La Asociación de Criadores de Caballos Criollos (ACCC) conmemoró este lunes sus 102 años de trayectoria, marcando más de un siglo de compromiso con una de las razas equinas más emblemáticas de la Argentina. En diálogo con PRIMERA MAÑANA, el vicepresidente de la entidad, Esteban Trotz, repasó la historia y el presente de una institución que sigue creciendo en todo el país.
“En el 2023 estuvimos festejando los 100 años con una cabalgata simbólica en la zona donde se habían ido a buscar las primeras especies criollas. El 16 de junio cumplimos 102 años”, recordó Trotz, poniendo en valor los orígenes de la asociación y de la propia raza.
El caballo criollo tiene raíces profundas en el continente: surgió a partir de los caballos introducidos por los españoles durante la conquista de América. Con el tiempo, y gracias a su adaptación a las duras condiciones de la Pampa argentina, se convirtió en un animal resistente, versátil y rústico, ideal para el trabajo rural, los deportes ecuestres y la vida en el campo.

La ACCC cuenta actualmente con más de 7.500 crías registradas anualmente y un número creciente de criadores, jinetes y eventos en distintas regiones del país. Desde sus inicios, la asociación ha trabajado para preservar las cualidades del caballo criollo, fomentar su crianza responsable y difundir su valor cultural. “Seguimos creciendo en criadores, animales, jinetes y actividades a lo largo del país. El caballo criollo es una raza con mucha tradición y mucho futuro”, expresó Trotz.
La ACCC organiza anualmente exposiciones, cabalgatas, competencias de resistencia y pruebas funcionales, donde se pone en evidencia la potencia, docilidad y adaptabilidad del criollo. Estas actividades no solo impulsan la genética y el deporte ecuestre, sino que también fortalecen los lazos con el interior del país y con la historia gaucha argentina.