HCD Estudiantil: jóvenes de Bella Vista llevan sus problemáticas al Concejo y comienzan a diseñar proyectos

El Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Bella Vista puso en marcha una nueva edición del HCD Estudiantil, una iniciativa que busca fortalecer la participación ciudadana de los jóvenes y brindarles un espacio concreto para expresar sus inquietudes, identificar problemáticas de sus comunidades y transformarlas en proyectos.

Durante la primera jornada, estudiantes de distintas instituciones educativas de la ciudad y de zonas rurales participaron de una instancia de presentación, intercambio y acercamiento al funcionamiento del Concejo Deliberante. El objetivo es que, a partir de este proceso, puedan elaborar propuestas que posteriormente sean canalizadas mediante proyectos de resolución u ordenanza.

El presidente del HCD, Nicolás Scófano, destacó el valor de la iniciativa y aseguró que buscará generar un ámbito donde los estudiantes puedan acercarse con libertad para plantear sus necesidades.

«Es un honor y voy a tratar de dar lo mejor de mí. Voy a sacar lo mejor de los chicos. Que no tengan miedo, porque pueden venir a decirnos que necesitan tal cosa y, de manera anónima, yo poder ayudarlos junto con el profesorado, nuestra madrina Erica Jiménez y las chicas también», manifestó.

Scófano remarcó que la propuesta representa una oportunidad para acercar a los jóvenes al ámbito institucional y, al mismo tiempo, permitir que el Estado conozca de primera mano cuáles son las problemáticas que atraviesan las nuevas generaciones.

«Una puerta que se abre» para los estudiantes

Los propios concejales estudiantiles valoraron la posibilidad de ocupar un espacio dentro del ámbito legislativo local y coincidieron en que la iniciativa permite poner en agenda cuestiones que muchas veces no llegan a los adultos responsables de tomar decisiones.

María Gutiérrez, representante del Colegio Secundario de Colonia Progreso, explicó que para los estudiantes de las zonas rurales la experiencia constituye una posibilidad de ampliar sus herramientas de participación.

«Para nosotros es muy lindo porque podemos adquirir más conocimiento y saber qué podemos expresar. En el campo tenemos problemáticas que a veces solucionamos entre nuestros vecinos, pero sería bueno poder hacer proyectos no solamente para la colonia, sino también para la escuela y lugares cercanos, como Isla Alta», señaló.

La joven consideró que la participación estudiantil permite transformar las necesidades cotidianas en propuestas concretas.

«Es como una puerta que se abre para darnos diferentes oportunidades de escucharnos. Más allá de nosotros, somos quienes más entendemos qué realmente estamos necesitando y cómo podemos resolverlo. Es una oportunidad muy grande para poder satisfacer esas necesidades o problemáticas que tienen los jóvenes», sostuvo.

Salud mental y acompañamiento socioeducativo

Entre las iniciativas que comenzaron a surgir durante esta primera etapa aparece también la necesidad de fortalecer el acompañamiento de los estudiantes desde una perspectiva integral.

Angelina Saiach, representante del Instituto Nuestra Señora del Carmen, explicó que uno de los proyectos está orientado a la creación de un espacio de acompañamiento psicoeducativo.

«En nuestro caso hablamos de un gabinete psicoeducativo, en donde se trabaje no solamente la parte social de los estudiantes, sino también la salud y la salud mental», detalló.

Para Angelina, el HCD Estudiantil representa fundamentalmente una posibilidad de que las voces de los adolescentes tengan un espacio dentro de la discusión institucional.

«Es la voz de los chicos en el ámbito del Honorable Concejo Deliberante. Se pueden plantear distintas necesidades o proyectos que tengan los jóvenes, las escuelas y demás, y que el Concejo pueda escucharlos, analizar si se pueden implementar, decidir los presupuestos y solucionar distintas problemáticas», explicó.

Consultada sobre si los jóvenes se sienten escuchados habitualmente, reconoció que todavía existen situaciones vinculadas al adultocentrismo, pero consideró que este tipo de iniciativas permiten comenzar a modificar esa lógica.

