El XXVIII Encuentro del Pueblo de Dios culminó con una peregrinación al Parque Cruz de los Milagros

En el marco del XXVIII Encuentro del Pueblo de Dios, Bella Vista fue escenario de una jornada de peregrinación hacia el Parque Cruz de los Milagros, donde fieles de distintas localidades de Corrientes compartieron momentos de oración, reflexión y celebración comunitaria. Durante la actividad, ÑANDE CABLE dialogó con el arzobispo monseñor José Adolfo Larregain, el párroco de Nuestra Señora del Carmen, Gregorio Valenzuela, y numerosos peregrinos, quienes destacaron la importancia de fortalecer la fe, mantener la esperanza y promover la unidad en tiempos de dificultades sociales y económicas.

La peregrinación formó parte de las actividades organizadas bajo el lema “Encontrarnos, conocernos y caminar juntos”, una propuesta que convocó a integrantes de distintas comunidades religiosas para compartir experiencias y renovar su compromiso con la Iglesia.

A pesar de las condiciones climáticas y de las dificultades que implica trasladarse desde otras localidades, numerosos fieles participaron de la jornada, que estuvo marcada por expresiones de agradecimiento, testimonios personales y manifestaciones de devoción a la Virgen María.

Durante la cobertura, el arzobispo José Adolfo Larregain reflexionó sobre el significado de este encuentro en el contexto de las dificultades que atraviesa la sociedad.

El religioso consideró que la fe y la unidad constituyen elementos fundamentales para afrontar los desafíos actuales, tanto en el ámbito personal como comunitario.

“Son tiempos difíciles los que tenemos que vivir como país y como sociedad, en el contexto en que estamos. Por eso es fundamental fortalecernos”, expresó.

Consultado sobre la importancia de mantener la unión más allá de las diferencias económicas y sociales, Larregain recordó uno de los mensajes centrales del Evangelio.

“Exactamente, lo que dijo Jesús: que sean uno. Permanecer unidos, eso es fundamental”, manifestó.

El arzobispo también hizo referencia a las expectativas por una posible visita del Papa a la Argentina y a las preocupaciones relacionadas con su estado de salud.

En ese sentido, pidió a los fieles acompañarlo mediante la oración y expresó su deseo de que pudiera concretarse el viaje.

“Hay que rezar mucho por su salud y Dios quiera que lo podamos tener dentro de un mes, prácticamente”, señaló.

Por su parte, los peregrinos que llegaron a Bella Vista desde diferentes puntos de la provincia compartieron sus experiencias y destacaron la emoción de participar de una celebración que reunió a comunidades con distintas trayectorias y realidades.

Una de las participantes manifestó su alegría por vivir por primera vez un encuentro de estas características.

“La verdad que estoy muy emocionada. Es muy bonito, porque es la primera vez que participo de un encuentro así, en este lugar”, expresó.

Entre los testimonios recogidos por ÑANDE CABLE estuvo el de Ramón Salvador, integrante de la parroquia Santa Teresita de Corrientes Capital, quien llegó acompañado por mujeres de su comunidad.

El peregrino reflexionó sobre el significado de caminar junto a otras personas y relacionó esa experiencia con el acompañamiento que brinda la Iglesia durante las diferentes etapas de la vida.

“Una de las consignas era caminar con una persona mayor a su ritmo. Eso me hace recordar a mi madre, cuando yo era chico. Hoy la Iglesia también me sostiene del brazo y va lentamente, porque muchas veces no sé caminar, y a través de la palabra me enseña”, manifestó.

Salvador también destacó las características naturales del lugar donde se desarrolló la peregrinación y agradeció la recepción brindada por los organizadores y colaboradores.

“Este lugar es una maravilla, porque podemos contemplar la creación. Todo lo que estamos viendo, el río y el paisaje, es hermoso. Muchas gracias por el recibimiento de todas las personas que nos ayudaron y estuvieron al servicio”, expresó.

Otros participantes coincidieron en señalar que el encuentro permitió renovar la esperanza y recuperar espacios de convivencia entre integrantes de diferentes comunidades.

Uno de los peregrinos manifestó su satisfacción por volver a participar de una celebración de estas características.

“Es un hermoso lugar y un hermoso Encuentro del Pueblo de Dios, como hacía mucho tiempo no estábamos teniendo. Estamos muy agradecidos y bendecidos por Dios en este día”, sostuvo.

Consultado sobre aquello que se renueva durante estas jornadas, destacó la importancia de mantener una participación activa dentro de la comunidad religiosa.

“La fe, la esperanza de seguir caminando, de seguir adelante y de seguir haciendo lío, como decía nuestro querido papa Francisco”, expresó.

La devoción a Jesús y a la Virgen María también estuvo presente en los testimonios de quienes participaron de la peregrinación.

Una de las asistentes explicó que el encuentro representa una oportunidad para fortalecer el compromiso de llevar el mensaje cristiano a otras personas.

“Se renueva la fe, el amor a Jesús y a mamá María. Queremos salir, como salió Jesús, a recorrer el pueblo. Ahora tenemos que hacer lo mismo”, señaló.

