Este martes en horas del mediodía la policía de la provincia de Corrientes detuvo a un ginecólogo acusado de abusar sexualmente de pacientes en su consultorio, por orden de la jueza Josefina González Cabañas, quien lo procesó por abuso sexual gravemente ultrajante. La primera denunciante, hace alrededor 13 años, Carolina Marello, habló en HACETE CARGO sobre la noticia que cambió su vida para siempre. «La denunciante del año pasado, me llama por teléfono y me comentó que le dieron prisión preventiva. Nos pusimos a gritar. Fue fortísimo, lloré y me dolía la panza de la emoción. Nos tratamos de juntar para abrazarnos. Estamos todas medias distanciadas, queríamos ver esa foto todas juntas. Y esto fue un poco de luz frente a tanta oscuridad, lo de salir con las denuncias nos trajo muchísimas consecuencias laborales y personales», comentó.
Carolina, contó el proceso que vivió durante todos estos años y en el último tiempo debido a las numerosas denuncias que catalogaban a Dahse como un abusador. La justicia comenzó entonces un período de investigación y declaración por parte de las supuestas víctimas y finalmente este martes de sio la prisión preventiva. «Hubo denuncias penales, el resto son anónimas. No hace mucho que fuimos a declarar y realmente fue fuerte tener que hablar delante de sus abogados. Veníamos medio cabizbajos y no sabíamos qué hacer, ojalá que esto sea la apertura para que comience un proceso legal para aquellas personas que están protegidas por el poder y que sabemos quiénes son en Corrientes», resaltó.
Dahse, de 56 años, había declarado en diciembre y fue beneficiado con una eximición de prisión en el marco de una causa que se tramitó en el Juzgado de Instrucción 4 de Corrientes, a cargo de Leandro Andrés Maciel. «Es hora de empezar a creer a las mujeres. Le llegó su hora y por fin IOSCOR le separa de su cargo, que lo tendría que haber hecho desde hace mucho. No sé si tenemos que volver a declarar pero estamos dispuestas. Es necesario pasar por todo esto, pero vale la pena porque te sacás una mochila de encima. Verlo esposado es el sueño de todas las que fuimos ultrajadas por este tipo. Lamentablemente uno no puede ir solo por la parte legal, lo social tiene mucho que ver», concluyó.