Silvia Zambon, representante del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), expresó su preocupación en PRIMERA MAÑANA por la situación que atraviesa el organismo tras el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) impulsado por el Gobierno Nacional, que implica una reestructuración profunda de distintas entidades estatales, entre ellas el INTI.
“Nosotros somos una institución orientada a la industria. Venimos trabajando hace 70 años. Nuestra misión está centrada en la transmisión de tecnología, desde un pequeño emprendimiento hasta una gran fábrica, pensando en mejorar la productividad y la eficiencia de las organizaciones. Todo apunta a lograr que la industria argentina sea más competitiva a nivel internacional”, explicó Zambon, quien también detalló que la sede central del instituto está ubicada en el centro de la ciudad.
Un rol clave para el desarrollo industrial
Zambon remarcó que el INTI cobra por sus servicios técnicos, lo que lo diferencia de otros organismos públicos. “Tenemos una caja propia y dentro de ella, personas que trabajan bajo la Ley de Contrato de Trabajo”, indicó.
La entrevistada subrayó el valor estratégico del INTI en un contexto global altamente competitivo: “Cuando vemos que tenemos que competir frente a otras empresas del mundo, es todo un desafío para las industrias nacionales. El INTI es una herramienta clave para acompañar ese proceso”.
Angustia e incertidumbre en el personal
En relación a la reestructuración en curso, Zambon fue clara: “Ahora estamos muy angustiados porque no sabemos qué va a pasar y nos genera mucha incertidumbre”. Además, recordó que el achique ya comenzó el año pasado con dos instancias de retiros voluntarios, en las que se desvincularon unas 600 personas, dejando la planta actual en cerca de 2.400 trabajadores, frente a los 3.000 con los que se contaba al inicio de la gestión.