La celebración también reunió a familias que atravesaban momentos significativos en su vida religiosa.

Una mujer compartió la emoción de participar de la peregrinación junto a su hija, quien había recibido el sacramento del bautismo el día anterior.

“Para mí tiene un significado muy grande desde el amor por mi hija, que ayer justamente se bautizó. Hoy empieza su camino en la fe y en Cristo”, expresó.

La participante destacó que la experiencia representó una oportunidad para fortalecer los vínculos familiares y acompañar el inicio de la vida religiosa de su hija.

“Estoy muy feliz de que se haya bautizado y de poder venir hoy a participar de esta procesión de la Virgen”, agregó.

Otros peregrinos aprovecharon la jornada para expresar sus intenciones personales y familiares, especialmente relacionadas con la salud, el trabajo y el bienestar de sus seres queridos.

Una de las participantes señaló que había llegado para pedir por su familia y por la salud de una persona cercana.

“Vine a pedir por la familia, por su salud, por trabajo y para que todo siga bien”, manifestó.

También hubo testimonios atravesados por experiencias de dolor y pérdida. Una mujer compartió brevemente la difícil situación familiar que atravesaba tras el fallecimiento de su hermano, ocurrido cuatro meses atrás, y encontró en la peregrinación un espacio para sostener su fe.

La diversidad de historias personales reflejó los distintos motivos que llevaron a los fieles a participar del encuentro, desde el agradecimiento por acontecimientos familiares hasta la búsqueda de fortaleza frente a situaciones difíciles.

La presencia de jóvenes también formó parte de la celebración. Un grupo proveniente de Corrientes Capital destacó el significado de participar de una manifestación colectiva de fe y de compartir la Eucaristía con integrantes de otras comunidades.

“Significa una manifestación de fe muy importante para nosotros. Por eso trajimos a nuestra Madre y también es un momento muy lindo porque compartimos la Eucaristía”, explicaron.

Los jóvenes señalaron que su devoción a la Virgen María está vinculada principalmente con el agradecimiento por la salud y el acompañamiento espiritual.

“Más que nada es agradecimiento, porque nos da la alegría de tener buena salud”, expresaron.

Durante la entrevista también manifestaron su satisfacción por el anuncio de que Corrientes Capital será sede de la próxima edición del Encuentro del Pueblo de Dios, una noticia que generó expectativas entre los integrantes de las comunidades presentes.

Otra peregrina llegada desde la capital provincial valoró la experiencia vivida en Bella Vista y destacó que la lluvia no impidió disfrutar de las actividades.

“Fue muy lindo, muy emocionante. A pesar de la lluvia, estuvimos todos muy bien”, afirmó.

Al reflexionar sobre el mensaje que dejó la jornada, consideró que uno de los principales aprendizajes fue la necesidad de prestar mayor atención a las personas que atraviesan dificultades.

“Tenemos que darnos cuenta de que debemos caminar juntos, estar preocupados por el prójimo y no pasar de largo cuando alguien necesita”, expresó.

Hacia el cierre de la celebración, el párroco de Nuestra Señora del Carmen, Gregorio Valenzuela, realizó un balance de las actividades y manifestó su satisfacción por la participación de los fieles.

El sacerdote destacó especialmente el ambiente de fraternidad que se mantuvo durante toda la jornada y el compromiso de quienes colaboraron en la organización.

“Tenemos el corazón lleno de alegría, de felicidad y de satisfacción por todo lo vivido. Durante toda la jornada se sintió ese ambiente lindo, familiar y fraternal. Ese Pueblo de Dios que es Iglesia realmente lo vivimos con mucha profundidad”, manifestó.

Consultado sobre las precipitaciones que acompañaron parte de la peregrinación, Valenzuela sostuvo que las condiciones climáticas no impidieron el desarrollo de la celebración.

“No se siente la lluvia, es una bendición. Creo que Dios fue manejando la lluvia y el viento de tal manera que pudiéramos disfrutar de cada momento”, expresó.

El párroco también agradeció especialmente a quienes viajaron desde otras localidades para participar del encuentro, reconociendo el esfuerzo económico y organizativo que implican estos desplazamientos.

Según mencionó, llegaron peregrinos desde Corrientes Capital, Itatí, Ituzaingó y diferentes puntos de la provincia.

“Sabemos que hacer un viaje tan largo, ya sea desde Capital o desde otras localidades, hoy cuesta bastante. Por eso valoramos y agradecemos el gran esfuerzo que han hecho”, señaló.

Asimismo, expresó sus disculpas ante cualquier inconveniente que pudiera haberse presentado durante la organización y destacó la respuesta de los participantes.

“Pedimos disculpas si hemos fallado en algo o si no encontraron lo que buscaban. Pero creo que, en general, la gente vivió con alegría este encuentro una vez más, como cada año”, concluyó.

De esta manera, la peregrinación hacia el Parque Cruz de los Milagros constituyó uno de los momentos significativos del XXVIII Encuentro del Pueblo de Dios, que reunió en Bella Vista a fieles de distintas comunidades de la arquidiócesis.