Fueron confirmados 10 muertos, 1.000 heridos y unas 600 personas varadas como saldo del feroz terremoto que golpeó a Taiwán el miércoles. Según se supo, la escala del sismo fue 7,4 medido por la metodología Richter y fue seguido por otras réplicas de menor impacto. Brenda Hesse, una turista argentina en ese país, habló en LA MAÑANA DE LA RADIO sobre el fenómeno. «Vivo en Taipéi y desde el momento en que se sufrió el primer sismo, sigue normalmente sus actividades aunque se están buscando personas. Taiwán es un país que está en una falla geográfica y nadie prevé cuando sucede esto, solamente se sabe que va a ocurrir. Los temblores aislados duraron 1 hora y 40 minutos. La ciudad está preparada a diferencia de hace 25 años, antes no se contaba con esta arquitectura y hasta ahora hay confirmadas 10 personas. También están en alerta Japón, Filipinas y la costa oeste de China», contó.
Todos los decesos ocurrieron en el condado de Hualien, el punto más cercano al epicentro del sismo en el este de la isla. «Todos los canales de noticias comienzan a largar el alerta y los conductores comunican los pasos a seguir en caso de que los sismos lleguen a lo peor. Uno tiene que estar alerta para ver cómo se desencadenan los hechos. Nosotros no recibimos un instructivo, solamente usamos el sentido común y nos escondemos debajo de las mesas para que no se nos caiga nada. Uno queda alerta, queda ansioso pero no se sabe cuando será el próximo así que hay que actuar con tranquilidad», dijo.
«Uno generalmente siente un péndulo dentro del organismo y puede quedar con mareos, a mí generalmente me dan dolores de cabeza. Como mi pareja está trabajando acá, seguiremos quedándonos por tiempo indeterminado además yo estoy estudiando idioma chino. Preferimos no pensar en volver, cada uno está centrado en su actividad», cerró Hesse.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señaló que el terremoto del miércoles tuvo una magnitud de 7,4 y se produjo justo antes de las 08H00 locales (00H00 GMT). La agencia meteorológica taiwanesa estimó la magnitud en 7,2, mientras que la japonesa lo calibró en 7,5. En septiembre de 1999, un terremoto de magnitud 7,6 mató a unas 2.400 personas en Taiwán, en el que todavía es el desastre natural más mortífero en la historia de este territorio.