Jóvenes de Bella Vista protagonizan el Concejo Deliberante Estudiantil con proyectos para transformar su comunidad

El proyecto Concejo Deliberante Estudiantil, impulsado de manera conjunta por el Honorable Concejo Deliberante (HCD) y la Dirección de Juventud de la Municipalidad de Bella Vista, continúa avanzando con la participación activa de estudiantes de distintas instituciones educativas de la ciudad y de la zona rural. En una nueva edición del programa PUNTO DE VISTA, el presidente del HCD, Nicolás Scófano, el director de Juventud, Mauricio Luque, y un grupo de estudiantes compartieron detalles de una iniciativa que busca acercar a los jóvenes al funcionamiento de las instituciones democráticas, promover su participación ciudadana y, fundamentalmente, generar espacios donde puedan expresar sus necesidades e ideas. Durante la entrevista, los propios estudiantes presentaron los proyectos que vienen desarrollando junto a docentes y concejales que actúan como padrinos, dejando en evidencia una amplia variedad de propuestas vinculadas con la educación, la escucha y contención de los adolescentes, el turismo y la tecnología.

Scófano explicó que la experiencia está resultando “muy gratificante” y destacó especialmente la respuesta obtenida desde las instituciones educativas. Según señaló, la posibilidad de implementar el Concejo Deliberante Estudiantil junto con la Dirección de Juventud surgió como una propuesta que desde el comienzo fue considerada positiva, pero que terminó generando incluso mayores expectativas a partir del nivel de participación alcanzado. “Esperábamos justamente la convocatoria de todas las instituciones y la verdad que en ese sentido nos sentimos sorprendidos, sobre todo también por las producciones”, expresó. El presidente del HCD explicó que la mayoría de los concejales asumieron el acompañamiento de una escuela y mantuvieron encuentros con los estudiantes para asesorarlos en la elaboración de sus iniciativas, con el objetivo de continuar el proceso hasta alcanzar la formalización de los proyectos.

Por su parte, Mauricio Luque señaló que actualmente participan 42 estudiantes en calidad de concejales estudiantiles, representantes de instituciones de la zona urbana y rural, y remarcó el acompañamiento de directivos y docentes. “La verdad que agradecemos el acompañamiento que están haciendo directivos y profesores de todas las escuelas rurales. Han participado de todas las capacitaciones que se han hecho hasta ahora, han podido charlar con los concejales que les ha tocado trabajar y están trabajando en diferentes proyectos”, sostuvo. El funcionario explicó que cada institución cuenta con una propuesta que es debatida, fundamentada y trabajada en las distintas instancias de capacitación, con la intención de que posteriormente pueda ser analizada por los concejales estudiantiles y, finalmente, por los integrantes del Concejo Deliberante.

En ese sentido, tanto Scófano como Luque remarcaron que el programa no plantea una competencia entre escuelas ni busca establecer un único proyecto ganador. El objetivo es que las distintas iniciativas puedan ser desarrolladas y, en los casos correspondientes, convertirse en propuestas concretas para la comunidad. Scófano explicó que una de las principales motivaciones del programa fue generar un vínculo más cercano entre el ámbito legislativo y los jóvenes, un sector con el que muchas veces resulta difícil establecer contacto. “La idea era abrirnos las puertas y tratar de tener un contacto con aquellos sectores con los cuales se nos hace muy difícil muchas veces llegar, y creo que el sector juvenil siempre ha sido un poco resistente a la cuestión política, a la cuestión legislativa”, señaló. En esa línea, sostuvo que el programa permite conocer de primera mano cuáles son las inquietudes de los adolescentes y evitar que las políticas destinadas a ese sector sean diseñadas exclusivamente desde una mirada adulta. “Muchas veces es fácil generar programas desde arriba, desde la mirada adultocéntrica que tenemos los que estamos en la función pública, y no sabemos si verdaderamente es lo que la juventud está necesitando en este momento”, explicó.

