PREVENCIÓN DE ACV: ALERTAN SOBRE LOS RIESGOS Y LA IMPORTANCIA DE LOS CONTROLES MÉDICOS

El médico cardiólogo Juan Cruz Bruzzo habló en PRIMERA MAÑANA sobre la gravedad del Accidente Cerebro Vascular (ACV) y la necesidad de prevenirlo, a raíz del reciente fallecimiento de la exboxeadora Alejandra “Locomotora” Oliveras.

“El ACV es una enfermedad grave y una emergencia médica. Se produce, por lo general, de dos tipos: isquémico, cuando un coágulo de sangre obstruye una arteria del cerebro, provocando daño según la zona afectada; y hemorrágico, que ocurre cuando se rompe una arteria y se forma un coágulo en la cabeza. Este último suele tener un peor pronóstico, porque genera un efecto de compresión en el tejido cerebral”, explicó Bruzzo.

Anabólicos: efectos inmediatos, pero con alto riesgo

El especialista también se refirió al uso indebido de anabólicos, sustancias que en muchos países están prohibidas y que, en todos los casos, requieren estricto control médico. “Son esteroides sintéticos que aumentan la testosterona, lo que incrementa la fuerza, el desarrollo muscular, el vello corporal y modifica la voz. El mal uso impide controlar la dosis que se está consumiendo. Se utilizan con fines estéticos y para ganar masa muscular rápidamente, pero sus efectos adversos pueden ser graves”, advirtió.

Hipertensión: un enemigo silencioso

Bruzzo alertó sobre la creciente cantidad de pacientes con hipertensión arterial, tanto jóvenes como adultos mayores. “Todos los días atendemos pacientes jóvenes con presión alta y personas mayores con hipertensión severa no controlada. Parece algo menor, pero esa presión elevada va deteriorando las arterias, y cada vez es más frecuente ver infartos en personas de edad temprana”, indicó.

El médico remarcó que un ACV a los 45 años es una catástrofe y que el objetivo actual de la medicina es extender la expectativa de vida y mejorar su calidad. Para ello, recomendó controles médicos periódicos, hábitos saludables y atención inmediata ante síntomas neurológicos súbitos.

“Prevenir es clave: una vida sana, controles regulares y la detección temprana de factores de riesgo pueden evitar tragedias”, concluyó.