El Instituto Nuestra Señora del Carmen inició el ciclo lectivo 2026 con más matrícula y foco en la integración

El Instituto Nuestra Señora del Carmen dio inicio al ciclo lectivo 2026 con un mensaje claro: sostener la misión educativa desde los valores cristianos, en un contexto atravesado por reclamos salariales docentes y nuevos desafíos generacionales.

La rectora, Claudia Giorassi, confirmó que las clases comenzaron con normalidad. “Gracias a Dios estamos en eso, comenzando hoy”, expresó. En relación con el contexto provincial, reconoció la situación que atraviesa el sector docente. “Es cierto, estamos en las mismas condiciones que todos los docentes”, señaló respecto a la disconformidad salarial.

No obstante, remarcó la identidad institucional como eje diferencial. “Sabemos que como pertenecientes a una Iglesia y a un colegio de educación católica, nuestro trabajo va más allá de un contrato laboral; es también un servicio y una misión”, sostuvo. En ese sentido, explicó que la postura del establecimiento fue sostener el inicio de clases. “No negamos la posibilidad a nuestros niños y jóvenes de poder iniciar su ciclo lectivo escolar este año”.

Tres premisas para 2026

Giorassi detalló que el proyecto educativo de este año se apoya en tres pilares fundamentales, renovados recientemente en Itatí junto a Monseñor José Adolfo Larregain.

“La apertura a la integración y a la comunidad, el habitar el colegio con todos los valores cristianos que eso implica, la escucha a nuestros jóvenes y niños atendiendo a sus nuevas realidades, y la fraternidad entre todos los integrantes de la comunidad educativa”, enumeró. “Con esas premisas se inicia este ciclo lectivo 2026”, afirmó.

Crecimiento de matrícula

En cuanto a la matrícula, la rectora informó que el año pasado finalizaron con 514 alumnos y que en 2026 la cifra será superior. “Incrementamos un poquito más porque el crecimiento vegetativo va demostrando que año a año se renueva ese compromiso, así que creería que estamos superando esa cantidad”, indicó.

Nuevas generaciones, nuevas formas

Uno de los momentos destacados de la jornada fue el ingreso de los alumnos del último año, quienes organizaron una modalidad distinta para su primer día. “Hemos acordado con ellos en dos reuniones cómo iba a ser su ingreso al establecimiento, porque cada nueva promoción tiene sus signos y nuevas ideas”, explicó Giorassi.

En lugar del tradicional acompañamiento familiar al inicio de la jornada, los estudiantes optaron por una propuesta diferente. “Ellos quieren hacer una merienda compartida con sus tutores, quienes no los van a acompañar al ingreso como en otros años, sino que los van a esperar a la salida de su primer día de clase para ofrecerles su apoyo y celebrar el inicio de su último año”, detalló.

La rectora valoró esta adaptación generacional. “Eso es lo que conversamos con los padres: las actividades que realizan fuera del colegio requieren del acompañamiento de las familias”, señaló. Y agregó: “Nuestra responsabilidad es celebrar con ellos dentro de la institución como se merecen, sin alejarnos de estos rituales que ya forman parte de su identidad”.

Ordenamiento del tránsito y accesibilidad

Por otra parte, Giorassi se refirió a una problemática recurrente en los horarios de ingreso y egreso: el estacionamiento en las inmediaciones del colegio.

“Tenemos dos proyectos al respecto”, explicó. El primero consiste en el cambio del lugar de estacionamiento destinado a estudiantes con discapacidad. “Hemos solicitado al Ejecutivo municipal, a través de la Secretaría de Gobierno, que se cambie el espacio para que quede frente a la rampa”, indicó. La medida responde a la necesidad de facilitar el acceso de dos alumnos que asisten en silla de ruedas. “Requieren evitar pasar entre hileras de autos”, subrayó.

La segunda recomendación apunta a mejorar la circulación vehicular. “Pedimos que puedan estacionarse en las calles paralelas a la principal, bajar allí a sus hijos y evitar esta ‘boca de botella’ que se genera en los horarios pico”, explicó.