«Se siente mucho en distintos ámbitos, como que solamente el mayor, el que tiene la mayor palabra, es quien puede aplicar todo tipo de ordenanzas. Pero ahora, con este proyecto, nos sentimos más escuchados: podemos plantear distintas situaciones y poder aplicarlas», afirmó.

Las necesidades de las escuelas rurales también llegan al Concejo

Una de las características de esta edición es la participación de estudiantes provenientes de establecimientos rurales, quienes buscan utilizar el espacio para visibilizar dificultades particulares de sus comunidades.

Ludmila Montenegro, representante de la Escuela N.º 846 del Paraje Sur y nexo del Colegio Secundario Dr. José Luis Sercic, explicó que para los jóvenes del ámbito rural la representación adquiere un significado especial.

«Para nosotros es importante porque venimos de una escuela rural. Allá no tenemos acceso a muchas cosas y esto significa sentirnos escuchados y representar a nuestra gente, porque muchas veces acá en la ciudad la parte rural no está muy presente», expresó.

Entre las primeras propuestas que comenzaron a elaborar se encuentra la creación de un aula virtual que permita ampliar las oportunidades educativas para estudiantes que tienen dificultades para trasladarse hasta la ciudad.

«Estamos pensando en un aula virtual, porque allá hace mucha falta. Hay chicos que no pueden venir a la ciudad a estudiar y, si hacemos el aula virtual, podrían ir ahí y estudiar de manera virtual», explicó.

La estudiante también señaló que existen dificultades vinculadas con la conectividad en las propias instituciones rurales.

«En nuestra escuela, por ejemplo, el internet no funciona bien. Solamente pueden acceder los profesores y a nosotros no nos sirve», relató.

La propuesta apunta así a utilizar herramientas tecnológicas para reducir las desigualdades territoriales y ampliar el acceso a propuestas educativas para estudiantes que viven alejados del centro urbano.

Representar a toda una comunidad educativa

Para Jerónimo Bordón, representante de la Escuela Normal, asumir el rol de concejal estudiantil implica no solamente expresar una opinión personal, sino llevar al ámbito institucional las inquietudes de toda una comunidad educativa.

«Es un rol muy importante porque estamos representando a la escuela. Fuimos elegidos porque tenemos distintas habilidades para hablar, debatir, presentar propuestas y transmitir ideas», explicó.

Al mismo tiempo, destacó la responsabilidad que supone identificar problemáticas que afectan actualmente a los jóvenes.

«Tenemos esa carga de representar a toda nuestra escuela, a todos nuestros alumnos y detectar los problemas que están surgiendo hoy en día en la juventud», sostuvo.

Una oportunidad para que el Estado escuche a los jóvenes

Desde el HCD destacaron que el programa también representa una oportunidad para que las instituciones públicas conozcan las problemáticas juveniles desde la perspectiva de quienes las viven cotidianamente.

En ese sentido, desde la organización señalaron que resulta necesario superar las miradas adultocéntricas que muchas veces condicionan la manera en que se interpretan las necesidades de los adolescentes.

«La dinámica que tienen los jóvenes en su vida cotidiana es mucho más fluctuante que en años anteriores. Necesitamos estar a la altura y qué mejor que darles la oportunidad a ellos mismos de venir a expresarlo», señalaron desde el Concejo.

La primera jornada estuvo destinada a la presentación de los estudiantes y las instituciones participantes, además de un acercamiento al funcionamiento del Concejo Deliberante.

También se realizó una primera aproximación a la actividad legislativa y se abrió una instancia de «lluvia de ideas», en la que comenzaron a aparecer las problemáticas y propuestas que cada grupo considera prioritarias.

Del diagnóstico a los proyectos

El próximo paso será profundizar el trabajo entre los concejales estudiantiles y las instituciones educativas que representan. Cada concejal tendrá contacto con la escuela que le fue asignada para acompañar el proceso de elaboración de las propuestas.

«Tratamos de que cada concejal esté en contacto con la escuela que le tocó apadrinar y que puedan contar cuáles son las ideas que tienen para plasmarlas después, ya sea en un proyecto de resolución o en un proyecto de ordenanza», explicaron desde el HCD.