EL DILEMA DE LOS RESIDUOS EN BELLA VISTA: «SOY ENEMIGO DE LOS BASUREROS COMUNITARIOS»

Así lo expresó el secretario de infraestructura, Gastón Carcaño, quien habló en PRIMERA MAÑANA sobre la recolección de residuos durante el fin de semana y la concientización por la que brega el municipio para establecer la separación como forma de hábito. “Tratamos de informar a la comunidad cuál es el calendario de recolección. De manera paralela, también lo hicimos esta semana y anunciamos que el día miércoles y jueves son los últimos días hasta el próximo domingo. Apelamos a que puedan cumplir para evitar sanciones a través del Juzgado de Faltas”, indicó.

En este sentido, el ingeniero se refirió a los residuos que se encuentran en la vía pública y que en consecuencia afectan a la salubridad de la ciudadanía. “Los primeros días del mes, está circulando el calendario de recolección y esta semana lanzamos la particularidad por semana santa. Tratamos de trabajar y de coordinar con los vecinos, teniendo en cuenta que no solo afecta la cuestión estética, sino que también hay un daño a la salubridad pública. Soy enemigo de los basureros comunitarios y hace tiempo que trabajamos mediante la comisión vecinal. Durante el fin de semana, tuve un cruce de palabras con algunos vecinos sobre este tema y manifestaban su inquietud”, comentó.

Enfatizó en los basureros comunitarios en los que en la mayoría de los casos, los vecinos responsabilizan a los recolectores su supuesta ausencia, sin embargo, aclaró que esto se debe a la falta de concientización de la misma población, quien no respeta los días y horarios para ubicar los residuos en los canastos. “Por ejemplo, frente al Correo Argentino hay un basurero que siempre está lleno y el Correo no tiene residuos diarios. Esto es una queja constante de los vecinos y no solo en esta zona. Se vuelve un proceso complejo de poder resolver por parte del Estado municipal ya que después de pasar los camiones, los vecinos vuelven a sacar la basura. Esto provoca que los perros y gatos se metan a romper las bolsas”, dijo.

Por otro lado, proyectó la separación como forma de implementar un nuevo programa de oportunidades para el bien común. “Es una deuda pendiente que tenemos como Estado ver cómo podemos concientizar en los vecinos. No generamos muchas veces empatía con el vecino y sin ir más lejos, cuando el Estado sugiere el vecino es un poco reticente a cumplir. Algo que pareciera ser más complejo, es más fácil de lograr y no por ejemplo la separación de residuos. Este año tratamos de lanzar un programa para poder cambiar el concepto de “problema” a “oportunidad”. Si a lo largo de un año, los vecinos hacen una clasificación de residuos y eso lo podemos comercializar, estará la posibilidad de hacer 100 cuadras de asfalto por año”, cerró el funcionario.