Noel Breard advirtió sobre las asimetrías del federalismo y cuestionó el impacto del ajuste nacional en Corrientes

El senador provincial de la Unión Cívica Radical (UCR), Noel Breard, visitó el programa Punto de Vista, donde analizó el impacto de las políticas económicas del Gobierno nacional sobre Corrientes, las dificultades de financiamiento de las provincias, el endeudamiento de las familias y las perspectivas de desarrollo productivo. También se refirió al funcionamiento del radicalismo, la próxima reunión del Parlamento del Norte Grande y la necesidad de construir una alternativa política que supere la polarización entre el oficialismo libertario y el kirchnerismo.

Durante la entrevista, el legislador cuestionó la distribución de los recursos nacionales, advirtió sobre la pérdida de poder adquisitivo y sostuvo que el norte argentino necesita políticas públicas diferenciadas para reducir las desigualdades estructurales con las regiones más desarrolladas del país. Al mismo tiempo, defendió la política de desendeudamiento de Corrientes y anticipó que la provincia buscará financiamiento para obras de infraestructura que permitan mejorar la competitividad de sus sectores productivos.

El ajuste nacional y los recursos que pierde Corrientes

Breard comenzó su análisis económico con una advertencia sobre las consecuencias del ajuste implementado por el presidente Javier Milei. Según las cifras que presentó durante la entrevista, el recorte de recursos habría representado unos 11.700 millones de dólares a nivel nacional, de los cuales aproximadamente 500 millones corresponderían a Corrientes.

Para dimensionar el impacto de esa reducción, el senador mencionó algunas de las obras que la provincia necesita ejecutar para mejorar su infraestructura vial, energética y productiva.

«Son 500 millones de dólares. Es mucha plata», remarcó, al comparar ese monto con las inversiones previstas para la ruta provincial 27, en el tramo entre Saladas y Goya; la ruta 68; las líneas de alta tensión y los proyectos vinculados con los puertos de Lavalle y Sombrero.

El legislador sostuvo que la reducción de los fondos nacionales condiciona las posibilidades de desarrollo provincial, especialmente en un territorio que necesita mejorar su conectividad para impulsar la producción y atraer inversiones.

En ese contexto, defendió la estrategia de la administración encabezada por el gobernador Juan Pablo Valdés y describió las dificultades que enfrenta la gestión para mantener el equilibrio financiero.

«A este gobernador nuevo le tocó subir en una 4×4 y tuvo que poner la 4×4 y no salir de la huella, porque si no terminábamos en la banquina», expresó.

La metáfora sintetizó su postura frente al escenario económico: la provincia debe sostener el funcionamiento del Estado y avanzar con sus objetivos de desarrollo, pero sin asumir compromisos financieros que puedan comprometer la estabilidad de las cuentas públicas.

Breard también destacó lo que considera una fortaleza del oficialismo provincial frente a otros espacios políticos. «Nosotros tenemos cuatro diferenciales: liderazgo, equipo, renovación muy importante y un grupo de experiencia muy importante», afirmó.

Según su evaluación, la combinación entre conducción política, capacidad de gestión, incorporación de nuevos dirigentes y experiencia administrativa constituye una ventaja para afrontar un escenario nacional complejo.

«Toda deuda que no se paga sola no debe colocarse»

Uno de los principales ejes de la entrevista fue la política de endeudamiento de Corrientes. Breard defendió la decisión de evitar créditos destinados a cubrir gastos corrientes y sostuvo que la toma de deuda debe estar vinculada con inversiones que generen beneficios económicos a largo plazo.

Para explicar esa diferencia, recurrió a los conceptos de «deuda buena» y «deuda mala», utilizados para distinguir entre los compromisos financieros que permiten generar recursos y aquellos que solamente cubren gastos de funcionamiento.

«Toda deuda que no se paga sola no debe colocarse. Toda deuda que se paga sola es una deuda buena y hay que buscar», afirmó.

El senador recordó que Corrientes atravesó anteriormente una situación de fuerte endeudamiento, cuando una proporción considerable de los recursos que recibía la provincia quedaba comprometida por obligaciones financieras. Vinculó esa experiencia con la crisis económica y política de fines de la década de 1990, cuando las dificultades para afrontar el pago de salarios profundizaron el malestar social.

«Eso aprendimos. En 2001 dijimos: acá tenemos que desendeudar la provincia», recordó.

En ese sentido, defendió la estrategia que, según explicó, permitió reducir la exposición financiera de Corrientes y evitar los riesgos asociados con la toma de deuda en moneda extranjera.

