TDAH y TEA: profesionales de la educación explican sus diferencias y la importancia de la detección temprana

En el marco de las actividades vinculadas al acompañamiento de niños y adolescentes en el ámbito educativo, CABLEINFORMA entrevistó a las profesoras de Educación Especial Melisa Galarza, Teresita López y Georgina Neme, quienes explicaron las principales diferencias entre el Trastorno del Espectro Autista (TEA) y el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), además de remarcar la importancia de la detección temprana y del acompañamiento profesional.

Melisa Galarza explicó que el TEA puede comenzar a identificarse durante los primeros años de vida y que algunas de sus primeras manifestaciones pueden observarse a través de determinadas conductas.

“Generalmente se identifica mediante la conducta. Uno se da cuenta de que hay conductas que son repetitivas en el niño y el lenguaje también generalmente está afectado”, señaló.

La docente indicó que el TEA puede involucrar diferentes áreas del desarrollo y que, en muchos casos, las familias son quienes primero advierten que existe una diferencia respecto del desarrollo esperado para la edad. Entre los aspectos que pueden llamar la atención mencionó las conductas repetitivas, determinados movimientos y dificultades relacionadas con el lenguaje y la comunicación.

En ese sentido, destacó la importancia de realizar una evaluación temprana ante la aparición de señales que generen preocupación, ya que una intervención adecuada puede favorecer el desarrollo de distintas habilidades.

“Es esencial poder identificar esto en edades tempranas porque hace que lleguemos a un diagnóstico más rápidamente”, sostuvo Galarza, quien remarcó especialmente la importancia del acompañamiento en las áreas de lenguaje y comunicación.

Por su parte, la profesora Teresita López explicó que el TDAH es un trastorno relacionado con la atención y que en algunos casos también se manifiesta mediante hiperactividad.

La especialista aclaró además que tanto el TDAH como el TEA no deben ser considerados una enfermedad, sino trastornos que requieren acompañamiento y abordajes adecuados según las características de cada persona.

“Son trastornos que con la ayuda de profesionales mejoran muchísimo”, afirmó López, quien hizo hincapié en la importancia de que las familias consulten y busquen orientación profesional cuando detecten situaciones que les generen dudas.

El rol de la escuela

La profesora Georgina Neme puso el foco en el papel que cumplen los docentes frente a estudiantes con TEA y explicó que actualmente es fundamental conocer diferentes formas de comunicación y aprendizaje.

Neme contó que en su institución desarrollan un proyecto de aula destinado a trabajar con alumnos con TEA, buscando comprender sus formas de conocer el mundo y comunicarse.

“Tenemos que buscar el modo en el que ese niño pueda comunicarse con nosotros”, explicó.

En este punto, mencionó el uso de pictogramas, imágenes, videos y herramientas tecnológicas como recursos que pueden facilitar la comunicación cuando el lenguaje verbal presenta dificultades.

La docente remarcó que el TEA comprende un espectro amplio y que las características pueden ser muy diferentes de un niño a otro. Por eso, consideró necesario identificar las barreras que cada estudiante encuentra dentro del entorno escolar y proporcionar los apoyos que permitan favorecer su participación.

También hizo referencia a aspectos vinculados con la interacción social, la comunicación y el procesamiento sensorial, y sostuvo que el desafío de la escuela es generar espacios cada vez más accesibles para la diversidad de estudiantes.

“Tenemos que brindarle las herramientas necesarias para que pueda manejarse, sobre todo en el ámbito escolar”, manifestó.

Las docentes coincidieron así en que TEA y TDAH son trastornos diferentes, con características y necesidades de acompañamiento particulares, y remarcaron que la información, la detección temprana, la intervención profesional y una escuela preparada pueden contribuir significativamente al desarrollo y la inclusión de niños y adolescentes.