Uno de los proyectos presentados durante el programa fue elaborado por estudiantes del Instituto Santa Rita y lleva como nombre “Estudiantes que ayudan a estudiantes”. Gonzalo, uno de sus representantes, explicó que se trata de una iniciativa de carácter solidario destinada a generar una cadena de acompañamiento educativo entre los distintos niveles. La propuesta contempla que estudiantes del nivel terciario puedan brindar apoyo a alumnos del secundario en materias que presenten dificultades, mientras que los estudiantes secundarios podrían colaborar con alumnos de nivel primario, especialmente con quienes cursan sexto grado. “El proyecto consiste en que los alumnos de terciarios, por ejemplo el ISFD, puedan tener sus capacitaciones en las escuelas secundarias de alumnos del último año, ayudando en distintas áreas como Matemáticas, Historia, Física o materias que les sean difíciles de desarrollar”, explicó.

Rodrigo, también integrante del grupo del Instituto Santa Rita, agregó que la idea surgió, en parte, a partir de una reflexión compartida con el concejal que apadrina al establecimiento, Lucas Gutiérrez. Según relató, el edil contó que durante sus primeros años de formación y su trayectoria profesional no había tenido el acompañamiento de personas con mayor experiencia. “Nos planteaba que cuando él empezó con su trayectoria, su abogacía, no tenía el apoyo de gente con más experiencia, sino que se tuvo que amañar solo, y hoy en día tenemos la chance de pedir ayuda desde un terciario o un secundario para ayudar a los más chicos”, explicó. Luque vinculó esta propuesta con el programa municipal “Bienvenidos a la Vida Universitaria”, que lleva tres años de implementación y tiene como objetivo acompañar a los estudiantes del último año del secundario en su preparación para los exámenes de ingreso a instituciones universitarias.

Otra de las iniciativas que despertó especial interés fue la presentada por estudiantes del Instituto Nuestra Señora del Carmen, denominada “Espacio de escucha y diálogo activo”. Angelina explicó que el proyecto surge a partir de una necesidad que los propios alumnos manifestaron durante distintas jornadas: contar con un espacio donde puedan ser escuchados por personas capacitadas para comprender las situaciones que atraviesan. “Nace con la necesidad de los chicos, más que nada en nuestro caso del secundario, de ser escuchados y de hablar con especialistas que sepan lo que ellos realmente están necesitando”, explicó. La propuesta no requiere necesariamente de una infraestructura específica, sino de un espacio sencillo que permita el encuentro entre el estudiante y una persona dispuesta a escucharlo, generando un diálogo sin prejuicios.

Guillermina Cossani profundizó la explicación y contó que la iniciativa surgió a partir de experiencias previas desarrolladas en la institución, entre ellas actividades relacionadas con los programas “Escuchá Pue” y “Alas y Raíces”. Según relató, los propios estudiantes manifestaron que necesitaban ser escuchados y destacaron experiencias cotidianas como las conversaciones que mantienen con el padre Goyo, quien periódicamente se acerca a los alumnos para preguntarles cómo están. “Los estudiantes dijeron que eso les servía un montón. Entonces nuestro proyecto es que eso se lleve a cabo en todas las escuelas y que no solo nosotros podamos sentir esa satisfacción de hablar con alguien, sino que todas las escuelas también puedan”, explicó.

Celina, otra de las estudiantes, señaló que la propuesta también busca brindar una herramienta de apoyo a los docentes, quienes muchas veces deben afrontar simultáneamente distintas situaciones y no cuentan con la posibilidad de acompañar individualmente a todos los alumnos. La idea, según explicó, es colaborar con la contención de los jóvenes y generar un espacio específico para abordar situaciones que requieren atención. En relación con este punto, Scófano destacó que la necesidad de una escucha activa apareció en distintos proyectos y que se trata de generar ámbitos donde los adolescentes puedan expresar sus sentimientos, emociones y experiencias sin ser juzgados ni recibir automáticamente una respuesta o una orientación. “La primera necesidad es justamente la falta de escucha activa que existe, sin la necesidad de prejuzgar o de juzgar o de intentar guiar directamente al joven, sino como una manera de que puedan expresar sus sentimientos, sus emociones y sus situaciones”, afirmó.

