Hace dos semanas, el proyecto correntino “Desarrollo de placas con cáscaras de arroz” calificó primera en una competencia entre más de ochenta participantes de todo el país. Como premio, ganó el derecho a la financiación para su desarrollo y posterior ejecución por parte del Consejo Federal de Inversiones (CFI). La convocatoria se realizó en el marco del programa federal Gestión para el Desarrollo del CFI. «Teníamos que hacer una parte práctica, entonces nos propusieron ejes para hacer un proyecto innovador. Era como un foro, primero nos sumamos Exequiel y yo, luego intercambiamos ideas. Nos gustó más la de nuestro compañero César Valdés, que era elaborar ladrillos con cáscara de arroz; luego haciendo la investigación, nos dimos cuenta que no era viable. Entonces decidimos hacer placas aislantes, por lo que tenemos tres líneas de investigación que lo harán otras personas más capacitadas», indicó Celeste Zárate, miembro del equipo en PRIMERA MAÑANA.
«Tuvimos que escuchar 24 proyectos, nos dimos cuenta que hay capital intelectual porque nos quedamos sorprendidos de las buenas ideas que había en las otras provincias. Salió todo bien, fue fluido. Funcionó toda la preparación y el trabajo que veníamos haciendo durante esos meses. Luego de eso nos venían a visitar y nos visitaban, porque les gustó», señaló la docente y agregó sobre el perfil profesional que buscaban desde la organización para la clasificación a participar de la convocatoria. «Fui la única docente, ellos nos pedían un currículum y en eso incluí mi título de docente, mis estudios avanzados en Tecnicatura de Infraestructura Informática y de Licenciatura en Educación. Creo que por eso me habrán seleccionado para participar de la capacitación. Además de eso, la diferencia en ideologías políticas que tenemos en el grupo, eso querían ellos, la unidad. Cada uno fue poniendo de lo suyo en la medida que se podía».
Los creadores de dicho proyecto son Exequiel Vargas, Melanie Gabur, Celeste Zárate, Federico García y César Ledezma. El proyecto correntino busca capitalizar la cáscara de arroz. «Hubo más de 24 proyectos, nosotros habíamos quedado seleccionados porque vieron que nuestro perfil era el más acorde para hacer esa capacitación. Encontramos un proyecto que se alinee a la innovación y fuimos viendo cuestiones que nos alimentaron para hacer este proyecto. Corrientes produce el 50% de arroz de Argentina y nos encontramos con la cáscara, por eso decidimos darle un valor agregado y un paso industrializado. Podíamos poner más en propuesta, pero eso era lo que estaba más en consonancia», dijo Vargas.
El estudiante de Ingeniería Química, dijo que la provincia de Corrientes aporta cerca del 50 % de los 1,6 millones de toneladas de arroz que se produce en Argentina y el 20 % termina transformándose en cáscaras de arroz. «Teníamos la provincia como prioridad y queríamos que salga todo de ella, no buscar nada de afuera. Queremos que sea autóctono, bien correntino. Lo más emotivo fue cuando nombraron a Corrientes, ahí fue cuando nos emocionamos independientemente de quien ganaría. Notamos que al gobernador le gustó mucho porque él está comprometido con la producción y además, es un importante aporte para el sector regional», resaltó, dando a entender que el alto contenido de sílice en la cáscara de arroz limita enormemente los potenciales usos, ya que al ser un componente contaminante producen una serie de impactos negativos en el medioambiente.