El Instituto Adventista Bella Vista promovió una charla sobre neurociencia para fortalecer el bienestar y el desarrollo personal

Con el objetivo de brindar herramientas que contribuyan al bienestar emocional, el crecimiento personal y la construcción de hábitos saludables, el Instituto Adventista Bella Vista (IABeV) llevó adelante una charla abierta sobre neuroplasticidad y programación neurolingüística, una propuesta que convocó a vecinos interesados en comprender cómo funciona el cerebro y de qué manera es posible desarrollar nuevas formas de pensar y afrontar los desafíos cotidianos.

La actividad estuvo encabezada por la especialista María del Pilar Calle, mientras que la bienvenida estuvo a cargo de Fany Poelstra, representante de la institución, quien destacó que este tipo de encuentros forman parte del compromiso del IABeV con la comunidad.

«La verdad es que estamos muy felices. Es una fiesta para nosotros poder contar con Pilar abordando un tema tan importante como las neurociencias. Queremos compartir nuestro mensaje con la comunidad: aspiramos a que las personas puedan ser felices y tener una vida plena, y para eso necesitamos trabajar en nosotros mismos. Hoy vamos a incorporar herramientas que cada uno podrá aplicar en su vida diaria», expresó.

Poelstra explicó que la iniciativa busca acercar conocimientos científicos que puedan traducirse en mejoras concretas para la calidad de vida de las personas, fortaleciendo tanto el desarrollo individual como las relaciones con los demás.

Durante la conferencia, María del Pilar Calle señaló que las neurociencias constituyen un campo muy amplio dedicado al estudio del cerebro y de sus múltiples funciones.

«Las neurociencias abarcan distintas áreas como la neurobiología, la neurogénesis, la neuroplasticidad y la programación neurolingüística. Nosotros vamos a trabajar especialmente desde la aplicación práctica de esos conocimientos, pensando en cómo cada persona puede ayudar a su cerebro a desarrollarse de la mejor manera y también en la forma en que se habla a sí misma», explicó.

La especialista indicó que el punto de partida para cualquier transformación personal consiste en descubrir quién es cada individuo y hacia dónde desea orientar su vida.

«La persona tiene que descubrir quién es, quién quiere llegar a ser y qué está haciendo para lograrlo. Eso tiene mucho que ver con la programación neurolingüística y con la manera en que construimos nuestros pensamientos», afirmó.

Más que hablar de cambiar completamente la forma de pensar, Calle propuso un proceso permanente de redescubrimiento personal.

«Vamos a redescubrirnos, reinventarnos y reconsiderarnos. Estamos en la era del ‘re’: de la reconstrucción, de la rehabilitación, de volver a empezar. Muchas veces vivimos aferrados al pasado y hoy es el momento de proyectarnos hacia el futuro», sostuvo.

En ese sentido, consideró que el contexto social actual exige desarrollar nuevas herramientas para afrontar la incertidumbre y recuperar la esperanza.

«Vivimos en un mundo muy convulsionado y eso hace que muchas personas se sientan perdidas o desalentadas. Sin embargo, estos espacios nos ayudan a comprender que no todo está perdido y que lo mejor todavía puede estar por venir. Todo depende de cómo decidamos enfrentar las circunstancias», reflexionó.

Para la disertante, el verdadero cambio comienza con un compromiso individual de formación permanente.

«Hay que autoeducarnos y replantearnos muchas situaciones. No podemos esperar siempre que el cambio venga del otro; tiene que empezar por uno mismo. Es imposible brindar algo valioso si primero no trabajamos en nosotros. El aprendizaje y el conocimiento son herramientas que debemos cultivar toda la vida porque mientras haya vida siempre existirán posibilidades de seguir creciendo», expresó.

Además de desarrollar conceptos vinculados a la neuroplasticidad y la programación neurolingüística, Calle compartió un emotivo mensaje sobre su vínculo con Bella Vista, ciudad donde actualmente reside junto a su esposo.

«Para mí, Bella Vista era un lugar soñado desde que conocí a mi esposo. Dios respondió ese deseo y hoy estamos viviendo aquí. Me encanta esta ciudad y amo a su gente. Espero que ellos también me quieran», dijo entre sonrisas.

Finalmente, aseguró que su compromiso trasciende el ámbito institucional y busca aportar al crecimiento de toda la comunidad.