Las estudiantes también hicieron referencia a situaciones de bullying y cyberbullying que se presentan en las escuelas y remarcaron la importancia de contar con adultos o profesionales preparados para intervenir. Explicaron que muchas veces los conflictos son abordados dentro del propio grupo y, cuando los estudiantes no encuentran una solución, recurren a docentes, preceptores u otros adultos de confianza. La propuesta apunta a fortalecer esa red de acompañamiento y evitar que las situaciones queden simplemente planteadas y luego sean dejadas de lado. En ese sentido, las jóvenes consideraron que el espacio de escucha debería permitir acompañar tanto a quienes sufren una situación de violencia como a quienes participan de ella.

Otro de los proyectos presentados fue elaborado por estudiantes de la Escuela Normal y está orientado al desarrollo turístico de Bella Vista mediante una herramienta tecnológica. Gerónimo Bordón explicó que, junto a su compañera Luisina, trabajan en una aplicación destinada tanto a los vecinos como a quienes visitan la ciudad. La propuesta toma como referencia herramientas de geolocalización como Google Maps, pero incorpora información específica sobre la localidad, como números telefónicos de emergencia, servicios, paradas y recorridos de colectivos, establecimientos gastronómicos, hoteles, centros de salud y diferentes atractivos turísticos. “Nosotros vivimos en Bella Vista, una ciudad donde el turismo es muy abundante, donde tenemos muchísimas cosas lindas, y nuestro proyecto plantea agregar una nueva herramienta a nuestra ciudad”, señaló.

El proyecto contempla además un trabajo conjunto con la Escuela Técnica, que tendría a su cargo el desarrollo de la programación. Luisina explicó que la iniciativa pretende fortalecer el perfil turístico de Bella Vista y facilitar el acceso a información tanto para los visitantes como para los propios habitantes. “Nos enfocamos más en la necesidad del ciudadano y también del turista, porque siempre se promueve a Bella Vista como una ciudad turística y queremos que ese auge del turismo se promueva más a partir de esta aplicación”, explicó. La propuesta incluiría información sobre sitios como el Toropí, Punta Cuevas, la Costanera, la playa, la plaza y el Museo de Bella Vista, además de recorridos históricos y otros puntos de interés.

Los estudiantes señalaron que la aplicación no estaría pensada únicamente para quienes llegan desde otras ciudades, sino también para los propios bellavistenses, especialmente los jóvenes que muchas veces no conocen en profundidad los atractivos de su localidad. En ese sentido, Scófano destacó la diversidad de proyectos surgidos dentro del programa y consideró que la propuesta tecnológica podría convertirse en una herramienta novedosa para reunir información útil de la ciudad. “La posibilidad de tener una aplicación que concentre toda esta información también es muy novedosa. Si bien es algo que se busca siempre tratar de llevar adelante e implementar, creo que haya salido del grupo de jóvenes le va a dar un impulso importante también en el trabajo dentro del Concejo Deliberante y dentro del Ejecutivo”, afirmó.

Durante la entrevista también se puso de manifiesto que para muchos de los estudiantes la participación en el Concejo Deliberante Estudiantil significó su primer acercamiento concreto al funcionamiento del órgano legislativo local. Algunos reconocieron que antes del programa conocían el nombre del Concejo Deliberante y sabían que allí se debatían propuestas, pero desconocían la cantidad de procedimientos y tareas que implica la elaboración y aprobación de una ordenanza. Incluso varios admitieron que inicialmente no sabían dónde funcionaba el HCD. A partir de las actividades desarrolladas, los jóvenes pudieron visitar las instalaciones, reunirse con los concejales y conocer de cerca las distintas etapas que atraviesa un proyecto antes de convertirse en una norma.

