CABLEINFORMA entrevistó en exclusiva al fiscal Ramón Muth, quien brindó detalles sobre la situación procesal del hombre imputado en una causa por presunto abuso sexual contra una joven con capacidad restringida. El funcionario explicó que la investigación continúa en la etapa penal preparatoria y que, si bien se dejó sin efecto la prisión preventiva, se establecieron nuevas medidas para evitar cualquier contacto con la víctima y los testigos.
Muth explicó que actualmente se desarrolla la Investigación Penal Preparatoria (IPP), etapa en la que, luego de formalizarse la imputación, la Fiscalía continúa reuniendo evidencias para determinar la existencia del hecho investigado y la eventual participación del imputado.
El fiscal recordó que sobre el acusado pesaba una prisión preventiva, considerada la medida de coerción más gravosa prevista por el Código Procesal Penal. Señaló que estas medidas tienen como finalidad neutralizar determinados riesgos procesales, principalmente el peligro de fuga y el posible entorpecimiento de la investigación.
Según explicó, al momento de la imputación, realizada en julio, la Fiscalía había considerado que existía riesgo de entorpecimiento debido a que aún debían realizarse distintas medidas probatorias, entre ellas declaraciones testimoniales y entrevistas psicológicas y psiquiátricas al imputado.
Sin embargo, durante el transcurso de la investigación se concretaron numerosas medidas y se incorporaron nuevos elementos de prueba. Ante este escenario, la defensa solicitó la revisión de la medida y planteó que el riesgo de entorpecimiento había disminuido.
“Ya se han recolectado muchos elementos de prueba y restan pocos”, explicó Muth, quien señaló que la jueza interviniente consideró que las condiciones que habían fundamentado inicialmente la prisión preventiva ya no se mantenían con la misma intensidad.
No obstante, a pedido del Ministerio Público Fiscal, la liberación quedó sujeta a medidas restrictivas específicas. Entre ellas, se estableció que el imputado no pueda contactar a la víctima por ningún medio ni acercarse a menos de 200 metros de ella.
Además, deberá evitar cualquier contacto con los testigos que todavía deben declarar. Entre ellos se encuentra un menor de edad que prestará declaración mediante Cámara Gesell, además de otros dos testigos vinculados a futuras medidas de reconocimiento.
Muth también confirmó que la investigación continúa con la realización de estudios sobre muestras obtenidas durante el proceso. “Nos acaban de informar del Laboratorio Químico Forense del Instituto Médico Forense del Poder Judicial que el día de mañana hay fecha para analizar las muestras que hemos tomado en el cuerpo de la víctima”, indicó.
En caso de obtenerse resultados positivos, explicó, posteriormente podría realizarse un cotejo de ADN, medida que constituiría uno de los elementos probatorios pendientes.
El fiscal aclaró además que, debido a la condición psicológica y psíquica de la víctima, no se prevé que preste declaración mediante Cámara Gesell, aunque remarcó que la Fiscalía cuenta con otros elementos de convicción incorporados a la causa.
Respecto del futuro del expediente, Muth estimó que, una vez finalizadas las medidas probatorias pendientes, la investigación podría avanzar hacia la siguiente instancia, correspondiente a la acusación.
Finalmente, aclaró que la libertad otorgada al imputado no significa el cierre de la causa ni impide que la medida vuelva a ser revisada. “La medida de coerción está sujeta a revisión durante todo el proceso”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que si el acusado incumple alguna de las condiciones impuestas —como no presentarse cuando corresponda, intentar fugarse o tomar contacto con la víctima o alguno de los testigos— la Fiscalía podrá solicitar nuevamente la revocación de la medida y el restablecimiento de una medida de coerción más severa.