Luego de que el ministro de Economía, Martín Guzmán dio a conocer su renuncia a través de las redes sociales mientras la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner hablaba en el acto en Ensenada, se desató una ola de conjeturas e incertidumbre en el país respecto al rumbo de Argentina luego de la apertura de los mercados este lunes. Lo cierto es que, con la nueva designación a cargo de Batakis, el país deberá seguir enfrentando surcos de una inflación sin freno en medio de un escenario internacional que no perdona. El economista, Aldo Abram haló en PRIMERA MAÑANA al respecto. “Argentina queda más desgastada en su credibilidad, es evidente que Martín Guzmán había logrado la reestructuración de la deuda y yo me pregunto ¿Por qué no se fue antes? Ahora la enorme inflación que tenemos nos está pasando factura. Él debe haber pensado, que si tuvo todos los logros, le darían un lugar y hacer menciones. Con el tiempo se encontró que las peleas en la alianza hicieron imposible al manejo del ministerio”, dijo.
“El capitán del barco piensa que no hay iceberg, luego están los otros de este barco que comparten las decisiones de este barco. Ganó la parte que dice: ¿Por qué no aceleramos más para partir el témpano? Esto implica una fuerte pérdida de credibilidad, cuando uno mira qué es lo que estuvo pasando, es evidente que lo que hay hoy es una gran incertidumbre”, resaltó y agregó sobre la visión que tiene en un futuro inmediato. “No cumplimos con ninguno de los acuerdos, pero la negociación hoy es lo menos importante. Lo fundamental es ver el rumbo de la coalición ya que el porrazo nos lo vamos a comer los argentinos. Cuando vas en un barco, si se va hundiendo uno le mete parches. Las políticas que se están implementando no permiten las inversiones necesarias para que Vaca Muerta deje de estar “muerta”; lo mismo pasa con el gasoil”.
Guzmán, que había dirigido las negociaciones con el FMI y los deudores del sector privado, publicó una carta de siete páginas en la que citaba el «acuerdo político dentro de la coalición gobernante» como un factor clave necesario para su sucesor, en referencia a las luchas internas del gobierno. “Nadie quiere invertir 1 dólar en el país. El problema acá es que se siguen haciendo las cosas mal, se siguen emparchando las cosas. Entonces después ya no es un barco en el que se navega sino un conjunto de parches. Se esperan vientos más fuertes y contrarios a este barco, la realidad es que los argentinos votamos este rumbo”, sostuvo el economista.
Según el especialista, la salida de Guzmán supone un nuevo golpe para el presidente, que se enfrenta a unas pésimas calificaciones en las encuestas, a una inflación que se prevé que supere el 70% este año y a unos precios de los bonos soberanos que se encuentran en territorio de crisis. “Lamentablemente no nos espera nada bueno para adelante. Hay que cambiar el diagnóstico, una vez que busquemos u médico con el tratamiento adecuado, inmediatamente debe aplicar al paciente. Ya hemos tenido uno y tardó en aplicar el tratamiento, por eso es que se le terminó muriendo el paciente. Los políticos han construido un Estado que se sirve de los argentinos”, cerró Abram.