“Hablemos sin eufemismos”: jóvenes se informan sobre inclusión y preparan un encuentro con el Centro Sin Barreras

En el marco de las actividades vinculadas con la inclusión y la discapacidad, estudiantes de la Escuela Normal participaron de la jornada denominada “Hablemos sin eufemismos”, una propuesta destinada a reflexionar sobre el lenguaje, derribar prejuicios y promover formas adecuadas de referirse a las personas con discapacidad.

La actividad contó con la participación de la directora de Discapacidad, Natalia González, y surgió a partir de una iniciativa solidaria de los estudiantes, quienes comenzaron recolectando frascos de vidrio para colaborar con el Centro Sin Barreras. A partir de esa propuesta, se generó la posibilidad de avanzar hacia un encuentro de integración con alumnos de la institución.

Durante la jornada, González explicó que el objetivo principal fue trabajar sobre aquellas expresiones que, aunque muchas veces se utilizan de manera cotidiana, resultan incorrectas o pueden reforzar miradas estigmatizantes.

“Eufemismos son aquellas palabras o expresiones que muchas veces suenan feas, fuertes o incómodas, pero que terminan siendo utilizadas de manera incorrecta cuando tratamos de comunicarnos o referirnos a una persona con discapacidad”, explicó.

En ese sentido, señaló que expresiones como “discapacitado”, “persona con capacidades diferentes”, “persona especial” o “persona con necesidades especiales” no son las formas adecuadas de referirse a alguien. La terminología recomendada es “persona con discapacidad”, porque permite reconocer primero a la persona y no reducirla exclusivamente a una característica o condición.

González también remarcó que la utilización de un lenguaje respetuoso excede la cuestión de la discapacidad y forma parte de una construcción social basada en el respeto y la igualdad. Como ejemplo, mencionó expresiones relacionadas con las personas mayores que también pueden ser reemplazadas por términos adecuados.

“Referirnos con la terminología correcta es justamente avanzar en lo que sería el respeto y la igualdad, que es un poco lo que también venimos tratando desde la Dirección y más aún cuando hablamos de inclusión”, sostuvo.

Una jornada que nació de una campaña solidaria

La propuesta comenzó con una campaña de recolección de frascos de vidrio para colaborar con el Centro Sin Barreras. Sin embargo, el interés de los estudiantes por conocer más acerca de la institución y de las personas que concurren allí llevó a ampliar la iniciativa.

“Lo que los chicos quieren conocer justamente es la terminología correcta para poder hacer su primer encuentro con la institución y con los alumnos”, explicó González.

La jornada de integración se concretará este jueves en el Centro Sin Barreras, entre las 9 y las 10 horas, y permitirá que los estudiantes tengan un primer contacto directo con la institución.

Desde la Escuela Normal, los jóvenes que participan de la propuesta destacaron la importancia de prepararse antes del encuentro. Uno de los estudiantes explicó que, además de realizar las donaciones, el objetivo es acompañar a los alumnos del Centro y generar un espacio de intercambio.

Otros estudiantes vinculados al espacio de Mediación y Convivencia Escolar señalaron que esta experiencia también les permite aprender a relacionarse con personas que pueden tener características o formas de pensar diferentes, pero que merecen el mismo respeto y atención.

“Nos estamos formando para poder entender a las personas que capaz no son iguales a nosotros o no piensan igual, pero sabemos que también tienen que recibir respeto, atención y ser entendidas”, expresó una de las jóvenes.

Aprender a convivir desde la escuela

Para los estudiantes, la experiencia representa además una oportunidad para poner en práctica los principios de la mediación y la convivencia escolar, entendiendo que la inclusión requiere contacto, conocimiento y empatía.

Una de las alumnas reconoció que todavía no había tenido contacto con el Centro Sin Barreras, pero manifestó su entusiasmo por participar del encuentro: “Todos tenemos ganas de saber y de aprender”.

En esa línea, González destacó que el desconocimiento muchas veces genera temor, dudas o curiosidad, y consideró fundamental comenzar a trabajar estos temas desde edades tempranas.

“Nos sorprendió también la desinformación que tenemos, el desconocimiento. Eso por ahí genera miedo, genera demasiadas curiosidades y ellos, formándose ya de chicos, nos muestran cómo la nueva generación tiene demasiado interés y cómo siempre están buscando ser más humanos, más empáticos y más solidarios”, sostuvo.

La directora de Discapacidad valoró especialmente la iniciativa de los jóvenes y aseguró que muchas veces son ellos mismos quienes impulsan a los adultos a revisar sus propias prácticas.

“Este grupo de chicos siempre nos sorprende, siempre nos lleva a trabajar mejor. Nosotros estamos para guiarlos y esta nueva generación nos tiene que enseñar y nos va a enseñar demasiadas cosas buenas”, afirmó.