Saladas: Mariela Ayala contó en primera persona la violencia que sufrió y denunció abuso de autoridad

La víctima de violencia de género, Mariela Ayala, habló en exclusiva con HACETE CARGO sobre la agresión que sufrió por parte de su pareja y que tomó repercusión a nivel provincial. Durante la entrevista, contó cómo continúa su recuperación, el acompañamiento psicológico que recibe junto a sus hijos y también relató situaciones que, según manifestó, habría atravesado con un comisario de Saladas.

Ayala explicó que continúa realizando controles médicos. En una consulta con una especialista en cirugía maxilofacial le informaron que presenta un derrame en la zona del ojo, mientras que posteriormente un traumatólogo constató una fisura en cartílagos de las costillas, una lesión que, según señaló, no había podido detectarse inicialmente mediante una radiografía.

Además del tratamiento físico, la mujer destacó que tanto ella como sus dos hijos reciben asistencia psicológica. Uno de los niños, de 10 años, habría presenciado parte de la situación que terminó con Ayala hospitalizada.

Al recordar el episodio de violencia, Ayala reconoció que llegó a temer por su vida. “Yo ya dije: ‘Acá me muero’”, relató durante la entrevista, y señaló que lo último que recuerda antes de despertar en el hospital fue escuchar la voz de uno de sus hijos.

La mujer contó además que llevaba 14 años de convivencia con su pareja y que anteriormente había atravesado otro episodio de violencia, aunque de menor gravedad. En aquella oportunidad realizó una denuncia, pero posteriormente la situación se calmó y decidió continuar con la relación.

La denuncia por situaciones de abuso de autoridad

Durante la entrevista también relató situaciones que, según su testimonio, habría vivido en su ámbito laboral con un comisario de Saladas. Ayala explicó que trabajaba realizando guardias y que, en determinado momento, el funcionario le planteó que debía pasar a cumplir tareas de oficina.

Según manifestó, durante ese período recibió preguntas que consideraba inapropiadas y relacionadas con cuestiones íntimas de su vida personal. También sostuvo que la situación le generaba incomodidad e intimidación y que tenía temor de perder su trabajo.

El hecho que posteriormente tomó relevancia se produjo durante una noche en la que, según su relato, el comisario se encontraba consumiendo alcohol. Ayala afirmó que el funcionario intentó besarla y que su pareja presenció la situación, desencadenándose posteriormente el episodio de violencia por el que terminó hospitalizada.

“Él directamente me besó y ahí vio mi pareja y ahí empezó todo”, relató.

La mujer aseguró que rechazó inmediatamente el comportamiento del comisario y que nunca había tenido una conducta irrespetuosa hacia él.

“A la primera, denuncien”

Hacia el final de la entrevista, Ayala se dirigió especialmente a quienes puedan estar atravesando situaciones similares de violencia y dejó un mensaje a partir de su propia experiencia.

“Que a la primera denuncien. Que no aguanten nada. Yo estuve al borde de morir. Que no aguanten nada”, expresó.

Su testimonio vuelve a poner en discusión la importancia de la denuncia y del acompañamiento a las personas que atraviesan situaciones de violencia, especialmente cuando existen antecedentes que pueden advertir sobre una escalada del conflicto.