HOGAR DE NIÑOS: «TODOS SE TAPAN ENTRE TODOS»

La exdirectora del Hogar de Niños «Rincón de Luz» de Virasoro, Sonia Prystupczuk, está en el ojo de la tormenta y la cerca se cierra aún más a medida que la investigación judicial avanza y aparecen los testimonios de quienes aseguran haber sido víctimas de abusos y maltratos. Leandra Alves, que es una extrabajadora pionera en la serie de denuncias que comenzaron en abril de 2021, habló en HACETE CARGO sobre la vida cotidiana del lugar durante su tiempo de trabajo. «Trabajé desde marzo del 2019 hasta abril del 2021. Yo no dejé de trabajar, a mi me echaron. Yo hice una denuncia porque me cansé de todo lo que estaba pasando. No podía hacer nada por los chicos, busqué ayuda pero me decían que necesitaba pruebas. Yo no podía tener pruebas contundentes porque no se los podía filmar a los chicos ni sacar fotos. Donde yo iba me trancaban y me decían que esta señora estaba muy agarrada a la política. Igual me animé a realizar la denuncia», comentó.

En tal sentido, aseguró que una de las menores trabajaba con autorización de la directora y otra la acompañaba. También dio cuenta del vínculo que había con el dueño de una zapatería muy conocida en Virasoro. «Yo denuncié que dos de las menores trabajaban, después de un tiempo me entero que este señor que trabajaba ahí, tenía relaciones sexuales con una menor. Eso se le cuestiona a la directora. Ella me llamó a la oficina, me dice que me quede tranquila que ella había solucionado todo y no supe qué hacer. Cuando llego a mi turno, me encuentro con calzados nuevos y yo digo: «¡Qué lindo! ¿Quién donó?» y ahí los chicos me dijeron que el señor de la tienda había donado. Ahí calculé que eso estaba arreglado. También denuncié que había una chica que tenía un marcapasos que no era controlada y todo eso dejaban pasar», relató.

«Todas las orientadoras sabíamos que la chica se iba a trabajar, porque la otra la acompañaba. La directora en su momento me dijo que todo estaba arreglado y una de las orientadoras me dijo que la directora tendría problemas por eso. El señor no sé si está en la política, es dueño de una tienda grande de zapatos. Después que pasó esto, me comuniqué con la chica y no quiso hablar, ahora que cumplió la mayoría de edad y salió del Hogar y Sonia tiene orden de restricción, declaró en la fiscalía», dijo Alves y añadió sobre algunas situaciones particulares que evidenciaron el cansancio y el miedo de los menores: «A una chica le sancionó un mes dentro de la habitación, ella quedó casi loca. Era una habitación sin hablar con nadie, tenía que bajar solamente para comer y subir. Cuando yo estaba, solamente eran sanciones. Entonces por ahí las chicas se rebelaban contra la directora y se escapaban. Las personas que venían de Corrientes, solo hablaban con Sonia en la oficina. En los últimos días había una Psicóloga y las chicas no querían contarles sus problemas porque decían que era amiga de la directora», señaló.

Sobre su despido, Alves aseguró que le pidieron que «Cierre el pico», a lo que respondió con firmeza: «No estoy para este circo», y acto seguido, fue a realizar la denuncia en la fiscalía. «Yo denuncié esto en 2021 y resurgió con el suicidio de Claudio Flores, el joven de 14 años. Desde ahí las víctimas comenzaron a hablar. La Psicóloga que me atendió a mí en su momento, trabaja con los chicos por eso ellos no quieren hablar. Todos se tapan entre todos, ojalá que se haga justicia por estos niños porque sufrieron mucho», finalizó con su testimonio a la espera de que la Justicia correntina tome cartas en el asunto y tras la presión social de un pedido de captura.