Un proyecto presentado en el Concejo Deliberante busca que una de las calles del barrio Bicentenario pase a llamarse “Luisa Azcona”, en reconocimiento a la labor social y comunitaria que durante años desarrolló en el Centro Integrador Comunitario (CIC), donde dejó una huella imborrable en numerosas familias de la ciudad.
La iniciativa fue impulsada por la concejal Carolina Zalazar, quien explicó que la propuesta comenzó a gestarse a partir del vínculo con la comunidad del CIC y del acompañamiento de vecinos y familiares. “Es un proyecto que se viene analizando desde mi paso por la dirección del CIC. Después nos reunimos con los familiares, con la comisión del barrio y con algunos vecinos, y la mayoría está de acuerdo con esto”, señaló.
La edil indicó que el proyecto fue presentado días atrás y actualmente se encuentra en tratamiento dentro de comisión. “Hoy estamos haciendo una reunión para poder hablar con todos, con el presidente y con los familiares sobre el tema. Estamos muy contentos por eso”, expresó.
Zalazar remarcó además que el recuerdo de Luisa sigue vivo en el barrio y especialmente dentro del CIC. “La esencia de Luisa se siente en todo lo comunitario. Muchos de los trabajadores del CIC fueron niños del barrio y todos la recuerdan con muchísimo cariño”, afirmó.
Según contó, el encuentro con la familia fue uno de los momentos más significativos del proceso. “Cuando fuimos a la casa de sus hijos y empezamos a repasar su historia, cómo fue luchando peldaño a peldaño, nos emocionamos bastante porque es algo que realmente merece ser reconocido”, agregó.
Por su parte, su hija Rocío Azcona manifestó la profunda emoción que generó la propuesta en toda la familia. “Mi mamá fue una persona muy solidaria, siempre dispuesta a ayudar al prójimo. No lo digo yo solamente, lo dice todo el barrio”, sostuvo.
Rocío aseguró que el homenaje representa un enorme orgullo para sus seres queridos. “Que una calle lleve el nombre de mi mamá es un orgullo total. Estamos muy emocionados y felices. Mi mamá se merece esto y mucho más”, expresó conmovida.
También destacó que la presencia de Luisa continúa en cada rincón del centro comunitario donde trabajó tantos años. “Mami vive en el corazón del CIC, en su cocina, en cada plato que se sirve y en cada taza de leche que se entrega a los chicos. Ella sigue estando ahí”, dijo.
Para la familia, la propuesta llegó como una inesperada muestra de afecto colectivo. “Fue una sorpresa, una linda sorpresa. Son mimos que llegan al corazón y como familia siempre estuvimos orgullosos del trabajo que hizo mi mamá”, relató.
Desde el Concejo consideran que la denominación de la calle no solo busca rendir homenaje a una vecina querida, sino también mantener viva la memoria de una mujer que dedicó gran parte de su vida al servicio de los demás y al fortalecimiento del trabajo comunitario en uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad.