En un hecho de profundo valor histórico y simbólico, la ciudad de Saladas recibió este sábado 2 de agosto los restos del Sargento Juan Bautista Cabral, héroe correntino caído en la Batalla de San Lorenzo de 1813, junto a los de otros granaderos que combatieron en aquella gesta.
El acto, que marcó un hito para la historia provincial y nacional, contó con la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, el gobernador Gustavo Valdés y el intendente local Noel Gómez. La jornada inició en la Casa de Gobierno de Corrientes, donde Valdés y Villarruel mantuvieron una reunión de alto contenido político antes de trasladarse juntos a Saladas.
Pasadas las 10:00, la vicepresidenta recorrió el centro capitalino y luego se dirigió a la localidad natal de Cabral. Allí, una multitud esperaba para presenciar el histórico momento: el arribo de la urna que contiene los restos del sargento y de los granaderos caídos, la cual fue trasladada con honores militares hasta el Museo Histórico y Monumento Nacional.
La ceremonia incluyó discursos, guardias de honor y un emotivo desfile cívico-militar en la Plaza Cabral, donde el sentimiento patriótico se hizo palpable. Vecinos y visitantes se congregaron para rendir homenaje al soldado que, según la tradición, ofreció su vida para salvar la del general José de San Martín durante el combate de San Lorenzo.
En diálogo con ÑANDE CABLE, la vicepresidenta Villarruel expresó: “Estoy muy contenta de estar en Saladas. Es un honor para cualquier funcionario público estar hoy aquí y acompañar el regreso del Sargento Cabral a su tierra de origen. Que todos los rincones de Argentina tengan presente que este gran héroe vuelve a su tierra, Corrientes”.
El gobernador Valdés, por su parte, destacó el trabajo y la perseverancia para concretar un anhelo que llevaba décadas: “Hoy devolvemos a Cabral a su pueblo, cumpliendo una deuda histórica. Su sacrificio es ejemplo de amor por la Patria y compromiso con la libertad”.
El regreso de los restos del Sargento Juan Bautista Cabral no solo reivindica su figura como símbolo de coraje y lealtad, sino que fortalece el sentido de identidad de todo el pueblo correntino, que ahora podrá honrarlo en el lugar donde nació.