En la Argentina en el año 2022 se consumaron 3.955 suicidios, según la Dirección Nacional de Estadística Criminal. Las provincias con mayores índices fueron Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Mendoza, Salta y Santa Fe.
Marisa López es Psicóloga clínica y directora de Salud en la secretaría de Niñez y Adolescencia de la Provincia de Buenos Aires, pero se especializó en suicidios porque siente cierta incitación por visibilizar aquello que está invisibilizado. Creó el programa «Operador en crisis» y armó junto a otros colegas la «Red Federal de prevención del suicidio y crisis» en Argentina: «Empezaría pensando que la función en medios de comunicación es importantísima». Para ella los medios pueden ser un factor de protección o un factor de riesgo.
Además, cree que al suicidio hay que visibilizarlo de manera respetuosa y que la comunidad tiene un factor vital para prevenirlo: «Todos hemos hecho contención alguna vez . La parte que dejamos a los trabajadores de la salud es la asistencia, pero la promoción, la prevención y la posvención son todas partes donde se puede intervenir. La gente debe ser más empática, estar más comprometida y debe agudizar los sentidos». Para ella, la respuesta está en los medios y en crear la «conciencia de la comunidad organizada».
Con respecto a los datos duros, la provincia de Buenos Aires fue el distrito con mayor cantidad de casos, con más de 1.206. Le siguen Santa Fe con 371 y Córdoba con 252 al año. La lista continúa con la Ciudad de Buenos Aires (242), Entre Ríos (239), Mendoza (217), Salta (209), Tucumán (156), Chaco (137), Santiago del Estero (128), Misiones (99), Formosa (78), San Juan (76), Corrientes (61), Chubut (61), San Luis (55), La Pampa (54), Neuquén (53), La Rioja (52), Catamarca (51), Jujuy (50), Santa Cruz (44), Río Negro (42) y Tierra del Fuego (22).
Según la Organización mundial de la salud, la franja etaria más vulnerable al suicidio es de 20 a 25 años, aunque los niños también pueden atravesar crisis de este tipo. No hay excepción, el sufrimiento es tan fuerte que no la persona no puede pensar de otra manera y esto puede ocurrirle a cualquiera. Hay que pensarlo como un tema de salud pública.
Se cree que el que dice o amenaza con quitarse la vida, no lo hace. Sin embargo, la mayoría de las personas que se suicidan, hicieron saber en algún momento el motivo. Hablar con una persona sobre sus intenciones de matarse no incrementa la posibilidad de cometer suicidio, de hecho la reduce. No debe asociarse el suicidio y el intento de suicidio con acciones de cobardía o valentía, tampoco con hechos románticos o heroicos. Eliminando prejuicios. El suicidio no es ni bueno ni malo, tampoco un hecho delictivo, es una situación de sufrimiento. El desarrollo de habilidades sociales previene el suicidio.
FUENTE: CORRIENTES HOY.