DEBATE DE NUEVOS PARADIGMAS EDUCATIVOS: REALIZARON LA CHARLA «EDUCAR ES ESCUCHAR» DESTINADA A DOCENTES

Este martes 1 de julio se llevó adelante en el SUM de la Escuela Normal de Bella Vista una nueva edición de la charla programática «Educar es escuchar», organizada por el Centro de Día Más Vida y destinada en esta ocasión al cuerpo docente de la institución. El objetivo de la jornada fue repensar el rol del educador en el contexto actual, atravesado por nuevas realidades sociales y tecnológicas.

Martín Alderete, referente del Centro, explicó en diálogo con PRIMERA MAÑANA que esta propuesta ya se había implementado anteriormente con los alumnos del turno noche de la Escuela Normal. «Ahora es el turno de los docentes. Queremos reflexionar sobre el verdadero sentido de educar. Estamos acostumbrados a pensar que educar es solo enseñar, que es sinónimo de hablar. Pero hoy más que nunca, educar parte de escuchar», sostuvo.

La jornada propuso poner en debate la diferencia entre oír y escuchar, y cómo esa distinción marca la calidad del vínculo pedagógico. «Escuchar implica entender lo que la otra persona me dice. Para eso, necesitamos desarrollar herramientas que nos permitan una escucha activa y empática», explicó Alderete.

Durante la charla también se abordaron las nuevas inquietudes de los jóvenes, especialmente vinculadas a su proyecto de vida. «Muchos se preguntan para qué sirve lo que están estudiando. Nosotros como educadores debemos estar atentos a esas dudas y tratar de acompañarlos, aunque no haya una única receta», expresó.

Alderete también hizo hincapié en el cambio de paradigma educativo que atraviesan las aulas. «Antes el educador era el que sabía mucho. Hoy, los alumnos tienen acceso a internet, revistas, inteligencia artificial. Entonces, ¿cuál es el rol del docente? El gran dilema actual es entre el hombre y la tecnología», finalizó.

La jornada «Educar es escuchar» se presenta como una oportunidad para que los docentes revisen su práctica y se conecten con las nuevas formas de enseñar y aprender, en un tiempo donde el conocimiento circula por múltiples canales, pero donde el vínculo humano sigue siendo irremplazable.