La comunidad parroquial de María Auxiliadora ya vive con profunda fe y participación la tradicional novena en honor a su patrona, una de las celebraciones religiosas más importantes para los fieles de Bella Vista. En diálogo con ÑANDE CABLE, el cura párroco Marcelo Miño brindó detalles de las actividades previstas y reflexionó sobre el momento social y espiritual que atraviesa la comunidad.
“Todos los años sabemos que durante estos días tenemos la novena de María Auxiliadora. Es algo para lo que la comunidad se prepara con tiempo, no solamente en lo organizativo, sino también preparando el corazón”, expresó el sacerdote.
Miño destacó que estas jornadas representan “un tiempo de gracia” para acercarse a la Virgen, rezar y renovar la fe. Además, valoró el compromiso permanente de la comunidad parroquial.
“La comunidad está bien, siempre con desafíos y cosas para mejorar, pero con muchas ganas de caminar y seguir creciendo. Hay un espíritu de solidaridad muy fuerte que nos edifica todos los días”, señaló.
El sacerdote también se refirió a su experiencia personal al frente de la parroquia y aseguró sentirse plenamente integrado a la ciudad.
“La verdad que me siento hallado acá en la comunidad, parte de los bellavistenses. Estoy muy bien”, comentó.
En cuanto al cronograma de actividades, explicó que durante toda la novena habrá dos celebraciones diarias: una misa por la mañana a las 7 y la misa central a las 20 horas. Además, por la mañana se realizará adoración eucarística para quienes deseen acercarse a rezar durante sus actividades cotidianas, mientras que por la tarde habrá rezo del rosario a las 19:30 antes de la celebración principal.
Uno de los momentos más esperados será el tradicional homenaje musical que tendrá lugar el próximo 24 de mayo, luego de la misa central.
“Después de la misa de las 20 vamos a tener el clásico homenaje musical en el patio parroquial, aproximadamente a las 21 horas, y se extenderá hasta pasada la medianoche”, adelantó el párroco, invitando a toda la comunidad a participar pese a las bajas temperaturas previstas para esos días.
Consultado sobre el contexto económico que atraviesa el país y cómo impacta en la comunidad, Miño reconoció que muchas familias viven momentos difíciles, aunque destacó la fortaleza espiritual de los fieles.
“La gente se acerca con mucha fe, poniendo esta situación en manos de Dios y también haciendo lo posible desde su lugar. María Auxiliadora es una comunidad que sabe compartir lo poco o mucho que tiene”, afirmó.
En ese sentido, remarcó el rol de la parroquia como espacio de contención y acompañamiento social en tiempos complejos.
El lema elegido para este año es “María, Madre de la Paz”, una consigna que, según explicó el sacerdote, está profundamente vinculada al contexto mundial y al mensaje del Papa León.
“Queremos poner esta intención de paz en comunión con el deseo del Papa. Paz mental, paz espiritual y paz para el mundo entero”, sostuvo.
Finalmente, recordó que María Auxiliadora es patrona del agro argentino, una realidad muy cercana a Bella Vista por su fuerte vínculo con la producción rural.
“Gran parte de nuestra sociedad vive del agro. Sabemos del sacrificio y del trabajo del campo, por eso también rezamos especialmente por nuestros productores y trabajadores rurales”, expresó.