Médicos de PAMI anunciaron un paro nacional de cuatro días: preocupación por la atención a los jubilados

En el marco del anuncio de un paro nacional de cuatro días por parte de médicos de PAMI, el médico de cabecera Alexis Sánchez habló en CABLEINFORMA sobre las dificultades que atraviesan los profesionales que prestan servicios a la obra social de los jubilados. Durante la entrevista, cuestionó las modificaciones en el sistema de remuneración, advirtió sobre la sobrecarga de pacientes y las consecuencias que esta situación tiene sobre la atención de los afiliados. Si bien manifestó su desacuerdo con la medida de fuerza, reconoció que analiza la posibilidad de renunciar debido a las actuales condiciones de trabajo.

Sánchez explicó que la situación de los médicos de cabecera se ha complicado progresivamente y mencionó como ejemplo la reciente renuncia de la doctora Rocío Brusso, quien se desempeñó durante 12 años como profesional de PAMI en Bella Vista.

Según indicó, la salida de médicos del sistema genera una mayor concentración de afiliados entre quienes continúan prestando servicios, lo que incrementa la demanda de atención y dificulta el seguimiento de los pacientes.

“Con PAMI estamos teniendo un tema muy especial los médicos de cabecera. Hace poquito presentó la renuncia la doctora Rocío Brusso, después de 12 años de estar al frente de PAMI, y eso va generando un agravante”, expresó.

El profesional explicó que anteriormente el sistema de remuneración contemplaba un monto fijo vinculado con la cantidad de afiliados asignados a cada médico, conocido como cápita, al que se sumaban pagos por las prestaciones realizadas.

Sin embargo, sostuvo que actualmente los médicos de cabecera están percibiendo únicamente el componente fijo, lo que representa una reducción de los ingresos en relación con la cantidad de consultas y tareas que deben realizar.

“Antes trabajábamos con PAMI como médicos de cabecera y teníamos un piso, que era la cuota fija de ingreso por la cápita asignada. Después trabajábamos por prestación. La cuestión es que ahora nos están abonando solamente el piso”, explicó.

Para dimensionar la situación, Sánchez señaló que el monto que reciben equivale aproximadamente a 2.000 pesos por paciente asignado, independientemente de la cantidad de consultas que esa persona necesite durante el mes.

“Para que tengas una idea, son 2.000 pesos por paciente. Yo a un abuelo lo tengo que atender cuatro o cinco veces por mes por ese monto. Pero no pasa por un número matemático, pasa por el tiempo que genera esa atención”, manifestó.

El médico aclaró que su planteo no se limita a una cuestión económica, sino que también está relacionado con la posibilidad de brindar una atención adecuada a una población que, por sus características, requiere controles periódicos, seguimiento de enfermedades crónicas y una dedicación que muchas veces se extiende más allá de las consultas.

En ese sentido, advirtió que la renuncia de profesionales provoca que los médicos que permanecen dentro del sistema reciban cada vez más afiliados, hasta alcanzar el límite de pacientes que pueden tener asignados.

“Nuestra cápita está alta porque van renunciando médicos y se va extendiendo la cantidad de pacientes. A tal punto que casi todos los médicos que estamos en PAMI llegamos al tope”, sostuvo.

Como consecuencia, señaló que algunos jubilados quedan sin posibilidades de acceder a un médico de cabecera asignado, una situación que considera especialmente preocupante por la necesidad de mantener la continuidad de los tratamientos.

Sánchez también cuestionó las dificultades que encuentran los profesionales para canalizar sus reclamos ante las autoridades de la obra social.

Según relató, anteriormente disponían de una plataforma mediante la cual podían comunicarse con PAMI y presentar sus inquietudes ante las autoridades nacionales, pero afirmó que ese canal fue dado de baja.

“Había una página en la que los médicos de cabecera podíamos informar a PAMI y a Nación y presentar nuestras quejas. Dieron de baja la página”, señaló.

Otro de los aspectos que mencionó fue la atención de afiliados que no pertenecen a la cápita de un determinado profesional.

Sánchez explicó que, ante una consulta sobre cómo proceder en esos casos, recibió como respuesta que podía cobrar la atención de manera particular. Sin embargo, sostuvo que esa alternativa resulta difícil de aplicar en una comunidad como Bella Vista, donde existe una relación cercana entre médicos, pacientes y familias.

“Me dicen que, si un afiliado no pertenece a mi cápita, le cobre. Pero yo a un abuelo que cobra la mínima no le puedo plantear simplemente que pague como particular. Nosotros estamos en Bella Vista, conocemos a las familias de los afiliados”, expresó.

El profesional aseguró que los médicos locales procuran sostener la atención aun cuando los pacientes no estén formalmente asignados a sus listados, aunque reconoció que esta práctica incrementa la carga laboral.

“Pueden venir a hacernos la auditoría que quieran. Acá conocemos a todos y atendemos a todos. No pedimos ser millonarios con PAMI; lo que pedimos es volver a trabajar como lo hacíamos antes, por prestación”, manifestó.

Durante la entrevista, Sánchez también se refirió a las dificultades económicas que atraviesan las instituciones privadas de salud que trabajan con la obra social.

