El equipo de PUNTO DE VISTA se trasladó hasta la capital chaqueña donde avanza la investigación por el caso de Cecilia Strzyzowski, la joven desaparecida el 2 de junio y que fue vista por última vez en casa de los padres de su pareja, César Sena. Los jóvenes planearon un viaje a Ushuaia donde la madre de César habría conseguido un trabajo por contactos políticos; cabe recordar que la familia pertenece a uno de los liderazgos piqueteros más preponderantes de Chaco y que tiene el respaldo del gobernador Jorge Capitanich (incluso este fue padrino en la boda de Emerenciano y Marcela Acuña).
Durante el recorrido, el periodista Mauro Villar contó la cronología del caso, partiendo desde la Comisaría Tercera donde se alojaban Emerenciano y César Sena. La justicia decidió trasladar a César a una localidad a 70 kilómetros de Resistencia, lugar cercano a donde se aloja su madre Marcela Acuña quien estaba en huelga de hambre para reclamar prisión domiciliaria para su marido. «En Comisaría Tercera estaba César y Emerenciano Sena, los coautores de este hecho y en el Departamento de Violencia Familiar y de Género, Marcela Acuña. Aparentemente hay mucha comunicación entre estas dos personas, no estaban en una celda solamente en una oficina», comentó uno de los periodistas.
La salida de César Sena no pudo ser registrada por las cámaras de los medios debido al resguardo de su imagen, por lo que la policía se encargó de desviar el camino. Más tarde, el equipo se dirigió hasta la calle Santa María de Oro al 1460, lugar donde se vio por última vez a Cecilia Strzyzowski el 2 de junio a las 09:16 de la mañana. Luego, en la Plaza 25 de Mayo se llevó adelante la concentración de la marcha en pedido de justicia; es la segunda pedida por su madre, Gloria Romero.
La misma, pidió que la gente se concentre con objetos color rosa, el color preferido de Cecilia. «La gente ya sabía lo que era la familia Sena. Yo no soy una persona de salir mucho, no tenía mucha dimensión de lo que era más que César se haya casado con mi hija. No tengo esperanzas de encontrar con vida a mi hija», expresó en exclusiva a este medio Romero. «Lo que ellos ensucien, nosotros limpiamos. Hoy damos el ejemplo de manifestación y de respeto. Me gustaría que las marchas por Cecilia sean pacíficas, que no interrumpan el tránsito. Vamos a limpiar Resistencia y a sacar la mugre, ese es nuestro deber», manifestó durante su discurso.
«Yo no soy una persona vengativa, quiero justicia. El ojo por ojo deja ciego al mundo, quiero ¡JUSTICIA! Y no quiero que nadie me use para sus campañas. Me gustó mucho que el domingo me acompañen, ojalá así sea siempre. Hay un Estado ausente. Yo le creo al fiscal, pero yo también le creía a mi yerno y hoy mi hija está muerta. El gobernador es un caradura y me hago cargo, si quiere que diga que es un perseguido político; yo no tenía nada en contra de él pero ahora sí. No tengo camisetas políticas, tengo todo en contra de él como persona. Hubo mucha impunidad», aseveró.
Al unísono de la canción reversionada «Sin miedo«: «Nos sembraron miedo, nos crecieron alas…» La gente se manifestó en reclamo de justicia. «Si Capitanich tiene un poquito de dignidad, que se vaya. Es imprescindible que esta corrupción se termine. ¡Basta de corrupción! Hay una condena social. ¡El Chaco es Cecilia! Quiero justicia porque tengo bronca, la adrenalina me mantiene en pie. Si fuera la hija de Capitanich, ¿qué haría? El pueblo manda y si no lo escuchás, te saca a las patadas. No queremos caminar más con miedo, queremos ser libres. Que se vayan todos los que se tengan que ir del gobierno corrupto», dijeron.
PUNTO DE VISTA llegó a Resistencia en apoyo a Gloria, por Cecilia y por todas las que ya no están y sus familias gritan ¡JUSTICIA! En pocas semanas, el caso que movilizó a una familia, se hizo eco en todo un país que aún hoy mantiene las cifras de femicidios y violencia de género. El principal reclamo es hacia las políticas del gobierno chaqueño, mientras que surgen más dudas, hay pocas certezas sobre el paradero de Cecilia.