«Tomamos la decisión política de no endeudarnos en dólares, salvo que sea muy necesario», señaló, al explicar que esa política buscó limitar el impacto de las variaciones cambiarias sobre las cuentas provinciales.

Breard sostuvo que el endeudamiento debe analizarse en función de su destino y de la capacidad de repago, y no solamente por el volumen de recursos que permite obtener en el corto plazo.

«Cuidamos el presupuesto, cuidamos el endeudamiento malo y cuidamos el gasto corriente», resumió.

El legislador también anticipó que el presupuesto provincial para 2027 contemplaría un volumen cercano a los 4.800 millones, incluyendo distintas fuentes de financiamiento y créditos destinados a inversiones. En ese marco, mencionó la posibilidad de acceder a préstamos de organismos internacionales con períodos de gracia y plazos extensos de devolución.

La intención, explicó, es financiar obras que mejoren la infraestructura y la capacidad productiva de Corrientes, sin comprometer los recursos necesarios para sostener los servicios esenciales.

Industrialización: «No alcanza con tener parques industriales»

Al referirse a las perspectivas económicas de la provincia, Breard planteó que el desarrollo industrial requiere una estrategia que vaya más allá de la instalación de parques industriales.

«No alcanza con tener parques industriales», advirtió, al señalar que la competitividad depende de una combinación de infraestructura, conocimiento, energía y logística.

El senador explicó que la distancia de Corrientes respecto de los principales centros de consumo representa una dificultad para las empresas, porque los costos de transporte pueden reducir significativamente la rentabilidad de sus productos.

«La logística es clave porque te puede convertir un negocio rentable en un negocio que, por la distancia que tenemos a los grandes centros de consumo, el flete te rompe el negocio», afirmó.

Desde esa perspectiva, consideró que la provincia debe avanzar en una planificación que integre la infraestructura vial y energética con el desarrollo portuario, la innovación tecnológica y la articulación entre universidades y empresas.

«Estamos armando no solo ventajas naturales, sino ventajas competitivas que salen del conocimiento. Por eso mezclamos la universidad con la industria», explicó.

Breard sostuvo que la competitividad no depende únicamente de los recursos naturales disponibles, sino también de la capacidad de transformar esos recursos, agregarles valor y trasladarlos a los mercados en condiciones económicamente viables.

En esa línea, defendió la necesidad de impulsar las obras portuarias y de conectividad que permitan reducir los costos logísticos, facilitar la salida de la producción y generar mejores condiciones para el crecimiento de la actividad industrial.

Cuestionamientos al Gobierno nacional: «Hay que mirar el financiamiento concreto»

El senador también manifestó sus reparos sobre las previsiones del presupuesto nacional y la falta de certezas respecto de algunas obras consideradas estratégicas para Corrientes.

Entre los ejemplos que mencionó se encuentra la autovía de Corrientes. Según detalló, el presupuesto contemplaría 9.000 millones de pesos para ese proyecto, pero solamente 2.000 millones tendrían financiamiento efectivo, mientras que los 7.000 millones restantes dependerían de un crédito que, de acuerdo con sus declaraciones, estaría caído.

Para Breard, estas diferencias entre los montos anunciados y los recursos efectivamente disponibles obligan a observar con cautela los compromisos asumidos por la Nación.

«Tenemos algunos inconvenientes en el presupuesto nacional», sostuvo, al referirse también a las dificultades para garantizar el financiamiento de obras viales y energéticas.

El legislador cuestionó, además, el manejo de los fondos que originalmente tienen destinos específicos, como los vinculados con los combustibles y la infraestructura vial. A su entender, la transformación de esos recursos en fondos de utilización más general puede debilitar las garantías de que el dinero recaudado se traduzca en obras concretas.

También puso en discusión el alcance de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) recibidos por Corrientes. Durante la entrevista, mencionó una cifra de 19.000 millones de pesos y la comparó con un presupuesto provincial que estimó en unos 3.000 millones de dólares.

Su planteo fue que las transferencias deben evaluarse en relación con las necesidades financieras de la provincia y el volumen de recursos que requiere para sostener sus servicios e inversiones.

En cuanto a las negociaciones con funcionarios nacionales, Breard reconoció que la relación entre la Nación y las provincias requiere diálogo, pero cuestionó las promesas que no se traducen en resultados concretos.

«La relación Nación-provincia requiere un esfuerzo que hay que hacer», afirmó, al señalar que Corrientes debe mantener las gestiones para obtener financiamiento y defender sus proyectos estratégicos.

