Si hay algo que dejan las escuelas son huellas, transformaciones y vivencias a través de la enseñanza y la educación de ciudadanos que de alguna u otra forma contribuyen a generar un cambio. Tal es el caso de la Escuela N° 451 «Gral. José María Paz», o más conocida como escuela «Chapo» en sus inicios, por el imaginario colectivo que dejó su primera directora María Teresa Chapo. «Son 111 años de ininterrumpida labor. Soy una directora nueva, pero hay otras que marcaron su huella en la institución. Nosotros conformamos un equipo directivo y juntos trabajamos con los docentes. Creo que es un orgullo que los alumnos reconozcan por la calle, ante todo uno es docente y yo lo sigo siendo. Eso es lo importante de esto, que uno le pueda dejar lo mejor en la trayectoria», comentó su actual directora, Alicia Mazzega a este medio.
Desde el traslado oficial en 1969 a su local propio, donado por la doctora Antonia Yacobazzi de Sonaridio, hasta su reubicación en la zona urbana por la Av. Presidente Perón en el Barrio «Los Pinos»; la institución mantuvo siempre las raíces transversales. «Uno se emociona con esto porque va tratando de hacer las cosas de la mejor manera posible, con los años uno ve el cambio de las cosas. Siempre dejamos marcado algo. El festejo comenzó hace unas semanas en cada grado, tenían una actividad para realizar y bueno, culmina este jueves con el cine», explicó la docente.
Y la emoción es solo una parte de lo que implica el esfuerzo diario de cientos de docentes que pasaron por las aulas de clases y los tantos niños y niñas que se hicieron a través de la música, las artes, las ciencias naturales, las ciencias sociales, las matemáticas y la lengua. La Escuela N° 451 hoy se mantiene más firme que nunca y tiene la proyección de seguir movilizando futuros, cumpliendo el rol para el que fue creada.