INSÓLITO: DIPUTADOS CHAQUEÑOS GASTAN $78 MIL POR SESIÓN EN CATERING

Desde que la esposa del intendente Gustavo Martínez asumió la presidencia de la Cámara de Diputados del Chaco, el último 10 de diciembre, los “lunches” son privilegio infaltable en cada sesión ordinaria. El diputado chaqueño, Alejandro Aradas, habló en HACETE CARGO sobre la polémica desatada desde la publicación de un medio que dejó al descubierto el destino de los fondos legislativos. «Nosotros estamos tan sorprendidos como el resto de la población, no nos hacemos los tontos ni los distraídos, la presidencia maneja como un coto reservado porque no hay información sobre en qué se gasta el dinero del Poder Legislativo. Los gastos se ejecutan por la contaduría general de la provincia, el platito que nos traen no se condice con lo que se gasta mensualmente: es un disparate que se pague $400.000», indicó.

Para la merienda de los legisladores, la presidenta de la Cámara de Diputados, Élida Cuesta, gasta 78 mil pesos por sesión, que si se suman las cinco sesiones que tendrá el mes de junio, significan una erogación de casi 400 mil pesos en “chipacitos, bizcochos, facturas y pepas”. «Hay un enojo muy fuerte y estas cosas no nos hacen bien. Pensé que la presidenta iba a salir a dar explicaciones pero al final dijo que era una maniobra periodística. Evidentemente hay que decirle a ella que le están robando y que pidan otro servicio. Nosotros hemos realizado un pedido de informe y el oficialismo no responde 180 que lo hicimos antes. No podemos averiguar nunca nada y la fiscalía administrativa está contada», apuntó contra el oficialismo, Aradas.

Por otro lado, calificó de «antiético» el accionar de los legisladores oficialistas que en su mayoría son representados por el justicialismo. «Esto no es ilegal, es antiético. Hay un mal desempeño, el tribunal de cuentas no funciona prolijo. Nunca hubo hechos de corrupción detectado por los organismos provinciales. La justicia provincial es sorda, ciega y muda. Estamos muy mal en el Chaco y estas cosas empeoran la situación, imagínense el odio que le agarrará a la familia que se levanta todos los días a trabajar al conocer que los diputados se gastan $78.000 por sesión en bizcochitos. A nosotros no nos supera nadie en estupidez, una diputada justicialista presentó un proyecto en homenaje al profesor Jirafales», cerró.