La secretaria de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Bella Vista, licenciada Silvia Quiroz, habló en RADIO BELLA VISTA sobre los trabajos preventivos que lleva adelante el municipio ante la posible llegada de lluvias intensas y una creciente del río Paraná, en el contexto del fenómeno climático de El Niño. La funcionaria explicó que desde hace varios meses se realizan relevamientos en barrios considerados vulnerables, se identifican familias que podrían necesitar asistencia y se trabaja de manera articulada con distintas instituciones para organizar una eventual evacuación.
Quiroz señaló que las tareas comenzaron con recorridas territoriales realizadas junto con el equipo de asistentes sociales de la Secretaría de Desarrollo Humano, con el objetivo de conocer la situación de las familias que residen en sectores bajos de la ciudad y anticiparse a posibles complicaciones provocadas por las precipitaciones.
“Hace varios meses que venimos trabajando con las asistentes sociales, recorriendo diferentes barrios que sabemos que son puntos críticos de la ciudad. Ante la llegada de El Niño tenemos que tomar todos los recaudos y trabajar, sobre todo, en la prevención”, explicó.
Entre los sectores relevados mencionó la zona norte de Bella Vista, particularmente Laguna Correa, el barrio Piscicultura y el barrio Aguilar. También se realizaron recorridas en la zona sur, donde se encuentran Laguna Merello, el barrio 31 de Mayo, Los Piletones, las inmediaciones de la cancha de Unión y Costa del Paraná.
Según explicó, se trata de sectores que presentan una mayor exposición a posibles anegamientos debido a sus características geográficas y a la presencia de viviendas construidas en terrenos bajos.
La funcionaria manifestó que una de las principales preocupaciones del municipio es la posibilidad de que se registren precipitaciones abundantes en un período reducido, lo que podría dificultar la salida de las familias que viven en esos lugares.
“Hemos recorrido todos estos sectores que consideramos zonas bajas. Lamentablemente, en muchos de estos lugares la gente ha construido sus casas en lagunas, y nuestro mayor temor es que llueva mucho en muy poco tiempo y eso no les permita salir a tiempo”, sostuvo.
Por este motivo, Quiroz destacó que las recorridas no se limitan a identificar viviendas, sino que también buscan establecer un contacto directo con los vecinos para informarles sobre los riesgos y conocer cómo actuarían ante una situación de emergencia.
Como resultado de este trabajo, el municipio cuenta con un relevamiento de aproximadamente 190 personas que podrían necesitar algún tipo de acompañamiento o asistencia en caso de producirse inundaciones.
La secretaria explicó que durante las entrevistas se procura conocer la composición de cada grupo familiar, especialmente la presencia de niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
También se consulta si las familias cuentan con algún lugar alternativo donde alojarse, como la vivienda de un familiar, o si necesitarían recurrir a los espacios previstos por el municipio.
“Lo que buscamos es saber si en esas familias hay personas con discapacidad, cuántos niños hay, cuántos adultos y quiénes se quedarían en caso de que ocurra algo. También preguntamos si tienen algún familiar al que puedan recurrir y, si no cuentan con esa posibilidad, nosotros ya tenemos lugares programados para albergarlos”, detalló.
Quiroz reconoció que uno de los aspectos más complejos de una eventual evacuación es la resistencia de algunas personas a abandonar sus viviendas, debido al temor de dejar sus pertenencias y perder lo que han construido.
En ese sentido, explicó que el trabajo preventivo también contempla la posibilidad de que algunos integrantes de una familia decidan permanecer en sus hogares, mientras que los niños y otras personas que necesiten asistencia deban ser trasladados a un lugar seguro.
“En la mayoría de los casos hay personas que no se quieren ir de sus hogares, que no quieren dejar todo ni abandonar sus cosas. Entonces también hablamos de esas situaciones y de la necesidad de ir a buscar a los niños si esto llegara a suceder”, manifestó.
La funcionaria señaló que esta información resulta fundamental para organizar los recursos humanos, los medios de traslado y los espacios de alojamiento que podrían utilizarse ante una emergencia.
En cuanto a la articulación con el Gobierno provincial, Quiroz explicó que existe una comunicación permanente con el área de Desarrollo Social de Corrientes, desde donde realizan consultas semanales para conocer la situación de Bella Vista.
“Desde el Ministerio de Desarrollo Social nos llaman semanalmente para preguntarnos cómo estamos, porque hay muchos lugares de la provincia que ya están afectados. Por suerte, hasta el momento, en Bella Vista no nos ha tocado atravesar una situación de esas características”, expresó.
No obstante, aclaró que el municipio mantiene activo su trabajo de prevención y continúa avanzando en la organización de un plan de evacuación.
