La inseguridad volvió a golpear con fuerza a una familia de Bella Vista. Raúl Serial sufrió un robo durante la madrugada en su vivienda, ubicada en inmediaciones de calle Chacabuco, donde delincuentes ingresaron por una pequeña ventana ubicada a unos tres metros de altura y escaparon con herramientas, una garrafa y otros elementos de valor.
El hecho ocurrió entre las 2:30 y las 3:30 de la madrugada. Los delincuentes lograron acceder al inmueble por una abertura de dimensiones reducidas, violentaron posteriormente una puerta trasera y se llevaron distintas herramientas a batería que Serial utilizaba para trabajar.
Entre los elementos sustraídos se encuentran una motosierra manual pequeña marca Still, una tijera de podar a batería marca Inco, taladros, una garrafa de 10 kilos cargada y otras herramientas. Un dato que, dentro del perjuicio sufrido, genera cierto alivio es que los delincuentes no se llevaron los cargadores de los equipos.
Pero el robo no terminó con la pérdida de los elementos. La familia también deberá afrontar los gastos derivados de los daños provocados por los delincuentes para ingresar y salir de la vivienda.
“Parecemos presos en nuestra propia casa”, expresó Nancy Carnevale al describir la situación que atraviesan. La frase sintetiza una sensación que comienza a repetirse entre vecinos: tener rejas, alarmas o cámaras ya no parece ser suficiente para sentirse seguros.
Denunciaron el hecho y aportaron información
Serial realizó la denuncia aproximadamente a las 3:30 de la madrugada en la Comisaría Segunda. Posteriormente, la familia regresó a la dependencia policial para aportar información y elementos que consideran relevantes para el esclarecimiento del hecho.
Sin embargo, hasta el momento de la entrevista, aseguraron que no habían recibido información concreta sobre avances en la investigación.
“Nosotros estamos haciendo el trabajo que tendría que hacer la Justicia”, sostuvo Carnevale, quien reclamó mayor rapidez en la respuesta institucional y pidió que las pruebas aportadas sean utilizadas para esclarecer el robo.
La familia también manifestó su preocupación ante la posibilidad de que las herramientas sustraídas sean comercializadas. Por ese motivo, solicitaron a la comunidad que esté atenta ante eventuales ofrecimientos de elementos con características similares y que, ante cualquier información, se dé aviso a las autoridades.
“Aumentan los robos”: preocupación por la situación de seguridad
El episodio también volvió a poner sobre la mesa una preocupación que excede a esta familia. Carnevale sostuvo que, desde su perspectiva como vecina, los robos están aumentando en Bella Vista y cuestionó qué medidas pueden adoptar los ciudadanos cuando incluso las viviendas protegidas con distintos sistemas de seguridad continúan siendo vulneradas.
“Una reja hoy no alcanza, alarmas, cámaras, porque tienen todas las técnicas para poder violentar”, planteó.
La crítica apunta a una pregunta cada vez más difícil de esquivar: ¿qué debe hacer un vecino para sentirse realmente seguro dentro de su propia casa?
Porque detrás de cada robo no solamente existe una pérdida económica. Queda el miedo, la impotencia, la sensación de vulnerabilidad y la necesidad de invertir nuevamente para reparar puertas, ventanas y sistemas de protección. Y, sobre todo, queda la incertidumbre de no saber si el próximo episodio puede volver a ocurrir.
“¿Cómo tenemos que vivir de ahora en más?”
El reclamo de la familia es contundente. Aseguran haber colaborado con la investigación, haber realizado la denuncia y haber aportado información adicional, pero esperan que ahora sean las instituciones responsables de investigar las que actúen con celeridad.
“Confiamos en la Justicia, pero tiene que ser más rápido esto”, reclamó Carnevale.
El planteo no busca solamente recuperar herramientas. Busca recuperar algo mucho más básico: la tranquilidad de poder vivir en la propia casa sin sentir que cualquiera puede ingresar, llevarse los bienes obtenidos con años de trabajo y dejar detrás una familia paralizada por el miedo.
El caso vuelve a instalar una discusión urgente para Bella Vista. Cuando los vecinos comienzan a sentir que deben encerrarse, colocar rejas, instalar alarmas, cámaras y aun así no encuentran garantías suficientes, la pregunta deja de ser únicamente quién cometió el robo y pasa a ser qué respuesta concreta se está dando frente a una problemática que los ciudadanos aseguran que ya no pueden ignorar.
La familia espera ahora que las pruebas aportadas permitan avanzar en la investigación, identificar a los responsables y recuperar, al menos en parte, lo perdido. Mientras tanto, queda una preocupación que excede ampliamente a este domicilio: el miedo a que la inseguridad termine convirtiendo la propia casa en un lugar donde tampoco sea posible sentirse protegido.