Mientras continúa la conmoción de la sociedad por la muerte de suboficial del Ejército Matías Chirino en Corrientes, se conocen detalles de otra muerte en la fuerza. Se trata del caso donde el Cabo correntino, Jorge Arias Moreyra. Este fue encontrado muerto con dos disparos en la cabeza de un fusil FAL 12 de diciembre de 2019 en el regimiento «Blandengues» de Concordia. «El caso de mi hijo es particular porque su primer paso fue llevar la contabilidad del regimiento. El caso fue mucho más grave que Chirino. Otra vez quedamos todos impactados, es una barbaridad, una crueldad. Es una vergüenza lo que hicieron con Chirino. Mi hijo me dijo que me llamaría al otro día sobre cómo le había ido en la guardia, al otro día me levanto y recibo muchísimas llamadas, en una de ellas me dicen que sucedió un accidente con mi hijo. Me habla el capitán Héctor Centurión (una porquería) y me dice: -Señora Susana, quédese tranquila que él está internado y está bien. Pablo Antuña me habla en ese momento y me dice: -Lo lamento mucho señora Susana, pero su hijo se pegó dos tiros de un fusil FAL12», explicó su madre, Susana Moreyra, en HACETE CARGO.
A pesar de dos pericias contundentes de parte donde estaría demostrado que Arias habría sido víctima de un asesinato, la causa duerme todavía en la fiscalía federal de Concepción del Uruguay a cargo de la Dra Josefina Minatta.»Ahí me salió un exabrupto y le dije: -Usted está totalmente loco, usted es una porquería. Usted no me puede decir que mi hijo se mató con dos tiros porque eso no existe ni acá ni en ningún lado. Mi hijo no era Superman para pegarse dos tiros de FAL a parte que no tenía ningún problema y no tenía ninguna intención de hacerlo. Acá se vana a aclarar un montón de cosas. La cuestión es que me mandan a buscar con una camioneta y me entregan el cuerpo todo modificado, totalmente preparadito. Yo hice mis investigaciones por debajo y le dije que recién a las 10 de la mañana entregaron el cuerpo: -¿Qué hicieron toda la noche con el cuerpo de mi hijo? La fiscal entró a las 3 de la mañana y dijo: -Ah, se suicidó. Y se fue», comentó.
Así mismo, Moreyra dijo que se pidió la nulidad de todo lo actuado, la re autopsia y la reconstrucción del hecho. También la imputación por homicidio de los superiores que estaban en ese momento. «Tengo al mejor perito de Argentina y determinamos muchas anomalías. Nos presentamos en febrero con mi abogado y dijimos que queríamos una re autopsia pero desde ahí no pasó nada. El no tenía pólvora en la mano y había sangre de otra persona. Me dijeron que a mi hijo lo mataron, que no deje el caso. incluso me ofrecieron plata para pagar los gastos. A él lo lomeaban constantemente y un teniente lo tenía amenazado, mientras que fraguaba boletas con anomalías para hacer pasar por normales las revisiones. Les dieron comida en mal estado y casi me lo intoxican, le decían: -A este correntinito tenele cagando«, resaltó.
La madre de Jorge, dijo entre sus declaraciones a este medio: «Yo les entregué un suboficial de la Escuela Sargento Cabral y ellos me entregaron un cajón”. «Los tres involucrados son de alto vuelo. No lo dejaban venir a Paso de los Libres, salía de guarda y lo metían entresemana. Le hacían salir en calzoncillos a la mañana temprano para trotar. Las guardias se hacían entre cuatro, ninguno puede hablar porque están todos amenazados. En la causa hay nervios, acá si tenemos que ir a hablar a radios nacionales, lo vamos a hacer. Además, vamos a pedir audiencia con el Ministerio de Seguridad. Es irrefutable lo que se presentó. Yo tengo escondido el cuerpo de mi hijo, ese día no hubo entierro. Yo llevaré esto hasta las últimas consecuencias, lleve el tiempo que me cueste; falta abrir la caja de pandora y que salte todo. Tapar el sol con la mano no se puede», cerró.