La secretaria de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Bella Vista, Silvia Quiroz, habló en HACETE CARGO sobre el trabajo conjunto que el Municipio lleva adelante con la DPEC para atender las necesidades de los vecinos de distintos barrios. En particular, explicó la situación del barrio 31 de Mayo, donde se busca avanzar en la regularización del servicio eléctrico, y detalló además el relevamiento que se realiza en sectores considerados críticos ante la posibilidad de nuevas lluvias asociadas al fenómeno de El Niño.
Quiroz contó que recientemente acompañó a la intendente Noelia Bazzi durante una reunión con vecinos del barrio 31 de Mayo, encuentro que había sido solicitado por los propios habitantes del sector para plantear diferentes inquietudes relacionadas con los servicios.
La funcionaria explicó que, durante las recorridas que habitualmente realizan las asistentes sociales por los barrios, los vecinos suelen transmitir tanto cuestiones personales como problemáticas que afectan al conjunto de la comunidad. En este caso, una de las principales demandas estaba vinculada al servicio de energía eléctrica.
“Una de esas era esto, el servicio de luz, que reclamaban por ahí tener un servicio que sea acorde a lo que ellos necesitan”, explicó.
Buscan regularizar el suministro eléctrico
Quiroz detalló que actualmente el servicio eléctrico en el barrio 31 de Mayo se encuentra en una situación irregular. Por ese motivo, los vecinos expresaron su voluntad de ponerse al día con el servicio y avanzar en los requisitos necesarios para convertirse formalmente en usuarios de la DPEC.
“El servicio en realidad de ellos hoy, en este momento, está de manera irregular. Entonces, justamente por eso los vecinos manifestaban que todos quieren ponerse al día con el servicio de la luz”, señaló.
La secretaria de Desarrollo Humano explicó que la regularización permitiría a los habitantes no solamente contar con un servicio formal, sino también acceder a los derechos y herramientas que corresponden a cualquier usuario.
“Pasar a ser usuarios y poder también reclamar lo que les corresponde”, manifestó.
Quiroz aclaró que se trata de una zona que se fue conformando con el tiempo y que presenta características de asentamiento, por lo que no se trata de un barrio planificado originalmente como tal.
Según explicó, desde hace tiempo la gestión municipal viene trabajando en estos sectores para acercar servicios básicos. Mencionó particularmente la llegada del agua potable y ahora la intención de avanzar con una mejora concreta del suministro eléctrico.
En este proceso, la DPEC asumió el compromiso de adquirir los transformadores necesarios para responder a la demanda de energía de la zona.
Por su parte, los vecinos deberán cumplir con una serie de requisitos para que cada familia pueda contar con su propio pilar y medidor.
“La DPEC se compromete a comprar transformadores que necesita esa zona para poder justamente responder a esta demanda. Y, por otro lado, los vecinos, con un pedido que le hizo la DPEC, van a tener que conseguir todo lo necesario para poder tener cada uno un pilar y un medidor”, detalló Quiroz.
De esta manera, se busca que progresivamente los habitantes puedan dejar atrás la situación irregular y convertirse en usuarios del servicio eléctrico.
Un esquema que ya se aplicó en otros barrios
La secretaria explicó que este mecanismo no es nuevo para la ciudad y que existen antecedentes de trabajos similares en otros sectores.
Mencionó como ejemplo lo realizado en Barrio Norte y Costa Esperanza, donde también se trabajó con los vecinos y la empresa distribuidora para avanzar en la regularización del servicio.
“Es como se hizo en otros lugares, Mauro”, señaló durante la entrevista.
Quiroz insistió en que para alcanzar este tipo de soluciones es fundamental la voluntad de los propios vecinos y el trabajo coordinado entre las distintas partes.
“Es un trabajo en equipo, es en conjunto. Tiene que haber voluntad de los vecinos para esto”, afirmó.
Explicó que el proceso comienza con un relevamiento y un trabajo de diálogo con las familias y que, una vez que los vecinos logran ponerse de acuerdo sobre las necesidades comunes, se convoca a la DPEC para que pueda tomar conocimiento de la situación y avanzar con las herramientas correspondientes.
Prevención ante el fenómeno de El Niño
Durante la entrevista, Quiroz también se refirió a las recorridas que la Secretaría de Desarrollo Humano viene realizando en diferentes barrios para conocer de antemano la situación de las familias que podrían verse afectadas por posibles lluvias intensas.
La funcionaria explicó que el relevamiento tiene especial importancia en aquellos sectores que presentan antecedentes de inundaciones o que se encuentran en lugares considerados de mayor riesgo.
En ese sentido, señaló que el diálogo con los vecinos es fundamental para conocer cómo están preparados frente a una eventual emergencia.
“Sí, hablamos con los vecinos, nos acercamos ahí en muchos de los casos que ya han pasado otras inundaciones”, explicó.
