El ministro de Producción de Corrientes, Walter Chávez, analizó en CABLEINFORMA el presente de la actividad citrícola en la provincia, especialmente en la región de Bella Vista, y se refirió además a las proyecciones climáticas vinculadas al posible regreso del fenómeno El Niño durante los próximos meses.
El funcionario destacó que el inicio de la zafra limonera permite visibilizar la importancia de una de las principales economías regionales de Corrientes, con Bella Vista como uno de los polos productivos más relevantes del sector.
«Lo que hemos hecho como Gobierno es poner en evidencia lo que significa la producción limonera en un momento tan importante como el inicio de la cosecha. Esto demuestra la fortaleza que tiene esta actividad para nuestra provincia y particularmente para la zona de Bella Vista», señaló.
Chávez recordó que el crecimiento de la actividad estuvo acompañado por políticas públicas implementadas en los últimos años, entre ellas el denominado Plan Limón, puesto en marcha en 2018, que permitió ampliar la superficie productiva hacia otras localidades de la provincia.
Según explicó, la producción ya no se concentra exclusivamente en Bella Vista y sus alrededores, sino que se extendió hacia zonas como Santa Rosa, Burucuyá, Lomas de Vallejos y otras áreas donde actualmente también se desarrollan plantaciones destinadas a abastecer la industria.
El ministro destacó que la presente campaña se caracteriza por un importante volumen de fruta, favorecido por las condiciones climáticas registradas durante el verano.
«Hubo lluvias en los momentos adecuados y eso permitió una muy buena producción. Cuando el mercado de fruta fresca no logra absorber toda esa oferta, la industria cumple un rol fundamental evitando que la producción se pierda», explicó.
En ese sentido, valoró el trabajo de las industrias instaladas en Bella Vista, que actualmente procesan gran parte del limón producido en la región. Recordó que la ciudad cuenta con dos plantas industriales activas dedicadas a la transformación del cítrico, una de las cuales posee una capacidad de procesamiento de aproximadamente 250 toneladas diarias.
Chávez reconoció que los productores continúan manifestando preocupaciones vinculadas a los costos de producción y a los valores que perciben por la fruta, aunque remarcó que la actividad industrial resulta clave para sostener la cadena productiva en años de alta cosecha.
«La industria termina absorbiendo una gran cantidad de fruta que de otra manera podría perderse. Eso permite agregar valor y mantener en funcionamiento toda la actividad», afirmó.
El funcionario destacó además el perfil exportador de la producción limonera correntina. Indicó que más del 95 por ciento del limón industrializado se destina a mercados externos en forma de jugos concentrados congelados, aceites esenciales y otros derivados.
Asimismo, explicó que actualmente la industria aprovecha prácticamente la totalidad del fruto, incluyendo subproductos como el bagazo, que años atrás era considerado un residuo y hoy también posee valor comercial.
«Existe un importante proceso de agregado de valor. No solamente se exportan jugos y aceites, sino que también se aprovechan otros componentes del limón que antes eran descartados», sostuvo.
Por otra parte, Chávez se refirió a los informes climáticos que anticipan la posible presencia del fenómeno El Niño durante el próximo ciclo agrícola.
Según indicó, las proyecciones señalan que podrían registrarse precipitaciones superiores a lo normal entre la primavera y el verano, especialmente a partir de septiembre y octubre.
No obstante, pidió llevar tranquilidad a la población y evitar interpretaciones alarmistas.
«No se trata de generar preocupación, sino de tomar previsiones. Lo importante es estar informados y prepararnos ante la posibilidad de eventos climáticos extraordinarios», expresó.
El ministro señaló que las principales áreas de atención serán aquellas ubicadas en zonas bajas o cercanas a lagunas, donde habitualmente se producen inconvenientes durante períodos de lluvias intensas.
En ese contexto, consideró fundamental que tanto los organismos del Estado como la comunidad permanezcan atentos a las recomendaciones oficiales y a la evolución de los pronósticos.
«Muchas veces este tipo de fenómenos sorprenden durante la noche o la madrugada. Por eso es importante trabajar en la prevención y en la comunicación para que la población sepa cómo actuar si llegara a producirse una situación de este tipo», concluyó.
Mientras avanza una de las mejores campañas limoneras de los últimos años, el Gobierno provincial continúa monitoreando las condiciones climáticas con el objetivo de anticiparse a posibles contingencias y acompañar tanto a los productores como a las comunidades que podrían verse afectadas por eventuales excesos hídricos en los próximos meses.