«UNO RECUERDA EL 35% DE LO QUE HUELE, EL 5% DE LO QUE VE, EL 2% DE LO QUE ESCUCHA Y EL 1% DE LO QUE TOCA»

Así lo expresó la doctora Stella Cuevas, Otorrinolaringóloga, en referencia a un estudio de la Universidad de Rockefeller de Nueva York, que manifiesta el impacto mayor que tiene el sentido del olfato en nuestra memoria. La profesional dio detalles del lanzamiento de su libro «La fascinante experiencia de oler» que comenzó a escribir antes de la pandemia y que presentó hace unas semanas como fruto de una intensa investigación para visibilizar al olfato. «Este es un proyecto que me senté con la editora en el año 2020 porque pensaba que este sentido estaba infravalorado. El sentido del olfato siempre quedaba por debajo, entonces traté de visibilizar. Comenzamos con el proyecto, luego apareció la pandemia y se triplicó el trabajo. Recién en abril se empezaba a pensar en el sentido del olfato, luego en junio fue aprobada y en septiembre se incorporó la pérdida del olfato de manera abrupta. Sobre esto fuimos aprendiendo. Fue todo muy duro y hubo mucho aprendizaje en el camino», dijo en HACETE CARGO.

En tal sentido, explicó que el trabajo tiene un desarrollo sencillo y accesible para que la gente tenga proximidad con la experiencia de oler y cómo esa experiencia lleva directamente a los recuerdos. «Este libro tiene un lenguaje coloquial, bastante sencillo para entender al sentido del olfato. Este sentido, nos transporta a recuerdos. En estas fiestas abundan los olores navideños y las ausencias. Esto dispara dentro del sistema nervioso, impacta al Hipotálamo donde salen las emociones y los instintos. La idea del libro es llevar a la gente a lo valioso de este sentido porque es advierte y alerta cosas. Uno recuerda el 35% de lo que huele, el 5% de lo que ve, el 2% de lo que escucha y el 1% de lo que toca. O sea que, el sentido del olfato va primero en el ranking», comentó.

LA RESPUESTA AL DOCTOR CRISTIAN DURÉ SOBRE EL USO DEL BARBIJO

Al escuchar las declaraciones previas del doctor chaqueño en este medio, Cuevas apuntó a contrastar la diferencia de culturas que hay entre Suecia (el país en el que reside el doctor) y Argentina. «Discrepo con el doctor, pasa que él vive en el primer mundo y no podemos comparar la idiosincrasia. En Estocolmo son re poquitos. La vacunación es una necesidad epidemiológica que impactará en la sociedad. Debemos estar a favor de la vacunación y de las medidas sanitarias. Si bien llegó Ómicron, las otras cepas no dejan de existir. El problema de la Ómicron es la transmisibilidad porque es veloz. Los síntomas gracias a la vacunación, son leves», indicó.

Por otro lado, aseguró que hay síntomas de la variante Ómicron que pueden confundirse con lo propio del cansancio de fin de año. «Hay síntomas que los tenemos todos en esta época del año, es propio, pero también puede ser Covid-19. El aislamiento depende de la vacunación. A la mínima sospecha, debemos aislarnos porque evitará la transmisibilidad. El barbijo tiene que tapar la nariz y la boca, el doctor es uno frente a miles y contra la OMS; si quieren puedo debatirlo con él. Él vive en el primer mundo, pero vive en un país organizado donde todo se cumple. Pero si vemos mucha gente que usa el barbijo de babero; más allá de eso, no estoy de acuerdo con el doctor. Al barbijo hay que usarlo», resaltó la doctora.