Salarios, jubilaciones y servicios públicos

Breard señaló que una de las prioridades del gobernador Juan Pablo Valdés es garantizar el pago de los salarios estatales y sostener los servicios públicos. Según indicó, la masa salarial representa alrededor del 64% del presupuesto provincial, lo que limita el margen disponible para otras áreas.

En ese contexto, defendió la administración de los recursos previsionales y destacó el funcionamiento del Instituto de Previsión Social (IPS), al que consideró una pieza importante para garantizar el pago de jubilaciones y pensiones.

El senador también explicó que la provincia mantiene una política de renovación gradual de su planta de empleados públicos, con una cantidad de ingresos inferior a la de egresos.

Según sostuvo, ese criterio busca moderar el crecimiento del gasto en personal y preservar los recursos disponibles para otras obligaciones del Estado.

En materia sanitaria, destacó el peso de la salud pública provincial y afirmó que el sistema estatal atiende una proporción mayoritaria de las prestaciones. Sin embargo, reconoció que el sector enfrenta dificultades por el incremento de los medicamentos, el costo de la tecnología médica y los problemas de financiamiento de los profesionales.

«Tenemos caros los medicamentos, cara la tecnología y el acto médico barato», sintetizó.

Con esa definición, describió un problema que, a su entender, requiere revisar el funcionamiento económico del sistema sanitario para evitar que los costos de los insumos y de los equipamientos deterioren la capacidad de atención.

Breard sostuvo que Corrientes realiza un esfuerzo presupuestario importante para sostener la salud pública y remarcó que el desafío es mantener la calidad de las prestaciones en un contexto de mayores costos y restricciones financieras.

El endeudamiento de las familias: «No hay salario que aguante»

Otro de los momentos más críticos de la entrevista estuvo relacionado con las dificultades económicas de los hogares y el crecimiento del endeudamiento familiar.

Breard señaló que unas 150.000 familias correntinas estarían atravesando problemas vinculados con sus deudas. De ese total, alrededor de 90.000 habrían sido alcanzadas por un programa de resolución impulsado por el Banco de Corrientes, mientras que quedarían otras 60.000 por atender, según las cifras que expuso.

Para el senador, el fenómeno no puede interpretarse únicamente como una suma de dificultades individuales, sino como una problemática social relacionada con la pérdida del poder adquisitivo y el encarecimiento del costo de vida.

«No es un problema particular. Es un problema de solidaridad, de casa», sostuvo, al plantear que el endeudamiento de los hogares requiere una respuesta que contemple la situación económica general.

Breard mencionó tres factores que, a su entender, explican el deterioro de la capacidad de pago: el incremento de los servicios públicos, la evolución de los salarios por debajo de los costos y las elevadas tasas de interés.

Durante la entrevista, afirmó que en los primeros 30 meses de la gestión de Milei los servicios públicos habrían aumentado un 980%, frente a una suba salarial del 238%. También cuestionó las tasas de interés aplicadas al financiamiento, que describió como excesivas en relación con la inflación y los ingresos de los trabajadores.

«Entre servicios públicos, salarios que pierden ante la inflación y tasas de interés que le ganan a la inflación, estamos frente a un sistema que te absorbe el salario», explicó.

Y resumió el impacto de esa combinación con una frase contundente: «No hay salario que aguante».

El legislador consideró que la pérdida de ingresos disponibles para las familias constituye una de las consecuencias más preocupantes de la situación económica, porque dificulta afrontar gastos básicos y cumplir con los compromisos financieros.

El Norte Grande reclama políticas diferenciales

Breard también se refirió a la próxima reunión del Parlamento del Norte Grande, prevista para el 22 y 23 de octubre en Corrientes, con la participación de representantes de las diez provincias que integran el espacio.

Según anticipó, la delegación correntina presentaría alrededor de 16 proyectos, elaborados mediante el trabajo conjunto entre legisladores oficialistas y opositores.

El senador destacó que la región representa aproximadamente el 33% del territorio argentino y el 25% de la población, pero participa con alrededor del 10% del producto bruto interno nacional.

Para Breard, esos indicadores reflejan las desigualdades estructurales que afectan a las provincias del norte y justifican la necesidad de impulsar políticas públicas específicas.

«No todos los argentinos somos iguales», afirmó, al defender la implementación de medidas que permitan reducir las brechas de desarrollo entre el norte y las regiones con mayores niveles de infraestructura e inversión.

En ese sentido, hizo referencia al artículo 75, inciso 19, de la Constitución Nacional, que contempla la promoción del desarrollo humano, el progreso económico y la igualdad de oportunidades, con atención a las particularidades regionales.

