El inicio del Torneo Provincial tuvo un arranque vibrante con el cruce entre Hogar Hermanos y Club Centro Estrada, en un partido cerrado, intenso y condicionado por el calor. La victoria quedó en manos de Hogar Hermanos quien se impuso 2-1 frente al Club Centro Estrada en el Estadio General San Martín.
Desde Estrada analizaron que el desarrollo fue complejo desde el inicio. “En el primer tiempo fue muy cortado. Ellos presionan mucho, no nos dejaron hacer nuestro juego”, señalaron. Tras la expulsión que sufrió el equipo, reconocieron que lograron acomodarse mejor: “En el segundo tiempo, después de la expulsión, nos acomodamos un poquito más, tratamos mejor la pelota nosotros que ellos, pero en ese transcurso viene el segundo de ellos y se nos puso cuesta abajo”.
El descuento llegó, pero no alcanzó. “Creo que si teníamos un poquito de la actitud que tuvimos en el segundo tiempo, le hubiéramos llevado los tres puntos. Hoy le tocó a ellos”, admitieron. También hicieron hincapié en el escaso margen de error del certamen: “Es un campeonato corto, son tres partidos y clasifica uno y un mejor segundo. No hay margen de error, pero todavía estamos a tiempo de recuperar”.
El análisis incluyó una mirada sobre el aspecto físico y el calendario apretado. “Hay chicos que jugaron el jueves y volvieron a jugar hoy. Se sintió un poco eso. Por ahí no hicimos el partido anterior, se tiró mucho pelotazo y esa no es la idea. La idea es tratar de jugar”, expresaron. Además, confirmaron la lesión del defensor número cuatro: “Venía medio tocado de la rodilla y lamentablemente se terminó lesionando”.
Pese a la derrota, el mensaje fue claro: “Esto recién empieza, no hay que agachar la cabeza. Trabajo y sacrificio, esto se saca adelante con mucho trabajo”.
Del lado de Hogar Hermanos, la satisfacción fue evidente. “Comenzar este torneo ganando es muy importante, estamos contentos por el triunfo. Costó, pero así son los provinciales”, señalaron. El equipo apostó a su libreto habitual: orden defensivo y contraataque. “Nos paramos bien, la defensa fue clave y el contraataque como siempre. Llegamos dos veces y la metimos”, resumieron.
También reconocieron la dureza del partido: “Sabíamos que iba a ser así. Los partidos contra Hogar Hermanos siempre son cerrados, es un equipo que no deja jugar”. El calor fue otro protagonista. “Esto se entrena a la tarde, pero como somos amateur es difícil. Entrenamos de noche y cuando llega el partido se complica. Pero la actitud fue muy linda de todos los muchachos y se notó”.
Uno de los jugadores dedicó el triunfo a una figura especial: “Siempre me duele cuando lo recuerdo. Piso la cancha y miro para arriba porque fue como mi padre. Siempre está presente”, expresó con emoción.
En un torneo caracterizado por la fricción y la intensidad, ambos equipos coincidieron en el diagnóstico: “Es un torneo aguerrido, muy trabado”. Incluso jugando con inferioridad numérica —“quedamos con ocho, después con nueve”— Hogar Hermanos valoró la entrega colectiva: “Me encantó la actitud que tuvieron, dieron todo hasta el último”.