La médica otorrinolaringóloga Stella Maris Cuevas, referente nacional en el estudio del olfato, visitó RADIO BELLA VISTA luego de presentar en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires la segunda edición ampliada de su obra La fascinante experiencia de oler, donde dejó una reflexión que conmovió al público: “El olor que más se recuerda es el de los seres queridos”.
Cuevas explicó que esta nueva edición del libro fue revisada y ampliada a partir de nuevas investigaciones, pero también desde una experiencia profundamente personal. Mientras escribía, atravesaba el delicado estado de salud de su esposo, a quien acompañaba diariamente. En medio de ese proceso, encontró una certeza que hoy comparte como mensaje humano y científico: “Mientras lo cuidaba, hacía una pausa, preparaba un mate o un té, y lo que hacía sobre todo era olerlo”, relató.
La especialista sostuvo que los olores quedan registrados en una zona del cerebro vinculada con las emociones y la memoria. “Eso queda impactado en el sistema límbico, especialmente en una estructura llamada hipocampo, que permite que un aroma nos devuelva recuerdos de personas, lugares o momentos”, explicó.
Durante la presentación en Buenos Aires, que se dio en el marco de los 50 años de la Feria del Libro, distintas figuras públicas enviaron mensajes destacando la importancia del trabajo de Cuevas en la divulgación de un sentido que durante mucho tiempo pasó desapercibido. La profesional remarcó que el olfato cobró una dimensión distinta después de la pandemia de COVID-19, cuando muchas personas tomaron conciencia de su valor al perderlo de manera repentina.
“Antes de la pandemia, el olfato era un sentido olvidado. El COVID lo puso en un lugar central porque mucha gente descubrió cuánto influye en la calidad de vida”, señaló.
Además, explicó que el olfato no solo está relacionado con la memoria afectiva, sino también con el gusto. “Si una persona pierde el olfato, también pierde gran parte del sabor de los alimentos y deja de percibir muchas sensaciones cotidianas”, indicó.
Cuevas también advirtió que la pérdida del olfato puede producirse por distintas causas, como infecciones virales, enfermedades neurológicas o el envejecimiento natural, por lo que insistió en la importancia de prestar atención a cualquier alteración y consultar a tiempo.
Con una mirada que une ciencia y emoción, la médica dejó un mensaje simple pero profundo: valorar aquello que muchas veces pasa inadvertido. Porque, como afirmó, los aromas pueden convertirse en el puente más íntimo hacia quienes amamos.