Vialidad Nacional: el Sindicato de Trabajadores Viales advierte por el desfinanciamiento y el deterioro de las rutas

El secretario general del Sindicato de Trabajadores Viales y Afines de la República Argentina, seccional Corrientes, Alfredo Ramírez, cuestionó el actual nivel de financiamiento de Vialidad Nacional y advirtió sobre el deterioro de las rutas, la falta de recursos para mantenimiento y la pérdida de personal especializado en el organismo.

En diálogo con ÑANDE CABLE, Ramírez sostuvo que la situación de las rutas nacionales está directamente vinculada con la reducción de los recursos destinados a su conservación y reparación. Según explicó, la red vial nacional comprende aproximadamente 40.000 kilómetros, mientras que en Corrientes Vialidad Nacional tiene bajo su responsabilidad unos 1.700 kilómetros de rutas.

“Hoy por hoy Vialidad Nacional, como te decía, el financiamiento es total prácticamente no hay obra, no hay nada”, afirmó el dirigente sindical.

Ramírez cuestionó además el destino de los fondos provenientes del impuesto a los combustibles y sostuvo que una proporción significativa de esos recursos no estaría llegando a las obras viales.

Según sus estimaciones, sobre una recaudación que mencionó en torno a 1,5 billones de pesos, solamente unos 394.406 millones habrían sido destinados al mantenimiento, lo que representaría alrededor del 25%. El dirigente sostuvo que el resto de los recursos son colocados en instrumentos financieros y cuestionó que ese dinero no se traduzca en obras de infraestructura vial.

“Se invierte en la compra de letras y en la timba financiera. No sabemos dónde va todo ese interés de esa plata que no llega a Vialidad Nacional o a la obra de ruta”, expresó.

Corrientes tiene 1.700 kilómetros para mantener

El secretario general del gremio puso especial énfasis en la situación del distrito Corrientes, donde Vialidad Nacional debe garantizar el mantenimiento de unos 1.700 kilómetros de rutas.

Explicó que los recursos disponibles resultan insuficientes incluso para afrontar tareas elementales como bacheo, corte de pasto y mantenimiento de banquinas.

“Nosotros apenas tenemos un porcentaje para hacer bacheo y mantenimiento, corte de pasto, pero resulta que nosotros acá en Corrientes tenemos 1.700 kilómetros de ruta para mantener”, señaló.

Ramírez aseguró que las dificultades alcanzan incluso a los elementos más básicos necesarios para desarrollar las tareas cotidianas. Como ejemplo, mencionó la falta de insumos para las máquinas de corte de pasto, cubiertas para los vehículos y combustible.

“No tenemos ni para comprar las tanzas para cortar el pasto de las máquinas. No tenemos para comprar cubierta para los autos”, afirmó.

El dirigente buscó además diferenciar la responsabilidad de los trabajadores de la situación general de las rutas. En ese sentido, remarcó que los empleados continúan realizando las tareas de mantenimiento con los recursos que reciben.

“La gente no sabe que la culpa del deterioro de la ruta no es del trabajador. El trabajador sale a mantener la ruta con lo que tiene, con lo que se le da, con lo que puede”, sostuvo.

El deterioro también afecta al parque automotor

Ramírez advirtió que el problema no se limita al estado de las rutas. La falta de inversión también estaría provocando un deterioro progresivo del parque automotor y de la maquinaria perteneciente a Vialidad Nacional.

Camiones, tractores, camionetas y otros equipos utilizados para las tareas de conservación necesitan reparaciones y mantenimiento que, según el dirigente, no pueden realizarse por falta de recursos.

“Todo el parque automotor que se está deteriorando porque no hay plata. No están desfinanciando, no hay plata para arreglar los camiones, los tractores, las camionetas, nada”, manifestó.

A esto se suma, según explicó, la entrega limitada de combustible, que dificulta la salida de los equipos para realizar trabajos de mantenimiento en los distintos puntos de la provincia.

Cuánto cuesta mantener una ruta

El dirigente vial también explicó la diferencia entre el mantenimiento periódico de una ruta y una reconstrucción integral de la infraestructura.

Según los valores que mencionó, el mantenimiento básico anual puede rondar los 15.000 dólares por kilómetro, mientras que el bacheo y los trabajos sobre banquinas pueden alcanzar los 40.000 dólares por kilómetro.

En el caso de una reconstrucción completa de la traza, los costos serían considerablemente mayores: Ramírez estimó entre 1,3 millones y 3,5 millones de dólares por kilómetro, dependiendo de las características y del tipo de intervención necesaria.

“De la parte del suelo común hasta terminar con una carpeta asfáltica nueva”, explicó al describir el alcance de una reconstrucción integral.

De esta manera, el dirigente buscó dimensionar la diferencia entre sostener el mantenimiento preventivo de una ruta y permitir que el deterioro avance hasta requerir una reconstrucción completa.

