Un informe de Naciones Unidas (ONU) alertó de que la extracción de arena sin “vigilancia adecuada” de los ecosistemas en los que tiene un papel activo puede provocar erosión costera y deterioro de la biodiversidad, entre otros daños. A pesar de que la arena es un recurso clave para enfrentar la crisis cada vez más grave del cambio climático y la contaminación, este material está siendo utilizado más rápidamente de lo que puede ser repuesto en forma natural. Así lo advirtió el organismo con sede en Nueva York en su reciente reporte titulado “Arena y sostenibilidad: 10 recomendaciones estratégicas para evitar una crisis”.
En este sentido, unas 50.000 millones de toneladas de arena son extraídas cada año en todo el mundo sin que haya un control adecuado del impacto de esta acción en la naturaleza, de acuerdo al estudio realizado por el programa dela ONU para el Medio Ambiente (Pnuma). Una porción de toda esta arena se extrae en la Argentina, y tres de los lugares más elegidos por los barcos y máquinas que realizan esta tarea son Entre Ríos, la Costa Atlántica (donde preocupa cada vez más la erosión en las playas), y Río Negro.
La extracción de millones de toneladas de arena utilizadas para la construcción también está provocando un fuerte impacto negativo en algunas ciudades de la Costa Atlántica. Uno de estos ejemplos es el de las viviendas construidas a escasos metros del mar, que a causa de la erosión costera terminan siendo “devoradas” por el avance del agua.
El 27 de julio de 2021, una sudestada en Mar del Tuyú terminó por desplomar sobre la playa una casa de dos pisos cuyos cimientos se habían debilitado, entre otras causas, por la extracción y el robo de arena para la construcción. La erosión costera por la extracción descontrolada de arena no solo reduce el ancho de las playas, sino que también pone en riesgo la infraestructura de sus márgenes.
FUENTE: TN.