En lo que va del año, Argentina tiene un falta de gasoil que se traduce en 32 millones de litros, una situación que genera incertidumbre en medio de una vorágine provocada por una «tormenta perfecta». Este viernes en DEBATE INTERIOR, el empresario maderero, Juan Ramón Sotelo, expresó su visión sobre el sector productivo y el que va de la mano con él: el transporte. «Nosotros hace aproximadamente dos meses empezamos a sentir la faltante de gasoil, no solo se siente en este rubro sino también por el transporte. Hay faltante de camiones y la verdad es que la situación cada vez preocupa más. Es real que hay un mayor consumo, en abril hubo 35.000 metros cúbicos en relación interanual. Además, se adelantó la cosecha de maíz y justamente que falte el primer insumo nos hace pensar que el gobierno no piensa en la producción y en la economía. En Argentina tenemos un poco al revés las cosas, el 65% del consumo es del gasoil y 35% de nafta», comentó.
En este sentido, Guillermo Vaccaro, propietario de estación de servicio local, señaló que la situación se podría corregir aumentando el corte de biodiesel de 5 a 10%, como era antes de la nueva ley de biocombustibles sancionada en 2021. «Hoy la situación nos preocupa, es una situación angustiante y estresante. En los últimos años hablábamos de escasez de combustible, hoy hay faltante. Seguramente cualquier estación de servicio, por lo menos dos días a la semana, tiene faltante. Es una incertidumbre total. Se dan una serie de combinaciones que terminan en una «tormenta perfecta» y nos afecta a todos los sectores. La solución no aparecerá, según uno especula. La Argentina no tiene dólares para exportar gasoil y el gobierno no quiere que las tarifas energéticas suban porque afectaría a la inflación», sostuvo.
Por su parte, el transportista y citricultor, Oscar Barbera comentó que la temporada está siendo catastrófica en todos los ámbitos de la producción. «Llegó a una repercusión nacional porque en todos lados se impresionan porque tenemos que tirar la fruta al suelo, mucho más para las personas que viven de la producción. Es algo catastrófico lo que sucede con la producción. No sabemos a dónde llegar, nos tenemos que salvar todos o no nos salvamos nada», dijo y agregó: «El precio diferencial puede por ahí ayudar a las ciudades limítrofes y eso representa al 1%, podría hasta ser una escusa. Estamos todos los días recibiendo preguntas de los productores sobre el trabajo. Hemos tenido escasez y hará 15 años de eso, pero no a tal punto como se ve ahora y encima es medio generalizado en el país».
Otra de las voces que se sumó, fue la de Roberto Guarneri, Presidente de la Federación de Entidades Empresariales del Autotransporte de Cargas, quien a través de Zoom, apuntó a la gestión del gobierno nacional. «Nosotros ayer tuvimos reunión con gente de la Secretaría de Energía de la Nación. Fuimos con muchas expectativas porque pensábamos que salíamos con una solución, no nos dieron nada; salimos muy decepcionados. No nos dijeron nada. No sabemos para qué nos citaron entonces. Nosotros queremos participar en mesas de trabajo porque somos los que más ocupamos el combustible; una de las propuestas es agrandar el corte de bio», explicó.
Otra cuestión que afectó la producción fue el tipo de blending (mezcla) en las cargas de las refinerías. «Hay a otros sectores que les falta combustible y de a poco vamos a ir parando. El problema no es de nosotros que queremos trabajar, sino del gobierno. Dudamos un poco que se hayan comprado los 14 barcos de combustible. No había plata para comprar un barco por día y ahora hay para comprar 14 en un día; es raro. La incertidumbre es muy grande, todos estamos preocupados además de lo que estamos perdiendo, también nos preocupa el futuro. Estamos complicados a nivel país. Yo pienso que el gobierno nacional está preocupado por la política y la oposición también. Esto no es un problema de un paro, sino algo que afecta al país. El país se irá parando», manifestó Guarnieri.