Reclamo sindical por los fondos y la continuidad de Vialidad

El Sindicato de Trabajadores Viales y Afines de la República Argentina también se sumó institucionalmente a los reclamos por la situación del organismo.

Ramírez recordó que la conducción nacional del gremio, encabezada por Graciela Leñal, ya había realizado presentaciones ante autoridades económicas nacionales para denunciar el desfinanciamiento y cuestionar el destino de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles.

“Nosotros ya anteriormente habíamos hecho una denuncia al ministro de Economía y al subsecretario de Economía por este desfinanciamiento y por esta apropiación ilegítima del impuesto a los combustibles”, explicó.

En este contexto, anticipó que el sindicato volverá a acompañar las denuncias y cuestionamientos relacionados con el funcionamiento de Vialidad Nacional.

Ramírez sostuvo además que desde la conducción gremial se considera que algunas de las medidas adoptadas por la administración nacional podrían configurar incumplimientos legales y mencionó denuncias vinculadas con presunta malversación de fondos y apropiación indebida.

La salida de 600 trabajadores especializados

Otro de los puntos que generó preocupación dentro del sindicato fue la reducción de la planta de trabajadores de Vialidad Nacional.

Ramírez cuestionó particularmente el denominado régimen de retiro voluntario y aseguró que, en la práctica, significó la salida de alrededor de 600 trabajadores, entre profesionales, técnicos e idóneos que habían desarrollado su carrera y recibido capacitación específica dentro del organismo.

“Se fueron 600 personas, profesionales, idóneos, capaces que fueron capacitados en la Dirección Nacional de Vialidad para esto, para la construcción de rutas”, señaló.

El dirigente advirtió que la pérdida de ese capital humano tendrá consecuencias a largo plazo, porque se trata de trabajadores que acumulaban décadas de experiencia y conocimiento técnico sobre la infraestructura vial.

Según relató, en el marco de los retiros se abonaba el 90% del sueldo y a trabajadores con más de 30 años de servicio se les reconocían solamente 24 años.

“Hoy por hoy, fijate lo que se pierde todo eso, porque el día de mañana la gente nueva que está no tiene esa capacitación que tuvieron esos profesionales”, sostuvo.

La estructura del organismo también se redujo

Ramírez afirmó que la reducción de recursos y personal estuvo acompañada por cambios en la estructura interna de Vialidad Nacional.

Como ejemplo, señaló que el Distrito Corrientes contaba con cuatro divisiones y actualmente pasó a tener tres. También mencionó una reducción de áreas técnicas y profesionales en la sede central.

A su entender, esa pérdida de estructura será difícil de revertir y podría generar mayores dificultades cuando el Estado deba afrontar nuevamente grandes obras de recuperación vial.

“Una vez que estos caminos se van a tener que arreglar en algún momento”, advirtió.

Qué pasó con el eventual cierre de Vialidad Nacional

Consultado sobre los distintos anuncios y versiones que plantearon la posibilidad de un cierre o una profunda transformación de Vialidad Nacional, Ramírez recordó que las medidas impulsadas originalmente por el Gobierno nacional fueron frenadas durante su tratamiento legislativo.

“Lo dimos vuelta en el Senado, tanto en Diputados como en Senadores”, afirmó.

Sin embargo, sostuvo que, aunque el organismo continúa funcionando, el proceso de reducción presupuestaria y de personal continúa mediante otras medidas.

“Siguen desfinanciando, haciendo retiro voluntario, reducen todos los distritos, sacan cargos jerárquicos”, señaló.

Para el sindicalista, el problema trasciende la discusión sobre la continuidad administrativa de Vialidad Nacional: el principal riesgo es que la reducción de recursos genere un deterioro acumulativo de la red vial que posteriormente demande inversiones mucho mayores.

El desafío de recuperar las rutas

Ramírez sostuvo que, independientemente de quién esté a cargo del Gobierno, en algún momento será necesario afrontar el costo de recuperar las rutas que hoy presentan distintos grados de deterioro.

“El Gobierno va a tener que dar respuesta a esta plata que está faltando para arreglar estas rutas”, afirmó.

También manifestó preocupación por las condiciones en las que circulan vehículos de gran porte y mencionó específicamente la autorización para el tránsito de bitrenes, unidades que pueden alcanzar aproximadamente 20 a 22 metros de longitud.

Según planteó, la circulación de este tipo de vehículos exige una infraestructura vial preparada y un adecuado mantenimiento de las rutas.

El dirigente concluyó con una advertencia sobre el nivel de inversión registrado en los últimos períodos. Según sus datos, durante el año pasado se habría alcanzado un nivel de inversión cercano a los 395.000 millones de pesos en reparación de rutas, pero posteriormente el monto volvió a disminuir.

Para el Sindicato de Trabajadores Viales, el escenario