DELINCUENCIA JUVENIL: «INCULCANDO LOS VALORES NOS AHORRAMOS UN 50 % QUE EL CHICO VAYA POR EL MAL CAMINO»

A raíz de las declaraciones del periodista Daniel Brítez a este medio, se destapó nuevamente el debate por la baja a la edad de imputabilidad a los jóvenes tras el crecimiento de la delincuencia en los barrios de la provincia. El fiscal general de Corrientes, César Sotelo, habló en HACETE CARGO ante este flagelo que alerta a la población y que según manifestó, es una problemática que debe solucionarse desde la base: la educación. «Es un problema que se viene acrecentando en los últimos años, Corrientes forma parte de la Argentina, no somos ajenos y el problema se viene acarreando en todo el territorio nacional. Yo me baso en la experiencia, porque estuve en la Justicia de Corrientes desde el año 1984 y desde el Ministerio Público Fiscal, desde el año 1990 hasta la fecha en diferentes cargos. Sé más o menos cómo se puede intentar disminuir de forma abrupta, hay que atacar el problema de base que es la delincuencia juvenil, que está el estamento educativo y la alimentación que van de la mano de forma indubitada desde la niñez. No es soplar y hacer botella sino hacer un apolítica muy fuerte entre todos los poderes del Estado; a partir de ahí, comenzaremos a ganar terreno lentamente», comentó.

«Para muchos la vida no vale nada, están jugados por el alcohol y la droga», dijo entre sus declaraciones a un medio capitalino. En este sentido, el abogado resaltó la falta de políticas de contención e inversión por parte del Poder Ejecutivo como forma de apuesta para el futuro. «El chico tiene que vivir como debe vivir un niño, con alimentación, amor y educación. Es la base de todo. Todos los chicos deben tener la oportunidad y la satisfacción de una buena infancia para poder crecer como corresponde. Para eso están los institutos. La discusión está en si se baja la edad de imputabilidad. Hay que atacar las causas y no los efectos. La niñez debe ser vivida como lo que es, ahí está la clave. Inculcando los valores, con todo lo que el chico se merece, nos ahorramos un 50% de que vaya por mal camino el día de mañana. Ahí entran a jugar las instituciones para enderezar las conductas de los jóvenes, pero no para castigar sino para ir por el camino debido. Todo esto hablo en base a la experiencia. Esos institutos deben estar a cargo de los Ministerios del Poder Ejecutivo. Si no hay una decisión política fuerte de estar arriba de ese tema, la mesa funciona con cuatro patas o sino no funciona», dijo.

Así también, se refirió a los nuevos paradigmas que surgieron en la actualidad, donde el niño perdió la obediencia a la autoridad y ya no se encuentra tan sujeto a presiones de poder artificial, principalmente en las aulas. «Debe hacerse hincapié en la educación porque si bien los chicos no votan pero son la inversión a futuro y lo digo sin hacer política partidaria. La obra de próceres marcó ejemplos para que la educación del pueblo cambie. Bajarle la imputabilidad de los chicos y hacerle parecer el mismo camino que los grandes, no corresponde porque para eso están las edades y las escalas penales de cada uno de ellos. El Estado se ha desentendido de ese rol y del rol jerárquico que impone el profesor. Los cánones educativos han cambiado, como así también la imagen del docente que tenía el chico. Quizás esté equivocado y me faltarán argumentos, pero mi padre fue director de escuela y eso me inculcó. Además de eso, la pobreza también incide y da mucha tristeza que un pibe tenga que salir a limpiar vidrios para juntar monedas en vez de estar estudiando. Hay muchos chicos que son humildes, no roban y van a la escuela, entonces hay que elevar la vara y apuntar a lo mejor», sostuvo.