La Unión Industrial de Corrientes advierte por la caída de la actividad y reclama medidas para sostener la producción

La actividad industrial atraviesa un período de retracción que también impacta en Corrientes. Los sectores textil, maderero, arrocero y otras ramas productivas enfrentan dificultades vinculadas con la caída del consumo interno, los costos impositivos y laborales, los problemas logísticos y la competencia de productos importados.

En diálogo con el programa PUNTO DE VISTA, el presidente de la Unión Industrial de Corrientes, Juan Manzolillo, analizó la situación y señaló que los datos conocidos a nivel nacional también reflejan una realidad que alcanza a la industria correntina.

Según explicó, uno de los sectores más afectados en la provincia es el textil, aunque también existen dificultades en la industria maderera, arrocera y en otras actividades productivas.

Importaciones y costos internos

Manzolillo explicó que la industria textil enfrenta particularmente el crecimiento de las importaciones. Según indicó, históricamente la mitad de la ropa comercializada en Argentina era de producción nacional y la otra mitad importada, mientras que actualmente la participación de los productos importados habría aumentado hasta aproximadamente el 70%.

El dirigente industrial sostuvo que esta situación repercute directamente sobre la capacidad productiva de las fábricas textiles.

“Las textiles tienen un problema particular que enfrentan: un problema de grandes importaciones de productos que en muchos casos vienen subsidiados”, explicó.

En ese sentido, señaló que la utilización de la capacidad instalada del sector ronda actualmente el 40%, lo que significa que una parte importante de las máquinas y plantas industriales permanece sin actividad.

Para Manzolillo, uno de los problemas centrales aparece cuando los productos importados ingresan al país con valores que se encuentran por debajo de los costos de producción locales. El dirigente mencionó el concepto de dumping para referirse a determinadas situaciones en las que productos provenientes del exterior pueden comercializarse a precios inferiores a sus costos de producción.

A esta situación se suman, según planteó, los costos impositivos, laborales y logísticos que debe afrontar la industria argentina.

Una propuesta para establecer precios de referencia

Frente a este escenario, la Unión Industrial de Corrientes impulsa, junto con las entidades industriales de otras provincias del norte argentino, la implementación de precios de referencia para determinados productos importados.

Manzolillo explicó que la propuesta es trabajada a través de UniNord, una asociación que reúne a las uniones industriales de las diez provincias del norte argentino.

El objetivo planteado es evitar el ingreso de productos cuyo precio se encuentre por debajo del costo de producción en el país de origen.

“Ya que esté por debajo del costo de producción dentro de los mismos países de donde sale la mercadería, sería un gran paso lograr que no se llegue a introducir a nuestro país”, explicó.

Según indicó, la iniciativa ya fue presentada ante el Gobierno nacional y se encuentra bajo análisis.

Menos consumo y menor dinero disponible

El titular de la Unión Industrial de Corrientes también puso el foco en la pérdida de poder de compra de las familias y sus consecuencias sobre la actividad industrial.

Manzolillo explicó que, aunque una persona pueda mantener un ingreso similar al de períodos anteriores, el aumento de los gastos fijos y de los servicios reduce el dinero que queda disponible para el consumo.

“Hay mayor cantidad de gasto en servicios y en gastos fijos que no puede evitar, alquileres, luz y demás. Entonces, el dinero disponible para consumo, para la compra diaria o para comprarse un mueble, lo que sea, es lo que disminuyó”, sostuvo.

Esta situación repercute especialmente en las pequeñas y medianas empresas vinculadas al mercado interno, que dependen directamente del nivel de consumo.

Según describió, dentro del entramado industrial existen distintos niveles de impacto: el rubro alimenticio presenta una menor caída, mientras que el sector textil aparece entre los más afectados. En una situación intermedia se encuentran actividades como la fabricación de muebles y la industria metalmecánica.

La situación del sector maderero

La industria maderera también atraviesa dificultades, aunque con características diferentes según el destino de su producción.

Manzolillo explicó que las empresas orientadas a la exportación enfrentan principalmente problemas relacionados con los costos logísticos, el transporte hasta los puertos y la estructura impositiva.

En cambio, las pequeñas empresas y aserraderos que trabajan principalmente para el mercado interno están más expuestos a la caída de la construcción y de la obra pública. “Al haber menos construcción, hay menos consumo de madera”, explicó.

El dirigente consideró que los anuncios de grandes inversiones vinculadas con la industria forestal son positivos para Corrientes, debido a que pueden generar actividad económica y empleo indirecto a través de servicios, transporte y tercerizaciones.

in embargo, remarcó que buena parte del empleo industrial continúa concentrado en las pymes y en las empresas vinculadas al mercado interno, que son las que actualmente sienten con mayor intensidad la retracción del consumo.

“La industria argentina tiene capacidad productiva”

Consultado sobre los cuestionamientos a la eficiencia de la industria nacional, Manzolillo planteó que el problema no se encuentra necesariamente en la capacidad productiva de las empresas.