En el caso específico del barrio 31 de Mayo, Quiroz aclaró que se trata de un sector relativamente reciente, con aproximadamente nueve o diez años de existencia, por lo que muchas familias no conocen de primera mano las inundaciones que afectaron históricamente a determinadas zonas de Bella Vista.
“En el caso del 31 de Mayo, la verdad que no, porque es una vecindad que hace poco tiempo, nueve años, diez años, que está en esos lugares, entonces por ahí desconoce de las inundaciones que se han dado anteriormente”, explicó.
Relevamiento de familias en sectores críticos
La funcionaria puso como ejemplo el barrio Aguilar, una zona que históricamente registró inconvenientes vinculados al agua.
Según explicó, existen familias que son conscientes de que construyeron sus viviendas en sectores donde anteriormente había lagunas y que, por ese motivo, requieren una atención especial en materia preventiva.
“Hay muchas familias que son conscientes de que han hecho su casita en las lagunas y es por eso que ahí apuntamos, ahí vamos”, sostuvo.
En esos sectores, el Municipio busca determinar cuántas familias viven actualmente y obtener información sobre la composición de cada grupo familiar.
El objetivo es saber, entre otros datos, si en esos hogares hay personas con discapacidad, cuántos niños viven allí y qué características tiene cada familia.
“Queremos primero saber y relevar la cantidad de familias que están en esas zonas críticas, también saber qué tipo de familia, o sea, en esas familias qué integrantes tienen, si hay personas con discapacidad, si hay niños, cuántos niños, cuántas personas con discapacidad”, detalló.
Pero el relevamiento no termina allí. Quiroz explicó que también se busca conocer si cada familia cuenta con un lugar alternativo al que pueda trasladarse en caso de que aumente considerablemente el nivel del agua.
“También saber si estas personas tienen un plan B en el caso de que el agua suba”, indicó.
“Ojalá no nos toque”, pero preparados para responder
Quiroz remarcó que el fenómeno de El Niño debe ser considerado dentro de la planificación preventiva, aunque aclaró que el deseo de todos es que las lluvias no generen complicaciones.
“Nosotros siempre decimos: esto está previsto, el fenómeno del Niño es algo que ya es un hecho, estamos en fecha y todo lo que podemos ver también en las noticias”, manifestó.
Por eso, sostuvo que el trabajo consiste en prepararse sin generar alarma.
“Así como le decimos, ojalá no suceda, ojalá no nos toque, pero en caso de que nos toque, saber cómo abordamos esta situación”, explicó.
La secretaria consideró que es importante mantener un diálogo sincero con las familias y explicarles cuáles podrían ser los riesgos de permanecer en determinados sectores durante un evento de lluvias intensas.
“Nosotros tenemos que ser lo más sinceros posibles con ellos, explicarle esta situación, por ahí los riesgos que esto puede ocasionar”, señaló.
A partir de ese relevamiento, también buscan saber si las familias disponen de algún lugar seguro donde puedan trasladarse temporalmente.
“Y saber si ellos tienen un lugar donde ir en caso de que suceda o, si no lo tienen, por supuesto que vamos a estar nosotros ahí para acompañarlos, para asistirlos y para albergarlos en algún lugar”, aseguró.
Para poder organizar esa respuesta, Quiroz consideró indispensable contar previamente con información concreta sobre cuántas familias podrían necesitar asistencia.
“Es por eso que necesitamos saber con qué cantidades contamos y en base a eso también trabajar en conjunto”, remarcó.
Los barrios relevados
La secretaria detalló que las recorridas preventivas ya alcanzaron distintos sectores de Bella Vista.
Entre los lugares mencionados se encuentran barrio 31 de Mayo, Costa Esperanza, el sector ubicado detrás del Club Sportivo Unión, Laguna Curtiembre, barrio Aguilar, Barrio Norte y zonas de Lomas.
Según indicó, en esos sectores ya se realizaron recorridas y relevamientos, mientras que la idea es continuar extendiendo el trabajo hacia otras áreas.
“Ya recorrimos todos esos sectores y la idea es ir avanzando en todo lo que tiene que ver con Colonia Progreso”, explicó.
No obstante, aclaró que en las zonas rurales la situación presenta características diferentes y, en general, no registra la misma complejidad que determinados sectores urbanos.
“La verdad que cuando hubo la última inundación, que fue muy grande, sí hubo complicaciones dentro de estos barrios que te decimos que por ahí son estos asentamientos donde ya sabemos que son los focos de peligro”, señaló.
Quiroz consideró que justamente en esos lugares se vuelve más complejo actuar rápidamente ante una emergencia, especialmente cuando existen dificultades de acceso o una gran cantidad de familias que necesitan asistencia.
“Se complica a la hora de poder buscar gente”, explicó.
En comparación, sostuvo que en las zonas rurales el escenario suele ser diferente.
“Por ahí en las zonas rurales no es tanto como lo es acá en la ciudad, en estas zonas que marcamos”, concluyó.