Tras el comunicado de la Secretaría de Comercio Interior, que anunció el acuerdo del gobierno de retrotraer los precios al 10 de marzo, son muchos los rubros que aún esperan una modificación en sus valores. Entre ellos, incluidos en la canasta básica de alimentos, son los panificados; por ello, Matías Olivieri, un panadero local, habló en PRIMERA MAÑANA a raíz del aumento de precios de los insumos en los últimos dos meses. «Recién me estoy enterando, estábamos trabajando y no escuchamos mucho las noticias; es un rumor pero por lo menos no nos aumentaron los precios. Bajó un poco el consumo pero dentro de todo, podemos mantener el plantel completo y seguir trabajando. Acá por lo menos nadie nos avisó que se retrotraen los precios al 10 de marzo, pero ojalá pueda prosperar para que el precio de los panificados bajen. Necesitamos vender más así que vendría bien que los precios bajen», comentó.
El aumento de precios trajo consigo una notable disminución de ventas no solo en el ámbito de la panificación, sino también se replicó en el abastecimiento a rotiserías y otros comercios que dependen directamente de este uso para elaborar sus productos. «La harina común estamos pagando $2.000 y en febrero estaba $1.100, teniendo en cuenta que nosotros trabajamos con 600 bolsas en el mes. La harina es la misma, yo compro al Molino por cantidad, pero si alguien está comenzando puede ir a comprar a los proveedores de la ciudad que les podrán vender en menor cantidad», indicó.
Al ser consultado sobre su vínculo con la Asociación de Panaderos de Corrientes, Olivieri declaró al móvil de exteriores que habían planteado varias veces la solicitud de respaldo pero no obtuvieron respuesta. «Tengo buena relación con los panaderos locales, con los de Corrientes no tanto porque la vez que solicitamos ayuda no nos hicieron caso; son dos o tres grandes panaderos que manejan todo y no miran al interior. No es tan fácil involucrarse, en esas cosas uno no se puede poner de acuerdo rápidamente», apuntó el comerciante.