Como ejemplo, mencionó el caso de una empresa de gran tamaño con plantas en diferentes partes del mundo que, según explicó, posee productos competitivos a nivel internacional hasta que se incorporan los costos locales.

“Ahí es donde empezamos a quedar afuera”, sostuvo, al enumerar entre los factores que afectan la competitividad los costos impositivos, laborales, logísticos y otros asociados al funcionamiento de las empresas.

Para el dirigente, esta situación puede favorecer el ingreso de productos de empresas extranjeras con menores costos finales, aun cuando la industria nacional tenga capacidad para producir de manera competitiva.

Preocupación por los embargos de ARCA

Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la situación de las pequeñas y medianas empresas que mantienen deudas impositivas con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

Manzolillo explicó que muchas pymes no dejan de cumplir con sus obligaciones por voluntad de evadir, sino porque atraviesan dificultades para afrontar los pagos.

Según señaló, cuando se produce un embargo sobre las cuentas corrientes de una empresa, la situación puede agravarse debido a las dificultades para realizar transferencias, recibir cheques y mantener la operatoria cotidiana.

“Empieza a paralizarse la empresa”, afirmó.

Desde la Unión Industrial de Corrientes plantean que se amplíen las posibilidades de financiamiento de las deudas y que se suspendan determinados embargos mientras las empresas puedan acceder a mecanismos para regularizar su situación.

“Nosotros no pedimos que perdonen la deuda, sino que vean la forma de financiarla”, aclaró Manzolillo.

Advirtió además que una empresa que cierra difícilmente pueda volver a abrir en el corto plazo, con las consecuencias que esto genera sobre el empleo y la actividad económica.

El arroz, afectado por el contexto internacional

El sector arrocero presenta, de acuerdo con el análisis de Manzolillo, una problemática diferente a la de otras industrias.

En este caso, vinculó las dificultades con los precios internacionales y con la necesidad de contar con una escala de producción suficientemente grande para alcanzar niveles de rentabilidad.

Según explicó, esta situación afecta particularmente a los productores medianos y pequeños, que tienen mayores dificultades para afrontar los costos de la actividad.

El ferrocarril como alternativa logística

La infraestructura ferroviaria también forma parte de las gestiones impulsadas por la Unión Industrial de Corrientes.

Manzolillo explicó que la entidad mantuvo reuniones con funcionarios nacionales para intentar incorporar nuevos productos al transporte ferroviario que actualmente moviliza cargas desde la provincia.

La intención es aprovechar el ramal Urquiza y ampliar la cantidad de productos transportados, reduciendo los costos logísticos que afrontan las empresas.

Además, señaló que existe la expectativa de que, ante una eventual privatización del servicio, pueda consolidarse una conexión directa que permita mejorar la vinculación comercial con Paraguay.

Un “puente” durante la transición económica

Frente al actual escenario económico, Manzolillo planteó la necesidad de generar un período de transición que permita a las empresas atravesar las dificultades mientras se consolidan los efectos de la estabilización macroeconómica.

“Tenemos que lograr un puente entre el sistema actual, donde hay una cierta estabilización macroeconómica, y los beneficios de esa estabilización que pueden verse dentro de tres o cuatro años”, sostuvo.

En ese período, consideró necesario sostener la actividad productiva y evitar que empresas industriales cierren definitivamente.

“Una industria que cierra, una industria que cae, difícilmente reabra”, advirtió.

Para el dirigente, la industria representa una fuente de empleo, conocimiento y generación de valor, por lo que consideró necesario encontrar mecanismos que permitan sostenerla durante la transición.

Crédito y dinero disponible

En relación con el consumo, Manzolillo también señaló el impacto que tienen las tasas de interés y el endeudamiento sobre las familias.

Según explicó, cuando los hogares destinan una parte importante de sus ingresos al pago de intereses, disminuye el dinero disponible para el consumo y esto termina repercutiendo sobre las empresas.

El dirigente consideró necesario avanzar hacia un sistema de crédito que permita recuperar capacidad de compra sin trasladar una carga excesiva de intereses a las familias.

En este sentido, el planteo del sector industrial apunta a generar condiciones que permitan aumentar el dinero disponible mediante crédito y, simultáneamente, revisar aspectos de la estructura tributaria.

El reclamo a Nación

Finalmente, Manzolillo señaló que las gestiones deben involucrar a distintos actores: gobiernos provinciales, legisladores nacionales y provinciales, entidades empresariales y el Poder Ejecutivo nacional.

Entre los principales reclamos mencionó la cuestión de ARCA y los mecanismos de financiamiento de las deudas, la implementación de precios de referencia para determinados productos importados y medidas destinadas a sostener la actividad industrial.

“Entre todos tenemos que tratar de determinar un norte con esta idea general de sostener la industria que genera empleo, riqueza y valor”, expresó.