El Ministerio de Salud confirmó el primer caso de hepatitis aguda grave de origen desconocido. Se trata de un niño de 8 años que se encuentra internado en el Hospital de Niños de zona norte de la ciudad de Rosario. De esta manera, la Argentina se suma a la lista de, al menos, 20 países con pacientes confirmados de esta patología. Ahora, son casi 230 los menores afectados.
Hace apenas 24 horas, el portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Tarik Jasarevic, había advertido en una rueda de prensa en Ginebra que “hasta el 1 de mayo, se informaron a la OMS al menos 228 casos probables de 20 países, con más de 50 casos adicionales bajo investigación”. Asimismo, hasta el momento se confirmó una muerte, en todo el mundo, por esta patología, aunque hay cuatro más bajo sospecha.
En tanto, otros 18 menores debieron recibir un trasplante de hígado, según informó el organismo internacional. Por su parte, los expertos afirmaron que el recuento actual podría ser la ‘punta del iceberg’, ya que muchos países recién ahora intensificaron la vigilancia.
Según la información proporcionada hasta el momento, se cree que los adenovirus, que normalmente causan el resfriado común y los virus estomacales, son los culpables. A pesar de que rara vez causan inflamación del hígado. Los últimos datos proporcionados por la OMS señalan que la mayoría se han detectado en el Reino Unido (145) y EE. UU. (20), que tienen algunos de los sistemas de vigilancia más sólidos. Anteriormente se confirmaron casos de hepatitis de “origen desconocido” en Irlanda, España, Francia, Alemania, Bélgica, Italia y los Países Bajos, así como en Israel, Dinamarca, Noruega y Rumania.
Vale aclarar que la OMS no reveló qué países informaron casos adicionales, mientras que desde otros organismos de salud revelaron que Austria, Alemania, Polonia, Japón y Canadá detectaron casos, mientras que Singapur está investigando un posible caso en un bebé de 10 meses. Indonesia dijo ayer que tres niños habían muerto por presunta hepatitis de causa desconocida.
Los 145 niños afectados en Gran Bretaña, que en su mayoría tenían cinco años o menos, inicialmente sufrieron diarrea y náuseas, seguidas de ictericia: coloración amarillenta de la piel y el blanco de los ojos. Los jóvenes de Indonesia, de dos, ocho y 11 años, padecían fiebre, ictericia, además de dolor abdominal, vómitos, diarrea y orina de color oscuro. Los jefes de salud del país sospechan que los casos fueron hepatitis, pero están realizando pruebas para determinar si los virus habituales de hepatitis A a E estaban detrás de ellos, o si se desconoce su origen.
FUENTE: «INFOBAE».