DOCENTE BELLAVISTENSE ES PERSONAL ÚNICO EN ESCUELA RURAL: «ENSEÑO A CHICOS DE 4 A 15 AÑOS»

Cynthya Vallejos es docente -personal único- de la Escuela N° 793 «Nicasio Ojeda» ubicada en la zona rural de Muchas Islas, hace unos meses se hizo viral por haberse subido a un árbol para buscar conexión a internet y cumplir así su labor dentro del Censo 2022. La profesional, habló en HACETE CARGO sobre su labor con 13 niños, con edades que van desde los 4 a 15 años. «Estamos encargados de todo, del desayuno y del almuerzo. Soy docente de jardín a 6° grado, la asistencia es muy buena. La municipalidad nos dio una ayuda con un portero que nos ayuda porque cuesta mantener limpio ya que es grande el lugar. Hace 3 años que estoy ahí como personal único. Cuando me propusieron, acepté y el lugar me encantó, no me arrepiento», dijo.

En cuanto a la estrategia didáctica, Vallejos explicó que se enseña el mismo tema pero se realiza diferente bajada para cada franja etaria. «El mismo tema se explica y se hace la bajada. Por la cantidad de alumnos, no da para designar a otra maestra. Estoy de lunes a viernes de 07:20 a 12:00 del mediodía. Algunos están cerca y otros viven muy lejos. Con el Censo 2022 fui conociendo a las familias y bueno ese día, tuve que subirme arriba de un árbol porque debíamos subir las planillas y el internet se iba y venía», contó la docente.

A su vez, precisó que culminó con el ciclo lectivo 2022 con un evento donde entregó regalos a los alumnos. «Las clases se terminaron, hicimos una convivencia. Los chicos no sabían nada, a las mamás les dije ese día. Cuando llegué, noté las caras de felicidad porque anteriormente les había hecho hacer unas cartas a Papá Noel, pidiendo los regalos; entonces fui golpeando puertas para conseguirlos, grabé videos para mostrar a las personas que realmente llega lo donado a los chicos. Las edades van de 4 años a chicos de 14 a 15, la mayoría no sigue el secundario porque viven lejos», señaló.

En este sentido, analizó la situación de los estudiantes y su marcada realidad que hace a la calidad educativa. «Uno por ahí se enfoca mucho en lo educativo pero si lo otro no está en la balanza, no puede avanzar. Ellos no faltan ni si llueve porque saben que van a encontrar la copa de leche. Soy docente hace 17 años y ver a los chicos con esa alegría me nutre mucho. Esto es lo mío, a mi me encanta, yo aprendo con ellos, me sirve para mi vida, uno por ahí se queja, se va a allá y quiere salir adelante», concluyó.