En su condición de socio de una clínica, explicó que los montos transferidos por PAMI resultan cada vez más insuficientes para afrontar los gastos de funcionamiento y que, además, los pagos comenzaron a realizarse en dos partes.

“Nos mandan cada vez menos dinero. Ahora, además, nos pagan en dos veces. Mientras tanto, tenemos que seguir afrontando los impuestos y los costos de los medicamentos, que continúan aumentando”, sostuvo.

El médico señaló que el incremento de los costos operativos representa una dificultad adicional para las clínicas y sanatorios, que deben sostener la atención con recursos que considera insuficientes.

En otro tramo de la entrevista, Sánchez manifestó su preocupación por las consecuencias que las actuales condiciones de cobertura tienen sobre los jubilados, especialmente aquellos que necesitan varios medicamentos para tratar enfermedades crónicas.

Según explicó, si bien PAMI mantiene la cobertura total de determinados tratamientos, existen otros medicamentos para los cuales los afiliados deben afrontar una parte importante del costo.

“Hay medicamentos que siguen teniendo cobertura del 100%, como algunos tratamientos para la diabetes o la hipertensión. Pero hay abuelos que toman ocho medicamentos, no porque quieran, sino porque tienen distintas enfermedades y necesitan esos tratamientos”, señaló.

El profesional mencionó situaciones de pacientes con antecedentes cardiovasculares, marcapasos y otras afecciones que requieren controles y tratamientos permanentes.

En esos casos, sostuvo que la cobertura parcial de algunos medicamentos puede representar un gasto difícil de afrontar para quienes perciben jubilaciones mínimas.

“Vos le indicás todo un esquema de tratamiento a tu paciente y después te das cuenta de que está tomando solamente dos pastillas porque no tiene de dónde sacar el dinero para comprar las demás”, expresó.

Sánchez consideró que esta situación afecta directamente la continuidad de los tratamientos y coloca a los profesionales frente a dificultades que exceden la consulta médica.

En relación con el paro nacional anunciado por médicos de PAMI, el entrevistado aclaró que no comparte la decisión de suspender la atención como forma de protesta.

No obstante, reconoció la necesidad de visibilizar las condiciones en las que trabajan los médicos de cabecera y promover cambios que permitan sostener el servicio.

“Yo no estoy de acuerdo con el paro. Creo que hay otra forma en la que los médicos tenemos que accionar, que es difundiendo lo que nos está pasando y haciendo que la gente esté al tanto de nuestra situación”, manifestó.

Para Sánchez, el objetivo principal debe ser garantizar que los profesionales puedan desarrollar su trabajo en condiciones adecuadas y que los afiliados reciban la atención que necesitan.

“Lo que más queremos es hacer nuestra tarea tranquilos, atender bien a nuestros pacientes, pero de esta forma no se puede porque genera un desgaste”, afirmó.

El médico explicó que las responsabilidades de un profesional de cabecera no terminan cuando finaliza el horario de consultorio, ya que el seguimiento de los pacientes requiere atender consultas, resolver situaciones vinculadas con tratamientos y mantener contacto con las familias.

En ese contexto, reconoció que está evaluando seriamente su continuidad como prestador de PAMI.

“La única postura que estoy pensando seriamente es renunciar. Porque esto genera una dedicación que no termina cuando cerrás el consultorio. Yo, para hacerlo bien, no puedo seguir de esta forma. Tiene que haber un cambio”, sostuvo.

Sánchez también se refirió a las tensiones que pueden surgir entre los profesionales y los familiares de los pacientes, especialmente cuando estos desconocen las dificultades administrativas y laborales que atraviesan los médicos.

Según explicó, en algunas oportunidades los reclamos de los familiares se suman a una demanda de atención que ya supera la capacidad de respuesta de los prestadores.

“Muchas veces vienen familiares que no conocen estas situaciones y reclaman. Pero nosotros ya no damos más abasto. Estamos llegando a un límite”, expresó.

Pese a este escenario, señaló que los médicos mantienen conversaciones y reuniones para buscar alternativas que permitan continuar brindando atención a los afiliados.

“Nos llamamos por teléfono, hacemos reuniones y la seguimos peleando para mantener lo que viene siendo la atención, tanto de los médicos como de las clínicas y los sanatorios”, indicó.

Finalmente, el profesional advirtió que una eventual reducción de la cantidad de prestadores de PAMI podría incrementar la demanda sobre el sistema público de salud.

En ese sentido, consideró que los hospitales podrían enfrentar dificultades para absorber a los pacientes que actualmente reciben atención en consultorios y establecimientos privados.

“Hay que tener cuidado, porque el sistema público no va a dar abasto”, concluyó.

De esta manera, el anuncio del paro nacional de cuatro días volvió a poner en discusión las condiciones de trabajo de los médicos de cabecera de PAMI y las dificultades que atraviesan los jubilados para acceder a la atención y sostener sus tratamientos.

En Bella Vista, Sánchez planteó la necesidad de revisar el sistema de remuneración y fortalecer los mecanismos de comunicación entre la obra social y sus prestadores, con el objetivo de evitar nuevas renuncias y garantizar la continuidad de los servicios médicos para los afiliados.