Corrientes se encamina a una inversión histórica con una planta forestoindustrial en Ituzaingó

La provincia de Corrientes avanza hacia una de las inversiones industriales más significativas de su historia reciente con el desarrollo de una planta destinada a industrializar fibra de pino de alta calidad en Ituzaingó. El proyecto es impulsado por ARPulp S.A. y ya transita una etapa avanzada de estudios técnicos y planificación, con un fuerte impacto económico esperado para toda la región.

La radicación en el parque industrial de Ituzaingó no fue una decisión aislada. Corrientes cuenta con más de 500 mil hectáreas forestadas y reúne condiciones naturales favorables para el crecimiento del pino, recurso clave para el funcionamiento de la futura planta. A eso se suma un desarrollo sostenido del sector forestoindustrial que posicionó a la provincia como un punto estratégico para este tipo de inversiones.

En diálogo con PUNTO DE VISTA, el director del proyecto de ARPulp, el ingeniero Fernando Correa, destacó el trabajo previo que permitió llegar a esta instancia. “Corrientes viene trabajando hace muchísimo tiempo, tiene un marco legal adecuado a las normativas internacionales y la misma presencia del Parque Industrial que permitió el avance de estas dimensiones”, señaló.

El directivo subrayó además la magnitud económica del emprendimiento y su proyección laboral para la provincia. “Es una inversión de 2.000 millones de dólares y la generación de 13.000 puestos de trabajo”, afirmó, en referencia al impacto directo e indirecto que podría tener la instalación de la planta en la economía correntina.

Correa también explicó que la llegada del proyecto genera expectativas positivas dentro del sector productivo. “El sector está contento con la llegada de este proyecto. Crea una demanda de madera industrial en Corrientes. El suministro de madera industrial estará garantizado para los productores. Es un mercado sólido a largo plazo”, sostuvo.

De concretarse en los plazos previstos, la instalación de esta planta no solo consolidará a Corrientes como una referencia nacional en la industria forestal, sino que también podría transformar la matriz productiva de la provincia, generando empleo, valor agregado y nuevas oportunidades para toda la cadena forestoindustrial.