La Lotería Correntina presentará una nueva denuncia judicial contra alrededor de 200 sitios de apuestas online ilegales que operan en la provincia, en el marco de una estrategia destinada a combatir el juego clandestino y reforzar la prevención de la ludopatía, especialmente entre niños y adolescentes.
El anuncio fue realizado por el interventor del organismo, Javier Bee Sellares, quien explicó que la medida se suma a las acciones iniciadas el año pasado, cuando el organismo denunció cerca de 600 plataformas ilegales, muchas de las cuales dejaron de funcionar tras las actuaciones judiciales.
Durante una entrevista en PUNTO DE VISTA, Bee Sellares explicó que la lucha contra las apuestas ilegales se ha convertido en uno de los principales desafíos para los organismos reguladores debido a la facilidad con la que estas plataformas se reconvierten y vuelven a operar en el ámbito digital.
«El año pasado realizamos una denuncia en dos etapas que involucró cerca de 600 sitios ilegales. Muchos dejaron de funcionar, pero el problema es que hoy ya no estamos hablando del cajero de la quiniela clandestina que uno podía identificar físicamente. En el universo digital estas páginas se transforman, cambian de nombre y vuelven a aparecer», explicó.
En ese contexto, adelantó que la nueva presentación judicial incluirá alrededor de 200 sitios que fueron detectados recibiendo apuestas de manera irregular dentro del territorio correntino.
«Estamos preparando una denuncia con muchísimos elementos de prueba para presentarla ante la Justicia. Son plataformas que hemos constatado que actualmente están receptando apuestas ilegales en la provincia», sostuvo.
La preocupación por los menores
Uno de los ejes centrales del mensaje del titular de Lotería Correntina estuvo relacionado con el acceso de adolescentes a las apuestas online. Bee Sellares señaló que la problemática ya no puede analizarse únicamente desde la perspectiva del juego, sino como una cuestión vinculada a las adicciones y a la salud pública.
«Nuestro principal mensaje es que los menores de edad no pueden jugar ni apostar bajo ninguna circunstancia. Muchos empiezan creyendo que se trata simplemente de una diversión y terminan enfrentando situaciones muy delicadas», advirtió.
El funcionario recordó que las plataformas legales cuentan con mecanismos de control biométrico para verificar la identidad y la edad de los usuarios, algo que no ocurre en los sitios clandestinos.
«Las apuestas online deben hacerse únicamente a través de los canales legales. Las páginas autorizadas cuentan con controles y herramientas que permiten proteger a los usuarios. En cambio, las plataformas ilegales solamente buscan captar dinero», afirmó.
Bee Sellares expresó además una profunda preocupación por el crecimiento de la ludopatía digital entre los jóvenes y remarcó que el fenómeno se encuentra directamente relacionado con el uso cotidiano de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos.
«Antes muchos padres pensaban que si su hijo no iba al casino no estaba apostando. Hoy el casino está en el celular. Esa es la realidad que enfrentamos y por eso insistimos tanto en la necesidad de hablar del tema dentro de las familias», señaló.
Una problemática que «llegó para quedarse»
Durante la entrevista, el interventor reconoció que, pese a los avances logrados en materia de concientización, todavía no se ha conseguido frenar el crecimiento del problema.
«Creo que en estos años logramos instalar el tema en la agenda social y que la gente tome conciencia. Pero la realidad es que todavía no pudimos detener el avance del fenómeno. Es un problema que llegó para quedarse y que debemos aprender a encauzar», expresó.
Según indicó, el auge de las apuestas deportivas, impulsado por grandes eventos internacionales, genera un escenario aún más complejo.
«Hemos visto cómo durante las grandes competencias deportivas aumenta significativamente el interés por apostar. Muchas personas creen que por conocer de fútbol o de deportes pueden ganarle al azar, y eso termina generando conductas problemáticas», explicó.
Bee Sellares citó además estadísticas que reflejan la magnitud de la situación: uno de cada cuatro adolescentes ya realizó alguna apuesta online y gran parte de ellos considera inicialmente la práctica como un simple entretenimiento.
El 80 % de las apuestas circula por canales ilegales
Otro dato alarmante revelado por el funcionario tiene que ver con la dimensión económica del problema.
«Cada 100 pesos que se apuestan online, aproximadamente 80 circulan por canales ilegales», aseguró.
Para Bee Sellares, esta situación no solo perjudica a la actividad regulada sino que también favorece la aparición de estructuras delictivas vinculadas al movimiento de dinero.
«Las apuestas ilegales muchas veces terminan encubriendo entramados muy complejos relacionados con el lavado de activos y otras actividades ilícitas. El movimiento digital del dinero facilita este tipo de maniobras y por eso es fundamental fortalecer los controles», indicó.
En ese sentido, consideró que organismos nacionales también deberían profundizar su intervención.
«Si no existieran las cuentas virtuales donde se deposita y se cobra el dinero de las apuestas ilegales, gran parte del problema desaparecería. Creo que hay otros organismos del Estado que deben involucrarse más activamente en esta lucha», manifestó.
Educación, familias y prevención
Bee Sellares destacó que la respuesta al problema no puede limitarse a las denuncias judiciales. Por ese motivo, la Lotería Correntina trabaja junto al Ministerio de Educación y al Ministerio de Desarrollo Social en campañas de prevención y concientización.
«Tenemos que masificar el mensaje. Los padres, los docentes, los medios de comunicación y el Estado debemos trabajar juntos para advertir sobre los riesgos de la ludopatía digital», afirmó.
Además, recordó que el organismo creó áreas específicas dedicadas al juego responsable y a la detección de plataformas ilegales.
«Hemos conformado una división especializada en juego ilegal que trabaja exclusivamente identificando sitios clandestinos para luego denunciarlos. Paralelamente, tenemos un área de juego responsable que lleva adelante campañas permanentes de prevención», detalló.
El valor social del juego regulado
Finalmente, Bee Sellares destacó que la diferencia entre el juego legal y el ilegal no solo radica en los controles y la protección de los usuarios, sino también en el destino de los recursos generados.
«Lo que produce la actividad legal vuelve a la comunidad. Esos fondos se transforman en infraestructura deportiva, apoyo a clubes, bibliotecas populares y programas sociales que benefician a miles de correntinos», explicó.
Como mensaje final, insistió en la necesidad de reforzar la prevención dentro de los hogares y ratificó la decisión de avanzar contra quienes organizan apuestas clandestinas.
«A los padres les pedimos que hablen con sus hijos, que estén atentos y que comprendan que esto no es un simple juego. Y a quienes operan en la ilegalidad les decimos claramente que vamos a seguir denunciándolos. Vamos a denunciar absolutamente a todos los que infrinjan la ley», concluyó.