Crecida de los ríos Paraná y Uruguay: trasladan ganado de las islas y aplican protocolos sanitarios

El presidente de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, Carlos Roldán, habló en RADIO BELLA VISTA sobre la situación del sector ganadero ante la creciente de los ríos Paraná y Uruguay. El dirigente explicó que comenzaron los traslados de hacienda desde las islas y zonas inundables, mientras se aplican protocolos acordados con el SENASA y el Gobierno provincial para facilitar el movimiento de animales.

Roldán señaló que las crecidas están relacionadas principalmente con las precipitaciones registradas en Brasil y que los organismos vinculados con la producción ganadera venían trabajando en medidas preventivas ante los pronósticos asociados al fenómeno de El Niño.

“Tenemos una crecida extraordinaria tanto del río Paraná como del Uruguay, y eso está llevando a activar los protocolos en los cuales veníamos trabajando. Teníamos pronósticos desde hace tiempo de que esto iba a pasar, aunque no sabíamos bien cuándo”, explicó.

En relación con el Paraná, indicó que los primeros movimientos de hacienda se están realizando en las islas de Empedrado, debido a que se encuentran entre las zonas más bajas y son las primeras en resultar afectadas por el aumento del caudal.

Según detalló, el procedimiento establece que los animales sean trasladados primero a tierra firme, a un corral designado o a las instalaciones de una sociedad rural. Una vez allí, se realiza la separación por propietarios, la constatación policial y la documentación correspondiente.

“Tuvimos una reunión en el Ministerio de Seguridad con el ministro y los jefes de la Policía y del PRIAR, justamente para acordar estos protocolos y no burocratizar la salida. La idea es que la hacienda pueda salir lo más rápido posible y que, una vez en tierra firme, se realicen todos los trámites”, manifestó.

El dirigente explicó que el SENASA contempla medidas para agilizar los movimientos en situaciones de emergencia. Entre ellas, mencionó la posibilidad de trasladar terneros sin la identificación mediante caravanas cuando existan dificultades para completar el procedimiento habitual.

También indicó que se trabaja en alternativas para permitir determinados traslados sin realizar previamente el análisis de brucelosis, con la obligación de regularizar los controles sanitarios una vez que los animales lleguen a destino.

“No significa que los animales vayan a quedar sin identificación o sin controles. Lo que se busca es permitir que el movimiento se haga rápidamente y que después se complete lo que corresponde”, aclaró.

Respecto del río Uruguay, Roldán explicó que la situación afecta a establecimientos ganaderos ubicados en zonas bajas de la costa correntina, especialmente en sectores de Paso de los Libres, Santo Tomé, La Cruz y Yapeyú.

Señaló que el ingreso del agua a través de cursos como los ríos Aguapey y Guaviraví también está afectando campos destinados a la producción ganadera.

“En el río Uruguay, la costa baja es la nuestra y por eso es el primero en desbordar. Todos esos campos que tienen costa están inundados”, sostuvo.

En cuanto al Paraná, advirtió que el aumento del nivel del agua podría obligar a retirar la hacienda de otras islas cercanas a localidades como Goya, Bella Vista y Esquina.

“Van a tener que vaciar todas las islas. No sé si alguna tendrá suficiente altura para permitir que el productor deje su hacienda, pero en general van a tener que sacar los animales”, indicó.

Roldán también se refirió a las dificultades que enfrentan los pequeños productores para realizar estos movimientos, especialmente aquellos que dependen de la ganadería como principal medio de subsistencia.

Explicó que trasladar animales desde una isla implica contratar embarcaciones, conseguir transporte terrestre y disponer de otro campo donde mantenerlos, lo que representa costos adicionales.

“Muchos son pequeños productores que ya tienen coordinado su pastaje. Cuando tienen que mover la hacienda necesitan conseguir una embarcación, después un camión, otro campo y el pastaje. Por eso muchas veces tratan de estirar la decisión hasta último momento”, señaló.

No obstante, recordó que las advertencias sobre posibles inundaciones se vienen realizando desde hace varios meses en Corrientes y otras regiones del Litoral.

Finalmente, el dirigente se refirió a las consecuencias que las inundaciones podrían tener sobre la producción ganadera, especialmente por coincidir con el período de servicio reproductivo.

“El impacto productivo se va a dar porque estamos en pleno servicio. La vaca que cambia de ambiente puede atrasar su preñez o preñarse más tarde, y eso productivamente va a impactar”, explicó.

Sobre la posibilidad de pérdidas de animales, sostuvo que dependerá principalmente de la anticipación con la que cada productor logre retirar su hacienda y de la duración de las inundaciones.

“La mortandad va a depender mucho de con qué anticipación se haya movido cada uno. Si esto se extiende hasta el otoño, la situación se va a complicar porque los campos que quedaron bajo agua pierden capacidad de rebrote y durante el otoño y el invierno las pasturas tienen menos crecimiento”, advirtió.