Para ello, se realizaron reuniones con la intendente Noelia Bazzi, funcionarios del área de Infraestructura y representantes de distintas instituciones que podrían intervenir en caso de ser necesario.
“Estamos atentos y trabajando en un plan de evacuación desde hace varios meses. Ya nos reunimos con diferentes entidades, con la señora intendente, con el secretario de Infraestructura y con todos los actores que necesitamos para poder acompañar esta situación”, indicó.
Durante la entrevista también se abordó la situación de las familias que viven en las cercanías del río Paraná, especialmente ante las advertencias sobre una posible creciente y las dificultades que ya se observan en otros sectores de la región.
Quiroz explicó que el municipio tiene previsto realizar una recorrida junto con la intendente y personal de Prefectura, con el objetivo de evaluar las condiciones de las zonas ribereñas y mantener un contacto directo con sus habitantes.
Entre los sectores que requieren seguimiento mencionó las áreas donde trabajan las familias dedicadas a la fabricación de ladrillos, con quienes la Secretaría de Desarrollo Humano mantiene una comunicación frecuente.
“Tenemos programada una recorrida con la señora intendente y con Prefectura. Sabemos cuál es la situación y conversamos permanentemente con los vecinos. También estamos en contacto con la zona de los ladrilleros y tenemos previsto acercarnos nuevamente a ellos”, explicó.
La secretaria señaló que estas acciones buscan anticiparse a posibles dificultades derivadas de la creciente del Paraná, particularmente en los lugares donde las actividades productivas y las viviendas se encuentran próximas al río.
Asimismo, mencionó que mantienen contacto con referentes de la zona de Alto Paraná, quienes brindan información sobre las condiciones del lugar y las necesidades que podrían presentarse.
Quiroz destacó que la comunicación entre las distintas áreas municipales permite contar con información actualizada sobre las tareas preventivas y las condiciones de los caminos, especialmente en sectores rurales.
En ese marco, mencionó el trabajo conjunto con el ingeniero Gastón Carcaño, del área de Infraestructura, quien informa sobre las intervenciones que se realizan y las situaciones que requieren atención.
“Estamos en constante comunicación con algunos referentes de Alto Paraná y también trabajamos con Infraestructura, con el ingeniero Gastón Carcaño, que nos mantiene al tanto de los movimientos y de los trabajos que se están haciendo, sobre todo en la zona rural”, señaló.
La funcionaria consideró que haber comenzado los relevamientos con anticipación permite contar con un mayor margen de organización y establecer prioridades en caso de que las condiciones climáticas se compliquen.
Respecto de los recursos disponibles, explicó que el municipio cuenta con el acompañamiento del Gobierno provincial para afrontar situaciones que superen su capacidad de respuesta.
Según indicó, existe un compromiso de asistencia por parte de las autoridades provinciales ante la necesidad de disponer de recursos adicionales.
“En caso de que necesitemos algo urgente y que no podamos sostener desde el municipio, vamos a contar con la Provincia. Esa tranquilidad nos da cada vez que hablamos con el ministro y sabemos que tenemos ese acompañamiento”, manifestó.
Otro de los aspectos centrales del operativo preventivo es la identificación de los espacios que podrían utilizarse para alojar temporalmente a las familias evacuadas.
Quiroz confirmó que uno de los lugares previstos es el albergue del complejo, aunque aclaró que también se contemplan otras instalaciones para responder ante una eventual emergencia de mayor magnitud.
En ese sentido, señaló que existen instituciones dispuestas a colaborar, entre ellas los Bomberos Voluntarios, además de establecimientos educativos ubicados en zonas rurales que podrían ser utilizados si la situación lo requiere.
“Uno de los lugares que tenemos confirmado es el albergue del complejo, pero sabemos que, si sucede algo mayor y necesitamos ampliar los espacios, contamos con otras entidades. Bomberos Voluntarios siempre está a disposición y también tenemos escuelas en zonas rurales que se han ofrecido”, detalló.
La secretaria explicó que la disponibilidad de diferentes espacios permitiría organizar la asistencia de acuerdo con la ubicación de las familias afectadas y las características de cada emergencia.
Finalmente, Quiroz insistió en que, si bien Bella Vista todavía no registra las consecuencias que se observan en otras localidades de la provincia, el municipio considera necesario mantener las tareas de prevención y seguimiento.
“Gracias a Dios, todavía no nos ha llegado una situación de las dimensiones que estamos viendo en otros lugares. Pero estamos atentos y trabajando con mucha seriedad y responsabilidad para estar preparados”, concluyó.
De esta manera, la Municipalidad de Bella Vista continúa con los relevamientos sociales, la coordinación institucional y la planificación de posibles evacuaciones, con especial atención en los barrios bajos, las zonas ribereñas y los sectores rurales.