“Hablemos de Nosotros”: el municipio impulsa espacios de escucha para abordar la salud mental de los jóvenes

El psicólogo del Centro de Día “Más Vida”, Gonzalo Ledesma, destacó el trabajo que viene realizando el equipo interdisciplinario municipal en distintas instituciones educativas de Bella Vista a través de las charlas y actividades denominadas “Hablemos de Nosotros”, una propuesta orientada a generar espacios de escucha y contención emocional para adolescentes.

Ledesma explicó que la iniciativa se desarrolla en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Humano y distintas áreas del municipio, visitando escuelas secundarias para trabajar sobre problemáticas vinculadas a la salud mental. Según indicó, más que simples charlas, se trata de dinámicas grupales donde el eje principal es que sean los propios jóvenes quienes puedan expresarse. “No se trata tanto de hablar nosotros, sino de que hablen ellos”, señaló.

El profesional remarcó que una de las herramientas más valiosas es la escritura, mediante la cual los estudiantes pueden plasmar en un papel aquello que muchas veces no logran verbalizar en sus hogares o en la escuela. “Parece una actividad simple, pero no lo es. A partir de eso podemos ver cómo están y cómo se sienten”, sostuvo.

Durante los encuentros, el equipo pudo detectar distintas realidades en cada institución. Algunos jóvenes manifestaron sentirse escuchados, mientras que otros expresaron sensaciones de soledad, falta de comprensión o dificultades para comunicar lo que atraviesan emocionalmente. Para Ledesma, el silencio también es un mensaje que debe ser interpretado con seriedad, especialmente en una etapa tan sensible como la adolescencia.

En ese sentido, señaló que cada escuela presenta problemáticas particulares. Mientras en algunos establecimientos surgieron situaciones relacionadas con la falta de expresión emocional, en otros aparecieron casos vinculados a autolesiones o conflictos personales profundos. “Cada escuela y cada contexto es un mundo aparte, por eso es importante estar presentes en cada lugar”, afirmó.

Ledesma subrayó además que el trabajo con adolescentes no puede desligarse del acompañamiento familiar, ya que muchas conductas que se observan en la escuela son reflejo de situaciones que se viven en el ámbito del hogar. “Lo que un niño o un adolescente no puede expresar, muchas veces termina apareciendo en su conducta”, explicó.