En el marco del homenaje floral realizado este viernes 31 de julio frente al monumento de Rubén Miño, en el Paseo Costanera, el director de Cultura de Bella Vista, Gabriel Mazzoleni, dialogó con CABLEINFORMA y destacó que el tributo por el 30° aniversario de la partida del reconocido chamamecero continuará con una gran gala homenaje, que finalmente se realizará el próximo viernes 7 de agosto a las 21 en la Casa de la Cultura, con entrada libre y gratuita.
Mazzoleni explicó que el cambio de fecha respondió a cuestiones de agenda de algunos de los artistas convocados y señaló que ya se encuentran en circulación los flyers y comunicados con la nueva programación. Mientras tanto, remarcó que la jornada de este viernes estuvo dedicada al aspecto más emotivo del aniversario.
«Hoy estamos celebrando la parte emotiva de lo que significa recordar el 30° aniversario de quien fue uno de nuestros próceres musicales. Como corresponde, continuaremos con su gala el próximo viernes 7», expresó.
El funcionario adelantó que el espectáculo contará con una importante participación de artistas locales y nuevos protagonistas que decidieron sumarse al homenaje. Entre ellos estarán la Orquesta Folclórica Municipal, acordeonistas invitados, el Ballet Folclórico, ballets invitados, los grupos Herencias Correntinas, Yoyi Mendoza junto a Luana González, los coros de niños, jóvenes y adultos del Instituto Superior de Formación Docente, además del cierre musical a cargo de César Frete.
Mazzoleni destacó especialmente el protagonismo que tendrá el acordeón, instrumento inseparable de la obra de Rubén Miño.
«Queremos tener muchos acordeonistas sobre el escenario para homenajearlo como corresponde», sostuvo, al tiempo que valoró el entusiasmo que despertó la convocatoria entre músicos y cantantes de distintas generaciones.
Asimismo, resaltó que Bella Vista posee una enorme tradición artística y consideró que Rubén Miño representa uno de los grandes pilares de la identidad cultural de la ciudad.
«Sabemos que Bella Vista tiene una excelencia musical en cuanto a los artistas que ha dado a la cultura. Rubén Miño es uno de esos pilares fundamentales», afirmó.
Un legado que marcó generaciones
Durante el homenaje también brindó su testimonio el músico Andrés Ruidíaz, quien recordó con profunda emoción los años compartidos junto al acordeonista y aseguró que fue su «padre musical».
Ruidíaz relató que se incorporó al grupo de Miño cuando tenía apenas 19 años y definió esa etapa como un sueño cumplido. Señaló que junto al maestro no solo aprendió cuestiones técnicas de la música, sino también una forma de entender la vida y la profesión.
«Con él aprendí el orden de la música, la simpleza de la vida del músico y una forma diferente de ver la vida. Para mí era como tocar el cielo con las manos poder compartir escenario con toda esa gente. Siempre va a estar en mi corazón», manifestó.
Su hermana, Betty Miño, remarcó que el recuerdo del músico debe trascender a la familia y transformarse en un reconocimiento permanente hacia todos los artistas que enriquecieron la cultura bellavistense.
Por su parte, las hijas de Rubén, Mirta y Cristina, recordaron los últimos momentos junto a su padre y evocaron cómo fue el propio pueblo el que impulsó la construcción del monumento que hoy lo recuerda en la Costanera.