«Lo que nosotros estamos pidiendo las diez provincias, junto con los 30 senadores nacionales, es que se hagan políticas diferenciales para achicar esa diferencia de la Argentina central con la Argentina del norte», explicó.

Breard consideró que el reclamo regional debe trascender las diferencias partidarias y convertirse en una agenda compartida para mejorar la infraestructura, fortalecer las economías provinciales y generar condiciones más equilibradas para la producción y el empleo.

Al describir el trabajo parlamentario, destacó la coordinación entre representantes de distintos espacios políticos de Corrientes.

«Trabajamos juntos, hacemos un scrum, diseñamos y decimos en qué estamos de acuerdo. En esto estamos de acuerdo, vamos todos juntos», señaló.

El senador sostuvo que esa dinámica permite construir posiciones comunes frente a los temas que afectan a la provincia y defender sus intereses en el ámbito regional.

La UCR prepara sus elecciones internas

En el plano partidario, Breard repasó los principales puntos de la reciente convención de la Unión Cívica Radical de Corrientes, en la que participaron alrededor de 110 convencionales, además de autoridades y referentes de distintos sectores del radicalismo.

Explicó que una de las decisiones centrales fue modificar la Carta Orgánica para evitar que una falta de convocatoria a elecciones internas genere problemas institucionales o exponga al partido a una eventual intervención.

«Lo que dijimos, después de aprender de la experiencia, es: nunca más», expresó.

La reforma establece que, si el presidente del partido no convoca a elecciones dentro de los plazos correspondientes, la mesa de la convención podrá asumir esa facultad y garantizar la continuidad del proceso electoral.

Breard anticipó que el plenario partidario debía reunirse para convocar formalmente a las elecciones y estimó que la votación podría realizarse durante la segunda semana de diciembre.

Consultado sobre la posibilidad de una interna o un acuerdo de consenso, consideró que actualmente no existiría una alternativa con suficiente volumen político para disputar la conducción provincial.

«La impresión que tengo es que no hay masa crítica alternativa», afirmó.

En ese marco, sostuvo que el actual presidente partidario habría construido méritos para aspirar a la reelección a partir del trabajo realizado durante su gestión.

La convención también incluyó informes sobre la estrategia parlamentaria de los bloques legislativos y modificaciones vinculadas con la participación de los distintos sectores internos. Breard destacó la incorporación plena de Franja Morada y de la Organización de Trabajadores Radicales (OTR).

Además, valoró la incorporación de herramientas tecnológicas para fortalecer el vínculo entre el partido y sus afiliados, con una propuesta que busca facilitar el acceso a actividades, capacitaciones, conferencias y otras instancias de participación.

«No queremos cambiar de collar, queremos dejar de ser perro»

En el tramo final de la entrevista, Breard cuestionó el escenario de polarización política nacional y rechazó la idea de que el radicalismo deba alinearse necesariamente con el kirchnerismo o con La Libertad Avanza.

El senador sostuvo que ambos espacios presentan limitaciones para constituirse en una alternativa superadora. Al kirchnerismo le reprochó la falta de autocrítica y las dificultades para renovar su propuesta política; al oficialismo libertario, el rumbo económico, la pérdida de empleos y empresas y una política internacional que consideró excesivamente condicionada por la disputa entre Estados Unidos y China.

«El sistema de polarización no queremos. Eso es enfermo», afirmó.

En esa línea, señaló que se encuentra trabajando en un libro titulado Salir de la grieta, en el que propone superar la lógica binaria que obliga a elegir entre dos posiciones enfrentadas sin generar acuerdos sobre los problemas estructurales del país.

«Nosotros lo que queremos es un salto para adelante, que implique concesiones de los dos lados, salir de la lógica de esa polarización», explicó.

Consultado sobre una eventual alianza con el oficialismo libertario, respondió que no le gustaría avanzar en esa dirección. También descartó un entendimiento con el kirchnerismo, al considerar que ese espacio necesita revisar sus errores y presentar una propuesta política renovada.

«¿Qué me ofrece? ¿Libertad para Cristina? ¿Qué me está vendiendo? Yo voy a venir a fracasar», cuestionó al referirse al kirchnerismo.

Sobre el Gobierno nacional, en tanto, sostuvo que los libertarios atraviesan dificultades económicas y cuestionó el alineamiento internacional de la administración de Milei.

Para explicar su posición, recuperó una frase atribuida a Arturo Jauretche: «El problema no es discutir si nos cambia de collar, sino dejar de ser perro».

Y concluyó: «Nosotros no queremos cambiar de collar, queremos dejar de ser perro».