“LOS MÉDICOS NO SABEN QUE NUESTRO ORGANISMO TIENE UN SISTEMA ENDOCANNABINOIDE”

Así lo expresó anoche en PUNTO DE VISTA, Claudia Pérez, integrante de “Mamá Cultiva”, una ONG sin fines de lucro que impulsa el cultivo de cultivo de cannabis para uso medicinal.

La integrante de “Mamá Cultiva”, expresó su felicidad al conseguir el amparo de la ley que permite un cultivo legal para uso medicinal en su casa. Además, relata su propia experiencia vivida y como la marihuana, salvó a su hijo que sufre de parálisis cerebral leve.

Es importante destacar, que las disposiciones generales del cultivo, siguen lineamientos estrictos y que no cualquiera puede cultivar.

¿Quiénes podrán cultivar?

En principio, toda persona que tenga una patología y encuentre en el cannabis un alivio o tratamiento puede cultivar. No hay un listado de patologías que limiten ese derecho.

Para hacerlo, tiene que tener una indicación médica e inscribirse en el “Registro del Programa de Cannabis” (REPROCANN) que emitirá las autorizaciones de cultivo.

Respecto al registro hay dos aspectos relevantes: la garantía de confidencialidad y el hecho de que toda provincia que adhiera a la ley podrá crear su registro y emitir autorizaciones de forma autónoma.

“Los y las pacientes podrán inscribirse para obtener la autorización de cultivo para sí, a través de un o una familiar, una tercera persona o una organización civil autorizada por la Autoridad de Aplicación”, establece la reglamentación.

Esto quiere decir que además de obtener ese derecho por el propio cultivo, la persona puede solicitarlo a través de otra persona o de una organización.

Respecto al límite de plantas y el proceso a seguir para la inscripción se conocerá cuando el Ministerio de Salud establezca las resoluciones específicas.

Así mismo, el gobierno especificó los derivados de productos comerciales que estarán disponibles muy pronto.

Productos comerciales

La nueva reglamentación también contempla que se habiliten farmacias para vender y producir “formulaciones magistrales”, es decir: aceites, tinturas o cremas. Para poder adquirirlos, bastará la indicación médica.

Eso no inhabilita que, quien así lo decida, pueda seguir importando productos a través del ANMAT.

Algo clave: las obras sociales y las coberturas de salud privada deberán garantizar que la persona tenga su medicina. En caso de no contar con ninguna cobertura, el Estado garantizará la provisión gratuita.

Y como es sabido, en todo el territorio nacional debe establecerse una normativa que garantice el cumplimiento y que siga ciertos criterios de producción.

Producción nacional

La nueva reglamentación impulsará la producción pública de derivados del cannabis mediante los laboratorios públicos nucleados en el ANLAP.

La producción se distribuirá a través del Banco Nacional de Drogas Oncológicas y farmacias autorizadas.

“El ESTADO NACIONAL brindará colaboración técnica para impulsar la producción pública de Cannabis en todas sus variedades y su eventual industrialización para su uso medicinal”, asegura la reglamentación.

Además subraya que se fomentará la producción regional, en un claro reconocimiento a los proyectos productos que decidan encarar los diferentes distritos.

Por medio de diferentes investigaciones, la ONG “Mamá Cultiva”, logró seguir adelante con la campaña que promovía la salud a nivel nacional, pero esas investigaciones aun están sujetas a modificaciones de paradigmas y estrategias de reflexión:

Investigación

La reglamentación abre las posibilidades de investigación. Primero autoriza autoriza al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y al CONICET a cultivar de cannabis

Pero también promueve que la investigación sobre los usos terapéuticos de la planta avance en otros espacios como universidades, ONGs, sociedades científicas e instituciones académicas.

De hecho, si la investigación no es investigación clínica aplicada y la realiza una universidad u organismo de ciencia y técnica no requieren autorización del Ministerio de Salud. De esta manera se reconoce el trabajo que vienen haciendo las universidades de diferentes puntos del país.

Según la reglamentación, estas instituciones “se regirán por su propia normativa aplicable”.

Por su parte, Claudia, comentó en qué consiste su ONG y porqué fue un factor importante de movilización. “Estamos muy contentas, porque hace 5 años que estamos esperando. En 2017, nos acercamos a nuestros gobernantes y les dijimos que estábamos impulsando un derecho a la salud, que es cultivar marihuana. Lo que pedíamos es que nos amparen ya que los que cultivamos marihuana podíamos tener una pena que van de los 4 a 15 años de cárcel. Esto demoró pero llegó, ahora nos sentimos más tranquilas, reconocidas y escuchadas. Mamá Cultiva es una ONG, integrada por madres, cuidadoras y voluntarios que nos agrupamos para pedirle a nuestros gobernantes el amparo. En 2017, el estado mediante una ley nos excluyó pero permite que se siga debatiendo el tema, investigando sobre sus propiedades y hablando en universidades sobre la importancia”.

Además, resaltó la importancia de la capacitación médica en este contexto y dio a entender que los médicos no saben de la existencia de un sistema poco conocido en el cuerpo humano. “Los médicos no saben que nuestro organismo tiene un sistema endocannabinoide que es el que brindaría una explicación de porqué la planta puede ayudar a tantas diversas patologías”, expresó.

Por otro lado, la integrante, contó su experiencia personal con su hijo de 27 años que sufre de parálisis cerebral. “Yo soy mamá de un muchacho de 27 años que tiene una leve parálisis cerebral, en un momento nos encontramos con el problema de aumentar la medicación o cambiar la misma. El caso es que hacía 15 años que nosotros no notábamos mejoría pero si efectos adversos de la medicación. Ahí nos enteramos de las propiedades de la planta, nos empezamos a informar, nos empezamos a asesorar y cultivar para realizar la extracción. Quiero aclarar que para realizar la extracción, no es necesario recurrir a un laboratorio sino que se puede hacer en casa con la higiene y el cuidado que corresponde. Entonces, luego a mi hijo le dimos unas gotitas y durmió como no durmió en 23 años. Conforme pasaron los días, comprobamos un alivio en él, un cambio”, dijo contenta mientras recordó que el uso del cannabis redujo la hiperactividad y ansiedad del mismo.

A su vez, también explicó que el proceso de cultivo es muy simple y rige como al cuidado de una planta común. “La mayoría de las personas que tienen una Huerta de marihuana, tienen un cuidado normal como cualquier otra planta, deben prestar atención a los procesos orgánicos de la misma”.

En cuanto al gobierno anterior, Claudia, se mostró disconforme. “La gestión anterior no nos consultó mucho, hubo una gran persecución a las campañas de las drogas. Este año si pudimos reunirnos con el ministerio de salud y tuvieron empatía. Hace cuatro meses nos presentaron un borrador de esta ley y nosotros colaboramos con nuestros saberes. Resuelve lo inmediato para dejarnos tranquilas”, manifestó.

Por último, resaltó la espera de la ONG. “No esperábamos la reglamentación en este año, así que nos sorprendió gratamente. Además, las patologías fueron ampliadas y podemos estar en un registro. A todo eso es importante agregar la capacitación de personal de la salud”, concluyó.

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