Los propios estudiantes valoraron especialmente ese aprendizaje. Una de las participantes señaló que el programa permitió comprender que no alcanza simplemente con plantear un problema y esperar su aprobación, sino que es necesario analizar diferentes perspectivas, determinar recursos, evaluar presupuestos, consultar a profesionales y redactar adecuadamente las propuestas. Esa experiencia, según explicó, permitió dimensionar un trabajo que muchas veces permanece detrás de escena. También destacaron que pudieron trasladar lo aprendido a sus compañeros y llevar a otros cursos de sus respectivas escuelas a conocer el Concejo Deliberante.

Scófano remarcó que justamente uno de los principales objetivos del programa es formar ciudadanos más comprometidos y acercar a los jóvenes a las herramientas institucionales disponibles. Explicó que cualquier vecino puede acercar una iniciativa al Concejo Deliberante y mencionó también la posibilidad de utilizar la denominada banca del vecino como mecanismo de participación ciudadana. “Ellos ya desde su secundaria están sabiendo que cualquier persona tiene las puertas abiertas al Concejo Deliberante, puede generar un proyecto de ordenanza, puede tener una idea que pueda transformarse en proyecto de ordenanza”, sostuvo. Para el presidente del HCD, ese aprendizaje puede contribuir a fortalecer en el futuro el vínculo entre los jóvenes, la sociedad y las instituciones legislativas.

Los estudiantes también compartieron experiencias vinculadas con otros programas de participación juvenil, entre ellos “Escuchá Pue”, jornadas de debate y la Organización Argentina de Jóvenes para las Naciones Unidas (OAJNU). Ana Paz destacó particularmente las dinámicas de debate, en las que los participantes deben estudiar posiciones a favor y en contra de una determinada temática y luego defender una postura que se define mediante sorteo. Según explicó, se trata de una experiencia que permite aprender, investigar y desarrollar herramientas de argumentación. Otros jóvenes mencionaron además encuentros realizados en el Concejo Deliberante de Saladas y alentaron a sus pares a participar de este tipo de espacios.

A lo largo del programa, los estudiantes coincidieron en un mensaje central: la importancia de animarse a participar y hacer escuchar sus voces. Luisina sostuvo que “los jóvenes tienen que ser escuchados” y convocó tanto a los adolescentes como a los vecinos a acercarse al HCD para plantear sus proyectos. Otros participantes agradecieron la posibilidad de formar parte de la iniciativa y señalaron que, a partir de su experiencia, comenzaron a transmitir a sus compañeros información sobre el funcionamiento del Concejo Deliberante. También destacaron el acompañamiento de los docentes y mencionaron especialmente a Claudia Yofra, Silvia Ojeda, Jessica Quintana y Jorge Ramírez, entre otros profesores que participan del proceso.

En el cierre, Scófano agradeció a los estudiantes, docentes, instituciones y a la Dirección de Juventud por el trabajo realizado y sostuvo que la iniciativa busca que los jóvenes puedan descubrir las herramientas que tienen a disposición para intervenir en la vida pública. “Necesitamos tratar de generar esa chispa en la juventud, en la sociedad, de que tengan como herramienta al Estado justamente para transformar verdaderamente las realidades”, expresó. También destacó el compromiso de los concejales que asumieron el acompañamiento de las distintas instituciones, aun cuando las actividades se desarrollaron en contraturno y demandaron tiempo adicional.

Luque, por su parte, remarcó que el programa no tiene como finalidad que los estudiantes reproduzcan las opiniones de los adultos, sino todo lo contrario. “No queremos que piensen igual a nosotros, no queremos que todos piensen igual. Son muchas cabecitas pensando”, afirmó. El funcionario sostuvo que el objetivo principal es que puedan expresarse desde sus propios lugares y participar de las diferentes actividades que ofrecen las instituciones educativas, especialmente aquellas relacionadas con el debate y la escucha. También señaló que varios de los estudiantes se encuentran cursando cuarto y quinto año, por lo que tendrán la posibilidad de continuar acompañando el desarrollo de sus proyectos durante el próximo ciclo.